Ficha informativa
Más de 13.000 jóvenes ucranianos de entre 15 y 17 años reciben entrenamiento militar en Leópolis, mientras el país se prepara para un posible conflicto prolongado. Este modelo educativo busca eliminar el miedo a las armas y fomentar habilidades prácticas.
Toca para ver el contexto completo
Contexto:
Serguí Romanchuk, director de un Centro de Educación Nacional y Patriótica, enfatiza que no buscan convertir a los jóvenes en soldados. Los estudiantes aprenden manejo de armas, medicina de campaña, tácticas básicas, manejo de drones y otras habilidades fundamentales. La metodología se centra en la práctica real.
Los estudiantes participan anualmente en campamentos que simulan condiciones de combate. Instructores como Oleg ven gran potencial en estos jóvenes para reforzar el ejército ucraniano. La experiencia con drones ha motivado a algunos a estudiar ingeniería.
Por qué importa:
La educación militarizada puede influir en la percepción del servicio militar entre los jóvenes. Además, fomenta un sentido de responsabilidad y preparación ante situaciones de emergencia, lo cual podría impactar su futuro profesional y personal.
Datos clave:
- 13.000 estudiantes asisten a clases en más de una docena de centros en Leópolis.
- 80 % de los niños entienden la necesidad de preparación ante la guerra.
- 2022: Año en que Mijailo se alistó en el ejército.
- 25 años: Edad a la que Vitali podría ser obligado a alistarse.
- 52º mes: Tiempo que ha pasado desde el inicio de la invasión rusa.
La educación de jóvenes ucranianos incluye entrenamiento militar
Más de 13.000 estudiantes de entre quince y diecisiete años asisten a clases en más de una docena de centros especiales establecidos por las autoridades locales en Leópolis, Ucrania. Este modelo educativo se extiende a todo el país mientras el Estado prepara a una generación que podría enfrentar más años de conflicto.
Objetivos del entrenamiento militar
Serguí Romanchuk, director de uno de los Centros de Educación Nacional y Patriótica, subraya: “No pretendemos convertirlos en soldados”. En estos centros, los estudiantes entrenan con réplicas de fusiles de asalto en un sótano renovado que también funciona como refugio antiaéreo. Romanchuk, antiguo zapador de la Guardia Nacional de Ucrania, explica que el objetivo es eliminar el miedo a las armas y fomentar el trabajo en equipo y la confianza.
Habilidades adquiridas por los estudiantes
Los estudiantes pasan un día completo al mes aprendiendo diversas habilidades, tales como:
- Manejo de armas
- Medicina de campaña
- Tácticas básicas
- Manejo de drones
- Otras habilidades fundamentales
Una vez al año, participan en campamentos que simulan condiciones de combate. Este enfoque práctico representa una ruptura clara con el antiguo sistema teórico, caracterizado por clases magistrales obsoletas y un equipamiento deficiente. Romanchuk afirma: “Queremos que los niños toquen, huelan y prueben cosas por sí mismos, porque algunas lecciones sólo se asimilan a través de la práctica real”.
Perspectivas de los jóvenes sobre el entrenamiento
El instructor Yaroslav destaca que alrededor del ochenta por ciento de los niños entienden la necesidad de la preparación ante la guerra: “Lo hacen bien”. Mijailo, quien se alistó en el ejército al inicio de la invasión en dos mil veintidós, expresa: “Ojalá hubiéramos tenido un entrenamiento similar en nuestra juventud”.
Testimonios de estudiantes motivados
Bajo su supervisión, Vitali, un joven de dieciséis años cuyo padre lleva más de un año sirviendo, ensambla una réplica de rifle con movimientos precisos antes de practicar el tiro con un modelo simulado. Vitali comenta: “No me da miedo la posibilidad de tener que alistarme en el ejército”, ya que no estaría obligado a hacerlo hasta cumplir veinticinco años.
Lev, otro estudiante de diecisiete años, resalta la importancia del entrenamiento: “Los ataques aéreos pueden producirse en cualquier momento. Debemos saber cómo ayudar a los heridos”. A pesar del contexto difícil, Lev se mantiene optimista sobre su futuro: “Creo que las cosas se mueven en la buena dirección”. La experiencia con drones ha inspirado a Lev a estudiar ingeniería en una universidad local.
El potencial futuro de estos jóvenes
Oksana, también con dieciséis años, ha pasado a un entrenamiento más avanzado para civiles ofrecido por unidades del ejército ucraniano. Ella menciona: “Me motiva poder ayudar a los demás”. Oleg, instructor y combatiente desde dos mil veintidós en Donetsk, ve gran potencial en estos jóvenes motivados que podrían reforzar el ejército ucraniano en el futuro. Él señala que el ejército cada vez más tecnificado ofrece oportunidades para utilizar intelecto además del combate físico: “La guerra tiene poco de romántico y espero que nunca pasen por lo que nosotros pasamos”, concluye Oleg.

Conclusión sobre la educación militar en Ucrania
A medida que la invasión rusa se acerca a su quincuagésimo segundo mes, las escuelas están pasando de las clases teóricas a la preparación militar práctica con instructores experimentados que enseñan habilidades básicas de combate y supervivencia.
*Con información de EFE
Después de leer
Esta sección propone una forma distinta de interactuar con la información y comprobar qué tan clara quedó la nota.
