Ficha informativa
La crisis de abastecimiento de diésel en Bolivia afecta gravemente la producción agrícola, poniendo en riesgo la seguridad alimentaria y la economía del país. La Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) advierte sobre las consecuencias de esta situación crítica.
Toca para ver el contexto completo
Contexto:
La crisis se origina por la caída de reservas y escasez de dólares entre 2024 y 2025, lo que dificultó a YPFB pagar a proveedores internacionales. En principios de 2026, los cuellos de botella y falsas promesas generaron filas crónicas en los surtidores. Más de 50 días de bloqueos en mayo y junio paralizaron la circulación de camiones cisterna. Intentos fallidos de importación privada en junio resultaron financieramente insostenibles para muchos productores.
Abraham Nogales, presidente de Anapo, expresó su preocupación por la situación y enfatizó la necesidad urgente de respuestas del gobierno. También mencionó que están dispuestos a dialogar para construir soluciones que garanticen alimentos para los bolivianos.
Por qué importa:
La falta de diésel afecta la producción agrícola actual y pone en riesgo la próxima campaña que inicia en octubre. La paralización afecta el 70% de los alimentos nacionales, generando pérdidas económicas significativas y una escalada insostenible en los precios que impacta al consumidor.
Datos clave:
- 950 mil hectáreas sembradas en la zona Este del departamento de Santa Cruz.
- 400 mil hectáreas de siembra de invierno.
- 90 a 100 millones de litros de diésel requeridos mensualmente por el sector agropecuario.
- 60% abastecimiento actual por parte de YPFB.
- Bs 9,80 precio oficial del diésel regulado.
- Bs 13,50 costo promedio para productores que optan por importación directa.
- 1,35 millones de hectáreas en riesgo crítico.
- 3 millones de toneladas volumen total aproximado de granos en riesgo.
- 70% proporción de alimentos que depende exclusivamente de Santa Cruz.
- 13,22% inflación interanual alcanzada debido a sobrecostos acumulados.
Impacto de la falta de diésel en la agricultura boliviana
La crisis de abastecimiento de diésel en Bolivia afecta gravemente a los productores agropecuarios del oriente boliviano, según la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo). Su presidente, Abraham Nogales, expresó su preocupación por esta situación que amenaza la continuidad de la producción agrícola y la seguridad alimentaria del país.
“Los productores enfrentan más de tres semanas con una provisión insuficiente de combustible, en un momento crítico del calendario agrícola”, afirmó Nogales. La falta de diésel pone en riesgo 950 mil hectáreas sembradas en la zona Este del departamento de Santa Cruz y 400 mil hectáreas de siembra de invierno.
Requerimientos y consecuencias
La campaña agrícola requiere entre 90 y 100 millones de litros de diésel para completar sus actividades productivas. La interrupción del suministro afecta directamente las labores de campo, genera pérdidas económicas y puede repercutir en la disponibilidad de alimentos para la población boliviana.
El presidente de Anapo subrayó que el sector productivo necesita respuestas inmediatas para evitar mayores impactos en la economía y en el abastecimiento nacional. Además, explicó que es esencial que las autoridades competentes y Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) garanticen un mecanismo eficiente de abastecimiento de combustible en las zonas productivas.
Reuniones y planes futuros
Anapo también está a la espera de una reunión con el presidente de YPFB para conocer el plan de abastecimiento de diésel. Esta crisis no solo afecta la producción agrícola actual, sino que también pone en riesgo la próxima campaña de verano que inicia en octubre.
Causas de la crisis logística
La escasez extrema de diésel está asfixiando al motor agrícola del país. Al paralizar la siembra y la cosecha del 70% de los alimentos nacionales, los campos se transforman en cementerios de cultivos marchitos. Esta crisis logística no solo destruye el sustento de miles de productores, sino que también desata una escalada de precios insostenible que castiga al bolsillo ciudadano.
Acontecimientos previos a la crisis
- Caída de reservas y escasez de dólares (2024 – 2025): La reducción drástica de las Reservas Internacionales Netas (RIN) dificultó a YPFB pagar a proveedores internacionales.
- Cuellos de botella y falsas promesas (Principios de 2026): Las filas en los surtidores se volvieron crónicas, mientras se justificaban retrasos por “problemas logísticos”.
- Más de 50 días de bloqueos de carreteras (Mayo – Junio 2026): Las protestas paralizaron la circulación de camiones cisterna, rompiendo la cadena de distribución.
- Intentos fallidos de importación privada (Junio 2026): Anapo gestionó la importación directa de 600,000 litros de diésel, pero resultó financieramente insostenible para muchos productores.
Estadísticas alarmantes
A pesar del levantamiento reciente de bloqueos, YPFB solo logra abastecer el 60% de la demanda en Santa Cruz, lo que ha desencadenado una alerta sobre seguridad alimentaria en Bolivia. Las cifras oficiales reflejan la magnitud del desabastecimiento:
- 90 a 100 millones de litros: Demanda mensual requerida por el sector agropecuario.
- 60%: Abastecimiento actual por parte de YPFB.
- Bs 9.80 por litro: Precio oficial del diésel regulado.
- Bs 13.50 por litro: Costo promedio para productores que optan por importación directa.
- 1.35 millones de hectáreas: Superficie total sembrada en riesgo crítico.
- 3 millones de toneladas: Volumen total aproximado de granos que se estima perder si no se regularizan las asignaciones de diésel.
Impacto macroeconómico
El impacto macroeconómico es significativo: el 70% de los alimentos depende exclusivamente de Santa Cruz y se ha alcanzado una inflación interanual del 13.22% debido a sobrecostos acumulados. Abraham Nogales enfatizó: “Cada día que pasa sin una provisión adecuada de diésel representa menos posibilidades de producir y recuperar lo invertido. La agricultura no puede detenerse porque depende la alimentación de millones de bolivianos”. Además, afirmó: “Estamos dispuestos a dialogar y construir soluciones, porque el objetivo común debe ser garantizar alimentos para los bolivianos”.
Después de leer
Esta sección propone una forma distinta de interactuar con la información y comprobar qué tan clara quedó la nota.
