Ficha informativa
El gobernador de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco, propone eliminar subsidios a carburantes en Bolivia para frenar la corrupción y el desabastecimiento crónico de combustible. La subvención se mantendría solo para el transporte público.
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Contexto:
La propuesta surge ante el desabastecimiento crónico de combustible en Bolivia. Velasco mencionó que la subvención afecta a todos los bolivianos, generando escasez y aumento de precios. Analistas destacan debilidades técnicas en el B-SISA y riesgos del ‘precio dual’.
Velasco propuso instalar chips en las placas vinculados al B-SISA para controlar el rendimiento real de cada vehículo y evitar actos de corrupción. Dirigentes agropecuarios advierten sobre el impacto negativo en la producción agrícola si se encarece el diésel.
Por qué importa:
Eliminar subsidios podría impactar directamente en los costos de alimentos, elevando precios de granos como soya, maíz y arroz, lo que afectaría la canasta familiar. También podría generar un incremento en el mercado negro debido a incentivos para desvío de cupos.
Datos clave:
- USD 2.000 millones anuales en subsidios por importación de combustibles.
- 7% déficit fiscal respecto al PIB.
- Precio regulado del litro de carburante: Bs 9.
- Precios en el mercado negro: entre Bs 17 y Bs 18.
- Límite de compra actual: 19.000 litros.
- Cantidad de litros que pueden acopiar pequeños grupos: entre 3.000 y 4.000 litros.
Reestructuración de la política energética en Bolivia
Frente al desabastecimiento de combustible en Bolivia, el gobernador de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco, planteó una drástica reestructuración de la política energética. Su propuesta incluye eliminar la subvención estatal a los carburantes, manteniéndola únicamente para el transporte público, e instalar chips en las placas vinculados al B-SISA para frenar la corrupción.
Propuesta contra la corrupción
Velasco ejemplificó que bajo el parámetro actual que permite compras libres por debajo de los 19.000 litros, pequeños grupos de personas pueden organizarse para acopiar el carburante en volúmenes de 3.000 a 4.000 litros por usuario. Este mecanismo permite adquirir el litro a precio regulado (alrededor de Bs 9) para comercializarlo posteriormente en el mercado negro a montos que oscilan entre los Bs 17 y Bs 18. “Entonces, no se elimina totalmente la posibilidad de la corrupción”, cuestionó.
Impacto fiscal y social
La postura de Velasco responde al agotamiento de las arcas públicas. La importación de combustibles insume más de USD 2.000 millones anuales en subsidios, agravando un déficit fiscal cercano al 7% del PIB. “La subvención es algo que nos está afectando a todos los bolivianos. Nada es gratis en la vida… lo estamos pagando con la escasez y la subida de precios”, afirmó.

Protección del transporte público
Para evitar un alza en los pasajes, propuso proteger únicamente al transporte urbano: “No se puede subvencionar a ningún sector, solamente al transporte público porque no puede subir el precio del pasaje”. Asimismo, el gobernador advirtió sobre el “mercado hormiga” que evade los controles.
Medidas tecnológicas para combatir el desvío
Detalló que, bajo el límite de compra de 19.000 litros, varios usuarios pueden organizarse para acopiar de a 3.000 o 4.000 litros a precio regulado (Bs 9) y revenderlos hasta en Bs 18. Para frenarlo, propuso medir mediante tecnología el rendimiento real de cada vehículo: “Chips en la placa, en el B-SISA… para traquear cuántos kilómetros hacen por litro y eliminar todo acto de corrupción”, cito Red Uno.
Análisis crítico de la propuesta
Aunque concuerdan con el diagnóstico fiscal, analistas y expertos energéticos señalan tres debilidades clave en la propuesta:
- Limitaciones técnicas: El B-SISA opera con etiquetas RFID desde 2013 y ha mostrado fisuras de control en fronteras. Implementar un monitoreo dinámico por kilometraje exigiría una compleja logística de auditoría y calibración.
- Riesgo del “precio dual”: Mantener un diésel barato para choferes y caro para el resto crea un incentivo inmediato para el desvío de cupos y el mercado negro.
- Impacto en los alimentos: Dirigentes agropecuarios advierten que encarecer el diésel para el campo elevaría directo los costos de granos como soya, maíz y arroz, golpeando también la canasta familiar.
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Comprensión de la noticia
¿Por qué el gobernador de Santa Cruz propone eliminar la subvención estatal a los carburantes?
Secuencia de los hechos
- Desde 2013, el B-SISA opera con etiquetas RFID para controlar la venta de combustibles
- El gobernador Juan Pablo Velasco plantea una reestructuración de la política energética en respuesta al desabastecimiento crónico
- Se estima que la importación de combustibles genera más de USD 2.000 millones anuales en subsidios
- Analistas y expertos energéticos identifican debilidades en la propuesta del gobernador
- Dirigentes agropecuarios advierten sobre el impacto en los costos de alimentos si se encarece el diésel para el campo
