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Poder Judicial de Perú autoriza por primera vez la eutanasia para una paciente

Aprueban eutanasia en Perú
Ana Estrada, la primera en recibir la eutanasia en Perú / Fuente RR.SS.
El prolongado pedido de Ana Estrada llegó a su fin gracias a que un juez cambió de postura y dio luz verde para que reciba la eutanasia.

El Tribunal Supremo de Perú aprobó el derecho a la muerte digna, mediante la eutanasia de Ana Estrada, una mujer de 43 años que se convirtió en la primera persona en el país latinoamericano en recibir esta autorización. El anuncio fue hecho la jornada precedente.

El fallo se emitió después de que un juez del Tribunal Supremo cambió su postura respecto al tema, lo que permitió resolver de manera definitiva el caso, después de que se alcanzaron los cuatro votos necesarios.

“Juez supremo dirimente Carlos Calderón Puertas se suma a la posición mayoritaria de los magistrados respecto al protocolo de actuación médica, en el recurso de consulta del proceso de amparo seguido por Ana Estrada, y resuelve de manera definitiva el caso”, publicó el Organismo Judicial por medio de su cuenta de Twitter.

Aún falta definirse el protocolo de eutanasia que quedó pendiente desde el 15 de julio, después del fallo emitido por el Tribunal Supremo. La elaboración de estas directrices se hará en un trabajo conjunto entre el Ministerio de Salud y la Seguridad Social, según informó La República.

“La resolución será notificada en los próximos días debido a que aún está en proceso la redacción final de la sentencia y la firma de los jueces intervinientes”, informaron desde el Poder Judicial.

La solicitante de eutanasia es una activista que padece polimiositis incurable y progresiva desde hace 12 años. A través de su blog personal, Estrada defendió en público su lucha y se convirtió en la representante de los intentos de legalizar la eutanasia en el país vecino.

La polimiositis es una condición que debilita fuertemente los músculos, lo que provoca que las personas que la padezcan no puedan realizar actividades cotidianas con normalidad, como subir escaleras, levantarse después de estar sentados o alcanzar lugares altos.

“Desde que estuve en UCI pedí ver al psiquiatra para que me recete lo indicado porque me quería morir. Pedía morir. (…) Poco a poco comenzó mi búsqueda. Y claro que en cada negativa me volvía a derrumbar”, contó en una de las últimas entradas de su blog, después de que compareció ante la audiencia que ahora falló a su favor.

Estrada depende de un respirador artificial y de la asistencia constante de enfermeras, debido a todas esas limitantes pidió “una muerte digna”. La activista explicó que no está pidiendo morir, sino que tenga la autonomía de decidir el control sobre su vida.

/ LMPT