Ficha informativa
El biólogo Vincent Vos descubrió la lagartija Tropidurus madeiramore en Riberalta, un hallazgo relevante para la ciencia boliviana que aporta nueva información sobre esta especie.
Toca para ver el contexto completo
Contexto:
La búsqueda de la Tropidurus madeiramore comenzó en 2023 tras su descripción oficial por la ciencia brasileña. El descubrimiento ocurrió mientras Vos y amigos realizaban una expedición para examinar huellas de actividad humana antigua. La identificación se facilitó por la mansedumbre del reptil, permitiendo tomar fotografías detalladas.
Vos decidió no colectar el ejemplar, priorizando su conservación en el entorno natural. La información permanece disponible en iNaturalist, aunque lamentó que organismos internacionales como GBIF aún no integren regularmente datos de Bolivia.
Por qué importa:
Este hallazgo representa el primer registro documentado formalmente para Riberalta, aportando valiosa información sobre el comportamiento natural de la especie y resaltando la riqueza biológica de la Amazonía beniana.
Datos clave:
- Fecha del hallazgo: A finales de agosto
- Año de búsqueda: Desde 2023
- Especie encontrada: Tropidurus madeiramore
- Número de registros acumulados por Vos en iNaturalist: Más de 12.000
- Año de publicación del artículo científico sobre la especie en Bolivia: 2025
Hallazgo biológico en Riberalta
A finales de agosto, en el extremo sur del municipio de Riberalta, se produjo un hallazgo biológico relevante para la ciencia boliviana. El biólogo riberalteño Vincent Vos encontró en la rama de un árbol a la Tropidurus madeiramore, una diminuta lagartija que había estado buscando intensamente desde 2023. Este descubrimiento ocurrió de manera fortuita mientras Vos y un grupo de amigos finalizaban una expedición cuyo objetivo original era examinar un terreno con posibles huellas de actividad humana antigua.
Detalles del descubrimiento
El encuentro se produjo en el momento en que el equipo se disponía a tomar agua y recuperar fuerzas. Al levantar la mirada hacia un árbol cercano, Vos divisó al animal reposando sobre una rama, sin inmutarse ni mostrar respuestas de huida ante la proximidad de los exploradores. La inusual mansedumbre del reptil resultó determinante para confirmar su identidad, ya que estas especies se caracterizan por una velocidad eléctrica que suele frustrar cualquier intento de registro fotográfico.
Según relató el científico a la agencia ABI, el ejemplar “me dejó sacarle fotos de todos los ángulos”, permitiendo capturar en detalle los rasgos morfológicos necesarios para su posterior cotejo. El análisis visual del espécimen reveló una coloración gris-pardo oscura, aderezada con pinceladas ocres en la cabeza y un elegante collar nucal negro bordeado por una fina línea clara.
Características distintivas
Sin embargo, el rasgo anatómico definitivo se ubica en el cuello: un pliegue profundo denominado mite pocket (bolsa para ácaros), estructura que funciona como el sello distintivo para diferenciarla de su pariente más cercano, la Tropidurus oreadicus. Además del valor de la identificación, el escenario en el que se produjo la observación rompe con los esquemas ecológicos previamente documentados. Hasta ahora, la literatura científica vinculaba a la Tropidurus madeiramore de forma casi exclusiva con los termiteros, interpretando los escasos avistamientos en árboles como huidas desesperadas provocadas por la irrupción humana.
En este caso, el animal disfrutaba de un descanso auténtico, aportando valiosa información sobre el comportamiento natural de una fauna de la que se conoce muy poco. Al respecto, el experto apuntó que “este estaba nomás en posición natural en el árbol”.
Búsqueda y validación científica
La búsqueda de este reptil en suelo nacional se remonta a 2023, año en que la ciencia brasileña describió oficialmente a la especie tras detectar diferencias genéticas y morfológicas entre poblaciones de distintas zonas de Brasil. A partir de ese hito, un colega estadounidense dedicado a la herpetología le planteó a Vos el desafío de comprobar si el reptil también habitaba en Bolivia, hipótesis respaldada por la proximidad geográfica de los registros brasileños.
Aunque el biólogo ya había recorrido las pampas cercanas a Riberalta en su búsqueda, la falta de imágenes nítidas le había impedido confirmar avistamientos previos. De regreso a casa, Vos examinó detenidamente las fotografías tomadas durante la expedición y las subió a iNaturalist, una plataforma global de ciencia ciudadana donde él acumula más de 12.000 registros de biodiversidad.
Tras revisar las imágenes depositadas en la red, su colega herpetólogo estadounidense validó de forma definitiva que se trataba de la especie buscada. Si bien investigadores ya habían publicado en 2025 un artículo científico reportando la presencia de Tropidurus madeiramore en otros puntos de Bolivia, este nuevo dato representa el primer registro documentado formalmente para el municipio de Riberalta.
Consideraciones éticas y conservación
En cuanto a la geolocalización del hallazgo, existe una particularidad territorial: aunque el biólogo sitúa el punto en el extremo sur de Riberalta y lo asume como tal por su arraigo local, algunas referencias oficiales delimitan esa zona dentro del municipio de Exaltación. Por otra parte, en coherencia con sus principios éticos, Vos decidió no colectar el ejemplar, argumentando que, si bien investigaciones más complejas podrían demandar muestras físicas, prefiere no extraer animales de su entorno natural cuando no es estrictamente necesario.
Por lo pronto, la información y el archivo fotográfico permanecen disponibles en iNaturalist para alimentar repositorios globales como la Infraestructura Mundial de Información sobre Biodiversidad (GBIF). Sin embargo, el especialista lamentó que este último organismo internacional todavía no integre con regularidad los datos procedentes de Bolivia.
El futuro del estudio biológico
La Tropidurus madeiramore continúa siendo un misterio para la biología: no existen datos suficientes para determinar su estado actual de conservación, su patrón reproductivo, el tamaño de sus camadas o los límites exactos de su distribución geográfica. Este hallazgo demuestra que la Amazonía beniana se mantiene como un territorio de inmensa riqueza biológica donde la ciencia apenas comienza a catalogar sus tesoros. Vos resumió esta paradoja con sencillez: “Una salida entre amigos y ya pillas algo nuevo.”
Te invitamos a leer
- Científicos descubren una nueva especie de lagartija en Perú
- Tráfico ilegal de fauna: tres naturistas son enviados a la cárcel
- El Alto: Detención a cinco personas por tráfico de vida silvestre
Después de leer
Esta sección propone una forma distinta de interactuar con la información y comprobar qué tan clara quedó la nota.
