Ficha informativa
Bolivia enfrenta desafíos en la minería de minerales estratégicos, cruciales para la transición energética. A pesar de tener potencial, la falta de inversión y una crisis estructural limitan su desarrollo.
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Contexto:
La Fundación Milenio presentó en octubre de 2024 un documento que propone una transformación del sector minero con cinco ejes: fomento a la inversión minera, modernización de cooperativas, sustentabilidad socioambiental, recursos humanos calificados e institucionalidad. La educación es clave para el desarrollo industrial hacia 2050.
Los principales yacimientos de interés minero se encuentran en Potosí, Oruro, Cochabamba y Santa Cruz. Las tierras raras son esenciales para tecnologías limpias como motores eléctricos y turbinas eólicas. La minería ilegal y los riesgos medioambientales son problemas adicionales que enfrenta el sector.
Por qué importa:
La crisis estructural e institucional limita el desarrollo económico boliviano. La falta de inversiones y tecnología impide aprovechar la demanda global de minerales estratégicos. Se requiere un cambio radical en la política minera para atraer inversiones y fomentar la industrialización.
Datos clave:
- Minerales estratégicos: litio, carbono, cobalto, manganeso, níquel, hierro, cobre, aluminio, silicio, estaño y titanio.
- Tierras raras: neodimio, samario, disprosio, terbio, praseodimio, itrio y europio.
- Concentración de tierras raras: entre 0,3 % y 5 % en peso.
- Reservas de tierras raras en el mundo: China (44 millones de toneladas), Vietnam (22 millones), Brasil (22 millones), Rusia (10 millones) y Australia (5,7 millones).
- Exportaciones mineras en Perú (2025): USD 62.848 millones.
- Aporte al PIB peruano por minería: 11 %.
- Exportaciones mineras en Bolivia (2025): USD 5.752 millones.
- Aporte del sector privado a las exportaciones en Bolivia: 82,6 %.
- Recaudación por regalías en Bolivia: USD 310 millones.
Por: Rosendo Sanjinés Zeballos*
Con el fin de combatir el cambio climático, el desarrollo de las nuevas tecnologías de baja emisión de carbono requiere cada vez más de minerales estratégicos para impulsar la transición energética hacia fuentes de energías limpias y renovables. Los minerales estratégicos, denominados también “minerales críticos” -como el litio, carbono, cobalto, manganeso, níquel, hierro, cobre, aluminio, silicio, estaño y titanio- son indispensables para la fabricación de baterías recargables de alta capacidad energética destinadas a la electromovilidad y al almacenamiento de energías intermitentes.
Otros minerales críticos necesarios para la fabricación de paneles solares y pantallas transparentes en dispositivos electrónicos son el silicio, germanio, titanio, zinc, antimonio, indio y estaño. Por otro lado, las tierras raras, como el neodimio y samario combinados con hierro o cobalto son empleados en la elaboración de imanes potentes destinados a la fabricación de motores eléctricos de alto rendimiento para autos eléctricos, generadores de corriente alterna y turbinas eólicas. Otras tierras raras como el disprosio, terbio, praseodimio, samario, itrio y europio tienen usos en la electrónica, fibras ópticas y lámparas de bajo consumo.
¿De dónde provienen los minerales críticos y en qué cantidades? Los minerales críticos se encuentran distribuidos en zonas específicas prácticamente en todo el mundo, el problema no es la abundancia ni la escasez de los minerales sino su extracción y purificación. El hecho de que sean abundantes no quiere decir que sean fáciles de extraer y refinar. Por ejemplo, el cobre, aluminio, níquel y hierro son abundantes en la naturaleza, pero el tiempo para que una mina sea operacional a nivel industrial es largo, entre 8 y 20 años, y los costos de refinamiento del mineral son elevados.
En cuanto a las tierras raras, las hay en casi todos los continentes, pero en concentración bajísimas, en los yacimientos explotables la concentración varía entre 0,3 % y 5% en peso. Dependiendo del tipo de yacimiento la extracción, concentración y purificación son complicados y costosos. Los principales yacimientos se encuentran en China, Vietnam, Brasil, India, Australia y Rusia. Según datos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), China tiene las mayores reservas del mundo con 44 millones de toneladas (MTn), le siguen Vietnam y Brasil con cerca de 22 MTn cada uno, Rusia con 10 MTn y Australia con 5,7 MTn.
Recientemente nuestro país ha sido integrado por los Estados Unidos en el bloque de países que poseen tierras raras y otros minerales estratégicos. Se afirma que en nuestro país se identificaron 31 de los 38 minerales estratégicos destinados al cambio de la matriz energética, pero sin dar mayores informaciones sobre el potencial de sus reservas. Las zonas de interés minero se encuentran principalmente en los departamentos de Potosí, Oruro, Cochabamba y, en particular si hacemos referencia al hierro, manganeso y tierras raras, en Santa Cruz. En el oriente boliviano se encuentran algunos yacimientos interesantes de tierras raras, sobre todo en las regiones de Rincón del Tigre, Cerro Manomó y La Cruz-Pico Suto.
Resalta a la vista que la gran demanda global de minerales estratégicos constituye una excelente ocasión y oportunidad para empujar el desarrollo económico en países que poseen yacimientos de estos minerales, tecnología minera apropiada para su explotación económica y una buena gobernanza. Desgraciadamente, la minería en nuestro país atraviesa por una profunda crisis estructural e institucional por diversas razones: carencia de leyes apropiadas a la macroeconomía actual, agotamiento de las reservas, carencia de inversiones y tecnologías, ausencia de visón estratégica, conflictos laborales y sociales, inseguridad jurídica, minería ilegal y riesgos medioambientales, entre otros.
