Ficha informativa
La Asociación de Productores de Arroz de Bolivia denuncia el ingreso diario de entre 10 y 20 camiones con arroz de contrabando desde Paraguay, Argentina y Brasil, lo que afecta la producción nacional y la soberanía alimentaria.
Toca para ver el contexto completo
Contexto:
El sector arrocero se declaró en estado de emergencia en febrero de 2026 debido a la acumulación masiva de arroz extranjero. En marzo, se realizaron operativos contra el reenvasado, confiscando más de 9 toneladas. En mayo y junio, bloqueos políticos causaron parálisis en las rutas de distribución. En julio, la escasez de diésel dejó varadas 600.000 toneladas de arroz lícito.
David Pérez, presidente de Adepab, cuestionó el trabajo de Aduana y Senasag por no implementar respuestas efectivas. Los productores han participado en la identificación e intercepción de cargamentos ilegales sin resultados significativos.
Por qué importa:
El contrabando genera competencia desleal, afectando la rentabilidad y poniendo en riesgo nuevas inversiones. La crisis amenaza con un desabastecimiento crítico para la próxima temporada y transforma la crisis comercial en una emergencia social.
Datos clave:
- Ingreso diario: entre 10 y 20 camiones
- Carga por camión: superior a 50 toneladas
- Pérdidas reportadas por FENCA: superiores a 30 millones de dólares al mes
- Familias afectadas: 20.000
- Porcentaje de agricultores en riesgo: 80%
- Precio del quintal nacional: Bs 200
Denuncian ingreso de arroz de contrabando en Bolivia
La Asociación de Productores de Arroz de Bolivia (Adepab) denunció el ingreso de arroz de contrabando en el país, con hasta 20 camiones al día provenientes de Paraguay, Argentina y Brasil. Este fenómeno se convierte en una de las principales preocupaciones para los productores nacionales, quienes aseguran que afecta la competitividad del sector y desincentiva la producción.
Declaraciones de Adepab
El presidente de Adepab, David Pérez, afirmó que el producto ilegal ingresa al país sin que las instituciones encargadas, como la Aduana y Senasag, implementen respuestas efectivas. “Hoy por hoy está entrando arroz de contrabando procedente de Argentina, Brasil y Paraguay”, señaló Pérez a Canal Rural. Según sus declaraciones, diariamente ingresan entre 10 y 20 camiones con cargas superiores a las 50 toneladas, que llegan a Santa Cruz.
Deficiencias en fiscalización
De acuerdo con Pérez, el ingreso de estos cargamentos se realiza por carreteras principales y no por rutas clandestinas, lo que evidencia deficiencias en los mecanismos de fiscalización. El representante del sector cuestionó el trabajo de las entidades responsables del control fronterizo y sanitario. Además, manifestó que los propios productores han participado en la identificación e intercepción de cargamentos ilegales; sin embargo, estas acciones no han derivado en sanciones ni en una reducción del contrabando.
Impacto en la producción nacional
La falta de resultados ha generado desánimo entre los productores, quienes consideran que sus denuncias no reciben la atención necesaria por parte de las autoridades competentes. Pérez advirtió que el ingreso de arroz de contrabando genera una competencia desleal para la producción nacional, ya que el producto ilegal se comercializa a precios inferiores a los del mercado formal. Esto afecta la rentabilidad de los agricultores y pone en riesgo nuevas inversiones en el sector, informó La Razón.
Reforzar controles fronterizos
El dirigente insistió en la necesidad de reforzar los controles en las fronteras y en las principales rutas del país, además de fortalecer la coordinación entre las instituciones encargadas de combatir el comercio ilegal. Estas declaraciones se producen en un contexto donde el sector agropecuario ha reiterado su preocupación por el impacto económico del contrabando sobre la producción nacional.
Crisis del sector arrocero
El presidente de Adepab también añadió: «Llegan a Santa Cruz camiones con cargas arriba de las 50 toneladas y las autoridades se hacen las ciegas». El contrabando diario de toneladas de arroz, agravado por la escasez de diésel, amenaza con quebrar al 80% de los agricultores locales y destruir la soberanía alimentaria de Bolivia. Esta situación pone en riesgo el sustento de 20 mil familias y augura un desabastecimiento crítico para la próxima temporada, transformando la crisis comercial en una inminente emergencia social.
Después de leer
Esta sección propone una forma distinta de interactuar con la información y comprobar qué tan clara quedó la nota.
