Portada » Oruro y Potosí “pilares del futuro energético de Bolivia”
Columnas Opinión

Oruro y Potosí “pilares del futuro energético de Bolivia”

fotografia de una planta geotérmica en Potosí Bolivia.
una planta geotérmica en Potosí Bolivia. • RR.SS.
De oportunidades a decisiones: cómo Oruro y Potosí pueden liderar la transición energética en Bolivia con sus recursos naturales

Ficha informativa

Oruro y Potosí tienen el potencial para liderar la transición energética de Bolivia, pero requieren políticas públicas sostenidas y una visión estratégica de largo plazo para aprovechar sus recursos naturales.

Toca para ver el contexto completo

Contexto:

Desde los inicios de la República, Oruro y Potosí han sido fundamentales para la economía boliviana. A pesar de su riqueza mineral, ambos departamentos no han logrado industrializarse adecuadamente. La falta de una Ley de Energía Geotérmica y una Ley Integral de Recursos Evaporíticos y Litio limita el desarrollo sostenible.

La energía geotérmica podría ser clave para la industrialización del litio. Oruro y Potosí podrían convertirse en un polo energético e industrial, pero esto requiere decisiones que trasciendan gobiernos y coyunturas políticas.

Por qué importa:

Sin políticas públicas efectivas, Bolivia corre el riesgo de desperdiciar su potencial energético. La falta de voluntad política puede llevar a que los recursos naturales no se traduzcan en desarrollo económico ni bienestar social.

Datos clave:

  • Temperaturas: cercanas a 250 grados centígrados en el campo geotérmico Sol de Mañana.
  • Potencial estimado: aproximadamente 250 MW de generación eléctrica continua.
  • Décadas de exploración: más de cinco décadas desde las primeras investigaciones geológicas en Potosí.
  • Recursos evaporíticos: el Salar de Coipasa es el segundo salar más importante de Bolivia.
  • Salar de Uyuni: reconocido como la mayor planicie salina del mundo y una de las mayores reservas de litio existentes.

Por José Luis Toco (*)

Bolivia atraviesa uno de los momentos más trascendentales de su historia económica y energética, la disminución de las reservas de gas natural, la necesidad de diversificar la matriz productiva, los desafíos fiscales y la acelerada transición energética mundial obligan al país a replantear su estrategia de desarrollo para las próximas décadas.

En este contexto, resulta imposible hablar del futuro de Bolivia sin referirnos a dos departamentos que históricamente han sido pilares fundamentales de la economía nacional, Oruro y Potosí. Desde los albores de la República, ambos departamentos han contribuido decisivamente al desarrollo del país. Oruro, mediante su histórica vocación minera, metalúrgica, comercial y logística; y Potosí, a través de su extraordinaria riqueza mineral y energética, sin embargo, ambos comparten también una realidad que se ha repetido durante generaciones: enormes riquezas naturales que pocas veces se tradujeron en procesos sostenidos de industrialización, innovación tecnológica y desarrollo regional.

Hoy, Bolivia tiene la oportunidad de cambiar esa historia, según el informe elaborado por el Ing. Jhonny David Atila-Lijeron, el campo geotérmico Sol de Mañana, ubicado en Laguna Colorada del Departamento de Potosí, constituye uno de los recursos geotérmicos más importantes de América del Sur, los estudios desarrollados durante más de cinco décadas identificaron temperaturas cercanas a los 250 grados centígrados y un potencial estimado de aproximadamente 250 MW de generación eléctrica continua. Desde el punto de vista técnico, el recurso existe, ha sido validado científicamente y representa una fuente estratégica de energía limpia, renovable y permanente.

Los antecedentes de este proyecto se remontan a las décadas de 1970 y 1980, cuando se realizaron las primeras exploraciones geológicas en el sudoeste potosino, posteriormente, diferentes gobiernos promovieron estudios de prefactibilidad, estudios de factibilidad, programas de cooperación internacional, financiamiento externo, asistencia técnica especializada y diversos procesos de contratación destinados a convertir este recurso en una realidad productiva, sin embargo, más de cincuenta años después de las primeras investigaciones, Bolivia continúa sin una sola planta geotérmica operando comercialmente.

La situación es preocupante porque el problema no radica en la existencia del recurso, el recurso existe y ha sido plenamente confirmado, la verdadera dificultad se encuentra en la ausencia de políticas públicas sostenidas capaces de transformar el potencial energético en desarrollo real, tal como señala el informe, las principales barreras son institucionales, financieras, normativas y técnicas.

Bolivia no cuenta hasta hoy con una Ley de Energía Geotérmica que establezca reglas claras para el desarrollo del sector, la atracción de inversiones, la gestión de riesgos y la planificación de largo plazo, la experiencia internacional demuestra la importancia de contar con marcos normativos especializados, países como Chile avanzaron en el desarrollo geotérmico gracias a una legislación específica, seguridad jurídica y una estrategia sostenida de inversión pública y privada, Bolivia, por el contrario, continúa acumulando estudios mientras posterga decisiones.

