Ficha informativa
La celebración de la noche de museos busca integrar a la ciudad y sus habitantes en una experiencia cultural enriquecedora. Se requiere coordinación entre diversas entidades para mejorar la movilidad y los servicios, promoviendo así un mayor flujo de visitantes a los espacios culturales.
Toca para ver el contexto completo
Contexto:
El concepto de la noche de museos se basa en la relación entre el espacio urbano y las instituciones culturales. El filósofo Walter Benjamín propuso caminar la ciudad como resistencia política, mientras que Boris Groys compara el espacio del museo con el espacio urbano público. La experiencia cultural en Oruro incluye visitas a lugares como el Museo del Socavón y la Casa de la Cultura Simón I. Patiño.
La noche de museos no solo se centra en el arte, sino también en ofrecer experiencias gastronómicas. La plataforma ‘Ciudad Museo’ busca conectar las instituciones culturales con el entorno urbano, promoviendo una experiencia integral que fomente el disfrute del espacio público.
Por qué importa:
La falta de integración entre los museos y la ciudad puede resultar en una baja afluencia de visitantes. La mejora en servicios y experiencias urbanas podría aumentar el interés por las actividades culturales, beneficiando tanto a ciudadanos como a instituciones.
Datos clave:
- Oruro: ciudad mencionada como ejemplo.
- 80%: porcentaje de atención que los modelos caducos de gestión de artes invertían en inauguraciones.
- 2018: año de publicación del libro Volverse público por Boris Groys.
por: Jorge Luna Ortuño (*)
Espectador y transeúnte
Se viene ya en estas épocas del año la celebración mundial de la noche de museos. Lo que hay que entender, desde la gestión cultural pública y privada, es que esta velada es primero una noche de relación con la ciudad. Hay que preparar a la ciudad –con servicios y facilidades para los transeúntes y el transporte a las distintas locaciones– lo cual es equivalente a alistar la mesa en un banquete. Luego, la experiencia de cada museo, galería o centro cultural en esa jornada, es como un plato especial que se sirve en la mesa.
La noche de museos es una actividad de gran escala que no concierne solamente al mundo del arte, sino que reclama la atención de arquitectos en urbanismo, gestores, mediadores y otros para que trabajen en coordinación con las autoridades de cada ciudad; involucra temas de movilidad y disposiciones de calles peatonales, de atención a la arquitectura patrimonial –como parte de la oferta de una noche de museos– cuidado de las calles y aceras, distribución de actividades lúdicas y gastronómicas en espacios públicos, limpieza de parques, avenida y zonas de los cascos viejos de cada ciudad en particular.

El paseante urbano es potencialmente un visitante de museos, iglesias y centros culturales, pero no siempre llega a convertirse en espectador de arte. En cambio, el visitante de salas de arte y actividades culturales, es siempre primero un consumidor de la ciudad, alguien que camina las calles, solo o acompañado. Para acrecentar la cantidad de visitantes a las instituciones culturales se necesita trabajar en la tarea de enriquecer los servicios en el espacio público, y dotar de variedad de experiencias en pasajes, plazas, calles peatonales y lugares de descanso –tal como ocurre en las ciudades más grandes del mundo.
En Oruro, la ciudad del eterno carnaval y sonidos de bandas, la experiencia de visita a los espacios culturales es bastante resumida, pero existe y moviliza a la ciudadanía que está sedienta de posibilidades para visitar con la familia. Del Museo del Socavón, pasando por la Casa de la Cultura Simón I. Patiño hasta el Museo de esculturas de piedra de la familia Cardozo, hay un recorrido que cruza diametralmente la ciudad, con una rica variedad de comidas típicas de calle en el trayecto: hamburguesas, api con pastel, tripitas, salchipapas y más. La noche de los museos tiene todo para ser también una velada de goce gastronómico.
Mi trabajo en gestión cultural a lo largo de los años, me ha llevado a concebir la plataforma “Ciudad Museo”, atendiendo a las premisas descritas más arriba. Tiempo después me encontré con unas líneas fabulosas del filósofo Walter Benjamín –de la Escuela de Frankfurt. Benjamin propuso caminar la ciudad como una forma de resistencia política y filosófica contra el ritmo frenético, la productividad y la alienación de la vida urbana moderna. A través de su concepto del flâneur (paseante), Benjamin veía el acto de caminar sin rumbo como una manera de reapropiarse del espacio público y experimentar la ciudad a través de la contemplación, la memoria y la ensoñación.