Hoy en día, las exportaciones mineras en el Perú están por las nubes, sólo en los dos primeros meses de este año Perú exportó por USD 14.000 millones. De acuerdo al Boletín Estadístico Minero del MINEM, en 2025 la exportación total alcanzó USD 62.848 millones principalmente impulsados por la producción de cobre, oro, zinc y plomo, es decir con un crecimiento de 27 % con respecto a la producción de 49.417 millones obtenidos en 2024. De esta manera el Perú obtuvo ingresos fiscales de USD 7.800 millones en 2025 y la transferencia por regalías superaron los USD 3.000 millones, la contribución minera al PIB peruano fue del 11%.
En Chile, según SONAMI, el sector minero exportó por USD 23.600 millones en el primer cuatrimestre del año y en 2025 las exportaciones fueron de USD 63.253 millones. La minería representa entre el 11% y 15% del PIB nacional de Chile, consolidando de esta manera su rol estratégico en la economía chilena, sobre todo gracias a la producción de cobre cuyo precio en promedio ronda por los USD 12.000 la tonelada, el empleo minero alcanzó cerca de 300.000 trabajadores directos sin contar los indirectos.
En nuestro país el aporte del sector minero es limitado y desparejo, en los últimos 5 años las exportaciones en promedio fueron del orden de USD 5.000 millones. En 2025, las exportaciones alcanzaron USD 5.752 millones gracias al incremento de los precios en el mercado internacional. El mayor aporte proviene de la empresa privada con el 82.6%, las cooperativas aportaron con el 9,6 % y la empresa estatal contribuyó con el 7,8%. La recaudación por regalías fue de USD 310 millones, un monto 10 veces inferior al monto de USD 3.000 millones que recibieron las regiones productoras en el Perú. Estos datos demuestran claramente la capacidad que tiene la empresa privada de generar altos ingresos y regalías aprovechando eficientemente los incrementos en las cotizaciones internacionales.
Cuando las proyecciones de inversiones mineras hasta 2033 en Sudamérica se cifran en USD 240 mil millones, de la cuales se estima que Argentina (33 mil millones), Brasil (68,5 mil millones), Chile (83 mil millones) y Perú (54,6 millones) serán los principales beneficiarios, ¿qué parte del león podría capturar o atraer Bolivia? Las nuevas inversiones se focalizarán tanto en el incremento de la producción como también en el aporte de soluciones al aumento de los requisitos ambientales, sociales, de gobernanza y mitigación de efectos de la contaminación.
Ya no es posible continuar con políticas mineras obsoletas, la minería actual se encuentra enfrentada al escenario de una nueva era de demanda de minerales estratégicos donde se combinan grandes oportunidades con desafíos estructurales y se abren grandes oportunidades económicas para el país. Para entrar en el ciclo de mayor producción y crecimiento sostenible, en el que Bolivia pueda competir con sus vecinos y capturar una parte substancial de las futuras inversiones mineras en Sudamérica, se requiere un giro radical de la política minera estatista y nacionalista que no ha dado resultados positivos hasta el día de hoy.
Pero también es primordial focalizarse en la industrialización y no sólo en el extractivismo, si bien esta fase es ineluctable a la minería, es necesario avanzar en los procesos de refinación de los minerales corrientes arriba para luego integrar cadenas de alto valor industrial corrientes abajo. En estos aspectos, los desafíos para el Estado y el Pueblo boliviano sobre planificación y visión del futuro económico del país son enormes. El éxito de una industrialización exitosa se articula sobre la base de un ecosistema integral en el que intervienen la innovación, el dominio tecnológico, el conocimiento científico y una educación dirigida, no es suficiente tener los elementos aislados, es necesario relacionarlos a través de políticas visionarias. La educación es la base de todo el sistema, es imprescindible apostar por una educación de calidad de manera que al horizonte 2050, Bolivia pueda contar con su propia tecnología para su desarrollo industrial.
En este contexto y para empezar, vale la pena recordar que, en octubre de 2024, la Fundación Milenio presentó el documento “Desarrollo Minero, para una Minería Sostenible, Competitiva e Inclusiva y un Anteproyecto de Nueva Ley Minera” en el que propone una transformación estructural del sector minero. El documento propone cinco ejes prioritarios: 1) Fomento y protección de la inversión minera; 2) Modernización de las cooperativas; 3) Sustentabilidad socioambiental; 4) Recursos humanos calificados; 5) Institucionalidad y buena Gobernanza. Según el documento, es posible construir una minería moderna y dinámica, otros países vecinos ya lo lograron y Bolivia también puede hacerlo. El documento de la Fundación Milenio muestra un camino de cómo lograr estos objetivos y puede ser un aporte interesante en la elaboración de una nueva Ley de Minería para el país.
* Rosendo Sanjinés Zeballos
Rosendo Sanjinés Zeballos es doctor en Física, especialista en Ciencia de los Materiales, ex M.E.R de la EPFL de Suiza, miembro del Club de Ginebra.
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Comprensión de la noticia
¿Por qué es importante la extracción y purificación de minerales estratégicos para la transición energética?
Secuencia de los hechos
- Presentación del documento 'Desarrollo Minero' por la Fundación Milenio en octubre de 2024
- Proyección de inversiones mineras en Sudamérica hasta 2033, cifradas en USD 240 mil millones
- Exportaciones mineras del Perú alcanzan USD 14.000 millones en los primeros meses de 2025
- Exportaciones mineras del Perú alcanzan USD 62.848 millones en 2025
- Bolivia es integrado por EE.UU. en el bloque de países con tierras raras y minerales estratégicos recientemente

