Ficha informativa
La crisis de combustibles en Bolivia se ha intensificado, provocando largas filas en surtidores y amenazando la seguridad alimentaria e industrial. La escasez de diésel y gasolina afecta especialmente al sector agroproductivo durante la cosecha de invierno.
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Contexto:
La crisis se ha manifestado con filas kilométricas en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz. Productores agrícolas en Fernández Alonso bloquearon carreteras exigiendo carburante. La Asociación de Surtidores Comercializadores Privados de Hidrocarburos de Santa Cruz denunció una drástica caída en los volúmenes de abastecimiento.
El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, atribuyó el desabastecimiento a ‘fallas en la logística’ y no a problemas financieros. Se espera un pronunciamiento oficial por parte de YPFB sobre el abastecimiento y un plan de contingencia.
Por qué importa:
La interrupción en el suministro afecta gravemente al sector agroproductivo, poniendo en riesgo el abastecimiento nacional. La ciudadanía enfrenta situaciones extremas, como pernoctar en sus vehículos para no perder su turno.
Datos clave:
- Demanda diaria de gasolina y diésel en Santa Cruz: cerca de 3,5 millones de litros
- Tiempo de espera para cargar combustible: hasta tres días
La crisis de combustibles en Bolivia
La crisis de combustibles en Bolivia se ha agudizado, generando un panorama crítico que paraliza las principales urbes y amenaza la seguridad alimentaria e industrial del país. Actualmente, el Estado no logra garantizar la entrega regular de diésel, y en los últimos días, la escasez ha alcanzado un nuevo pico con la reaparición de extensas filas de vehículos en los surtidores de las ciudades del eje central: La Paz, Cochabamba y Santa Cruz.
Impacto en las ciudades
En estas regiones, cientos de motorizados forman hileras kilométricas a la espera de un cupo de gasolina. En otros surtidores, los propietarios colocan conos y letreros para advertir a los usuarios que no cuentan con carburante. Esta interrupción en la cadena de suministros afecta transversalmente a toda la sociedad, pero golpea con particular virulencia al sector agroproductivo en el oriente boliviano, que se encuentra en plena cosecha de invierno. Este sector advierte sobre graves consecuencias para el abastecimiento nacional si la maquinaria no vuelve a operar de inmediato, indicó Unitel.
Medidas extremas por parte de productores
La desesperación ha llevado a medidas de presión extremas. Por ejemplo, en el municipio de Fernández Alonso, ubicado en la zona norte del departamento de Santa Cruz, productores agrícolas realizaron un bloqueo esporádico de carreteras para exigir a las autoridades una solución inmediata. Estos productores denunciaron que llevan varios días sin recibir las asignaciones correspondientes de carburante para sostener sus labores del campo.
Causas del desabastecimiento
El origen del desabastecimiento ha sido expuesto por el sector comercializador. La Asociación de Surtidores Comercializadores Privados de Hidrocarburos de Santa Cruz (Asosur) denunció que los volúmenes de abastecimiento destinados al departamento cayeron drásticamente. Durante una conferencia de prensa efectuada este jueves, Susy Dorado, gerente general de Asosur, ofreció cifras alarmantes al precisar que la demanda diaria de Santa Cruz requiere cerca de 3,5 millones de litros de gasolina y una cantidad similar de diésel para operar con normalidad. Sin embargo, los volúmenes entregados por el ente estatal no cubren dicha demanda.
Condiciones difíciles para los conductores
Esta asfixia operativa se replica en el resto del territorio boliviano. Conductores de La Paz y Cochabamba denuncian que deben esperar hasta tres días en la vía pública para poder cargar combustible. Esto obliga a miles de personas a pernoctar dentro de sus motorizados a la intemperie para evitar perder su turno en las hileras.
Pronunciamiento del Gobierno
Frente a la escalada de reclamos y el evidente colapso operativo, el Gobierno se pronunció esta semana a través del ministro de Economía, José Gabriel Espinoza. Este funcionario declaró que la escasez generalizada de carburantes no responde a un problema financiero ni a la falta de divisas en el Tesoro. Atribuyó el desabastecimiento directamente a “fallas en la logística” de distribución nacional e internacional.
Aguardo por soluciones
Mientras tanto, la ciudadanía, el transporte pesado y el sector agropecuario aguardan con urgencia un pronunciamiento oficial por parte de la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). Se espera un informe detallado sobre la situación real del abastecimiento y la presentación de un plan de contingencia concreto para normalizar el suministro a la brevedad posible.
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