Ficha informativa
Durante el primer semestre de 2026, Oruro reportó cinco feminicidios, con respuestas judiciales rápidas del Ministerio Público. Se investiga un sexto caso de asesinato con arma de fuego. La violencia de género sigue siendo un problema crítico en la región.
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Contexto:
El fiscal departamental Aldo Morales Alconini destacó la celeridad del sistema judicial en los cinco casos confirmados. Se han colectado indicios científicos mediante el IITCUP y el IDIF. La violencia se relaciona con el consumo excesivo de alcohol y conflictos no resueltos en parejas.
El caso más reciente involucró a un hombre que intentó encubrir su crimen colocando el cuerpo en un ataúd. Las familias afectadas buscan alivio tras los crímenes, mientras se enfatiza la necesidad de acciones preventivas más allá del castigo posterior.
Por qué importa:
La rápida respuesta judicial ha permitido cerrar ciclos judiciales, pero la violencia sigue siendo un fenómeno crítico. La sociedad demanda fortalecer redes de protección preventiva para evitar que el hogar sea un lugar peligroso para las mujeres.
Datos clave:
- 5 feminicidios confirmados en el primer semestre de 2026
- 1 caso de asesinato con arma de fuego en investigación
- 3 de febrero de 2026: primer feminicidio, Verónica S. A. C.
- 12 de febrero de 2026: segundo feminicidio, Flora R.
- 1 de marzo de 2026: tercer feminicidio, Abigail Colque Bustos
- 1 de abril de 2026: cuarto feminicidio, Celestina C. Ch.
- 6 de junio de 2026: quinto feminicidio, Nora M. F.
- 29 de marzo de 2026: desaparición y hallazgo del cuerpo de una mujer no tipificado como feminicidio
Oruro y la alarmante ola de feminicidios
El departamento de Oruro ha sido testigo de un inicio de año marcado por una escalada de violencia de género. Durante el primer semestre de 2026, el Ministerio Público atendió cinco casos confirmados de feminicidio, logrando respuestas judiciales inmediatas y sentencias condenatorias en la mayoría de ellos.

Casos impactantes que conmocionaron a la sociedad
A pesar de los avances, Oruro enfrenta el reto de esclarecer un sexto hecho: un asesinato cometido con arma de fuego, donde las investigaciones prosiguen. La serie de sucesos violentos comenzó el 3 de febrero, cuando Verónica S. A. C. (47) fue hallada sin vida en su cama tras recibir heridas punzocortantes en el pecho y abdomen. Su esposo, de 53 años, fue encontrado en estado crítico con lesiones autoinfligidas, intentando encubrir su responsabilidad. Cartas póstumas halladas en el lugar reforzaron la hipótesis de un ataque premeditado en medio de un proceso de divorcio.
El caso llegó a su etapa conclusiva con sentencia para el acusado. Apenas días después, el 12 de febrero, el segundo caso sacudió el área de Cartonbol. Flora R. (45) falleció tras ser auxiliada por su concubino, Leonid F. T. (48), quien alegó que la mujer cayó de la cabina de un camión. Sin embargo, las pericias técnicas y un registro videográfico detectaron contradicciones temporales: la víctima agonizó durante horas antes de recibir ayuda.
Investigaciones que revelan verdades ocultas
La autopsia reveló fracturas costales severas, contradiciendo la versión del accidente y confirmando una muerte violenta tras un consumo excesivo de alcohol. Este caso también llegó a una sentencia conclusiva. El 1 de marzo, la tragedia se trasladó a Caracollo, donde Abigail Colque Bustos (16) fue hallada en vía pública con un cuchillo incrustado en el pecho, mientras su pequeña hija permanecía ilesa.

La intervención vecinal permitió resguardar a la lactante, mientras que la fiscalía y la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV) iniciaron la búsqueda del autor del hecho, logrando dar con él rápidamente.

Un panorama desolador pero necesario actuar
Para el 1 de abril, ocurrió el cuarto feminicidio en Crucero Belén. Celestina C. Ch. (37) fue brutalmente golpeada por su concubino, Dennis Ch. F. (29), tras una discusión motivada por celos. El examen forense determinó que la causa de muerte fue un choque hipovolémico por laceración hepática, producto de patadas y golpes contundentes.
El agresor confesó el crimen ante la contundencia de las pruebas periciales que revelaron lesiones defensivas en su propio cuerpo y se sometió a proceso abreviado dictando 30 años de encierro. El último caso tipificado ocurrió el 6 de junio en Pumas Andinos, donde Nora M. F. (42) fue asesinada a golpes por su esposo.

La lucha contra la violencia debe ser integral
A pesar del avance judicial en estos casos, un hecho distinto ocurrió el 18 de abril cuando se halló el cuerpo de una mujer de 52 años en la zona Sur, reportada como desaparecida desde el 29 de marzo y presentando un impacto de bala.

El fiscal departamental Aldo Morales Alconini resaltó que la celeridad del sistema judicial ha sido fundamental para garantizar que los perpetradores enfrenten la pena máxima. Sin embargo, factores críticos como el consumo excesivo de bebidas alcohólicas y la falta de resolución en conflictos siguen perpetuando esta problemática.
La sociedad orureña demanda que la lucha contra la violencia no se limite a acciones punitivas posteriores al crimen; es crucial fortalecer las redes preventivas para garantizar que el hogar deje de ser, para muchas mujeres, el lugar más peligroso del departamento.
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