Tiene su gracia caminar a la deriva de vez en cuando, sólo asimilando lo que aparece en el momento presente, disfrutando de ampliar el conocimiento de tu ciudad. Pero lo que más me atrajo fue la comparación entre el espectador de una sala de obras de arte y el transeúnte que camina sus angostas calles y mercados.
De inicio, en esos trayectos ambos están rodeados por un entorno en el cual otros les están organizando la mirada: obras de arte, publicidad, propaganda política, signos del deterioro en las construcciones… Los transeúntes del centro de una ciudad como Oruro caminan expuestos a estímulos visuales y sonoros de diversa gama, en medio de coreografías improvisadas de escolares o de marchistas con petardos, caos vehicular, obstrucciones constantes del paso por vendedores ambulantes, aceras con desniveles épicos, y corporalidades diversas cruzándose con ritmos particulares. Mientras que dentro de un museo el espacio ha sido organizado para que los visitantes se desplacen calmadamente, aislados de la bulla infernal, observando a los objetos colgados en las paredes –con aire estético y hasta solemne a veces– o contemplando admirables estructuras autónomas tridimensionales, llamadas esculturas.
En esta misma línea, el filósofo y curador alemán Boris Groys, en su libro Volverse público, señala que el espacio de exhibición de arte podría verse como una extensión del espacio urbano neutral y público. “Algo como un callejón al lado, al cual el transeúnte puede ingresar una vez que pague la cuota de admisión”. (Groys: 2018). En Europa se paga para entrar a la mayoría de los museos, en Oruro se suele pagar precios simbólicos. El caso es que no hay manera de ver y estudiar a los museos de manera aislada respecto de la ciudad que los cobija; sería como intentar levantar el mantel de la mesa sin que se derramen las copas y se caigan los platos.
El concepto
De este modo, adecuándonos a la planimetría circular, a la ubicación de las instituciones culturales y a los hábitos de paseo en cada ciudad, la plataforma Ciudad Museo que vamos ideando funciona como un conector, para pensar la escena interconectada, y apoyar iniciativas que enriquecen lo que pasa en el medio de los trayectos, de museo a museo, por una ciudad. Promover la experiencia integral: caminar-la-ciudad-centro-visitar-salas-exposición-de-arte-espectación. Así todo junto y no por separado, sino percibido como una hilera, al estilo de la escritura inglesa.

Sin atractivo de la experiencia ciudad, no se puede esperar que exista una gran afluencia de visitantes a los museos y a las exposiciones de arte durante las semanas de su vigencia. Los modelos caducos de gestión de las artes invertían 80% de su atención en la inauguración de las exposiciones como eventos socioculturales; algunas instituciones todavía funcionan bajo este modelo. Una gestión más comprometida necesita enfocarse en otros criterios de evaluación, como la memorabilidad, la participación, la resonancia, posterior a las visitas a los espacios de arte.
(*) Filósofo e investigador
Después de leer
Esta sección propone una forma distinta de interactuar con la información y comprobar qué tan clara quedó la nota.
Comprensión de la noticia
¿Por qué es importante la coordinación entre diferentes actores en la noche de museos?
Secuencia de los hechos
- Inicio de la planificación para la noche de museos en Oruro
- Desarrollo de la plataforma 'Ciudad Museo' como conector cultural
- Celebración de la noche de museos en Oruro
- Propuestas para mejorar los servicios públicos y experiencias culturales en Oruro
- Proyección de un aumento en la afluencia de visitantes a los museos tras mejoras en la gestión cultural