Pero el desafío nacional no se limita únicamente a la geotermia, Oruro y Potosí concentran además algunos de los recursos evaporíticos más importantes del planeta, el Salar de Coipasa, en Oruro, constituye el segundo salar más importante de Bolivia y posee un enorme potencial vinculado al aprovechamiento de recursos evaporíticos y minerales estratégicos, por su parte, el Salar de Uyuni, en Potosí, es reconocido internacionalmente como la mayor planicie salina del mundo y una de las mayores reservas de litio existentes, ambos salares forman parte de una región privilegiada que concentra recursos fundamentales para la transición energética mundial, la creciente demanda de baterías para vehículos eléctricos, sistemas de almacenamiento energético y tecnologías limpias convierte al litio en uno de los minerales estratégicos más importantes del siglo XXI.

Sin embargo, al igual que ocurre con la geotermia, Bolivia tampoco dispone de una Ley Integral de Recursos Evaporíticos y Litio que permita consolidar una verdadera política de Estado orientada al aprovechamiento sostenible, industrialización y desarrollo tecnológico de estos recursos, la normativa existente continúa dispersa en diversas disposiciones legales y administrativas, dificultando la construcción de una visión estratégica de largo plazo, esta situación revela una debilidad estructural que el país debe corregir con urgencia.

La geotermia de Laguna Colorada, el litio del Salar de Uyuni y el potencial estratégico del Salar de Coipasa no deben ser considerados proyectos aislados, por el contrario, constituyen componentes de una misma visión de desarrollo nacional, la energía geotérmica podría suministrar electricidad limpia y permanente para procesos de industrialización del litio, los recursos evaporíticos podrían generar nuevas cadenas de valor, empleo especializado, innovación tecnológica e investigación científica, la integración de estos recursos permitiría construir un verdadero polo energético e industrial para el occidente boliviano.

Oruro y Potosí tienen las condiciones para convertirse en el corazón energético, tecnológico e industrial de Bolivia durante las próximas décadas, sin embargo, para alcanzar ese objetivo se requiere algo que históricamente ha estado ausente: una verdadera política de Estado y no simplemente políticas de gobierno que al final siempre fracasaron.

Durante generaciones, los recursos naturales del occidente boliviano fueron objeto de discursos, promesas y planes que rara vez alcanzaron resultados proporcionales a su potencial, la plata, el estaño, el zinc y otros minerales sostuvieron gran parte de la economía nacional, pero las regiones productoras continuaron esperando inversiones estructurales capaces de transformar su realidad económica.

Hoy la historia vuelve a colocar a Oruro y Potosí en el centro de una oportunidad histórica, ambos departamentos continúan siendo pilares fundamentales de la economía boliviana, ambos departamentos albergan recursos estratégicos capaces de definir el futuro energético e industrial del país y de la región, ambos departamentos poseen el potencial para liderar la transición energética nacional y regional, convertirse en motores del desarrollo tecnológico de Bolivia.

La pregunta ya no es si el potencial existe, el potencial está demostrado, la verdadera interrogante es si Bolivia tendrá la capacidad política e institucional para aprovechar esta oportunidad histórica, el país necesita una visión estratégica de largo plazo que integre geotermia, litio, recursos evaporíticos, industrialización, innovación tecnológica, sostenibilidad ambiental e inversión productiva.

Bolivia necesita decisiones que trasciendan gobiernos y coyunturas políticas, necesita convertir los recursos naturales en bienestar para las generaciones presentes y futuras, porque si Bolivia no actúa ahora, corre el riesgo de repetir una historia conocida; poseer los recursos naturales más valiosos del mundo sin lograr transformarlos plenamente en desarrollo.

Oruro y Potosí han sido pilares fundamentales de la economía boliviana durante siglos, hoy tienen la oportunidad de convertirse también en los pilares del futuro energético e industrial del país, la oportunidad existe, los recursos existen, el conocimiento técnico existe, lo que falta es la voluntad política para convertir esa riqueza en desarrollo, el tiempo de los diagnósticos ha llegado a su fin, el tiempo de las decisiones ha llegado.

Oruro y Potosí han sido pilares de la historia económica de Bolivia, hoy tienen la oportunidad de convertirse en los pilares de su futuro energético e industrial, Laguna Colorada, Coipasa y Uyuni representan mucho más que recursos naturales; representan una oportunidad histórica para transformar riqueza en desarrollo.

Los recursos existen, el potencial está demostrado, lo que Bolivia necesita ahora no son más diagnósticos, sino decisiones de Estado, porque el mayor riesgo ya no es la falta de recursos, sino la falta de voluntad para aprovecharlos.

El momento de actuar es ahora, porque sino construimos hoy el futuro energético e industrial del país, mañana lamentaremos haber dejado pasar una oportunidad que la historia difícilmente volverá a ofrecer.

(*) EX VICEMINISTRO DE TECNOLOGIAS ENERGETICAS

Después de leer

Esta sección propone una forma distinta de interactuar con la información y comprobar qué tan clara quedó la nota.

🧠

Comprensión de la noticia

Instrucciones: Identifica la respuesta que mejor refleje la información presentada en la nota.

¿Por qué es importante que Bolivia desarrolle una política de Estado para el aprovechamiento de sus recursos naturales?

  • Para cumplir con las promesas de los gobiernos anteriores
  • Para evitar que otros países aprovechen sus recursos
  • Para transformar el potencial energético en desarrollo real y sostenible
  • Para aumentar la producción de materias primas sin control
©2026 Editorial La Patria Ltda.
🔠

Conceptos clave de la noticia

Instrucciones: Localiza en la cuadrícula los términos relevantes mencionados en la nota.
Términos a identificar:
©2026 Editorial La Patria Ltda.