Ficha informativa
El desabastecimiento de diésel en Santa Cruz afecta la producción agropecuaria, reactivando el mercado negro y poniendo en riesgo la seguridad alimentaria del país.
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Contexto:
Klaus Frerking, presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), señala que el desabastecimiento ha resucitado el mercado negro. Productores en San Ignacio de Velasco y San Ramón no encuentran diésel en estaciones de servicio.
YPFB es responsable de la importación y distribución del diésel. Los revendedores venden el litro a precios que duplican o triplican el oficial. La queja formal ya fue enviada a YPFB exigiendo certidumbre para el agro.
Por qué importa:
La falta de diésel compromete la siembra de invierno, afectando la producción de leche, carne y logística de transporte. Sin diésel no hay producción, lo que pone en riesgo la seguridad alimentaria del país.
Datos clave:
- 70% de la cosecha de verano alcanzada
- 3,5 millones de hectáreas dependen del diésel
- Consumo anual del sector agropecuario entre 360 y 380 millones de litros
- 15% o 16% del total importado por el Estado
Desabastecimiento de combustible y su impacto en la agroindustria
En las últimas horas, Klaus Frerking, presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), expuso una realidad preocupante: el desabastecimiento de combustible ha provocado la resurrección del “mercado negro”. Este fenómeno, que se creía superado, vuelve a golpear el bolsillo del productor. En provincias cruceñas como San Ignacio de Velasco y San Ramón, así como en varias regiones del Beni, el diésel ya no se encuentra en las estaciones de servicio. En cambio, se adquiere “por fuera”, a precios que descuadran cualquier estructura de costos.
Reacciones del sector agropecuario
Frerking fue enfático al señalar que no se puede permitir que este sistema informal se normalice. Según él, el productor no quiere favores ni mercados ocultos; lo que pide es que el combustible llegue a los surtidores de forma legal y transparente para poder comprarlo como cualquier consumidor.
Producción en riesgo
El sector agropecuario se encuentra actualmente en pleno movimiento, alcanzando el 70% de la cosecha de verano. Esto representa 3,5 millones de hectáreas que dependen exclusivamente del diésel para que las máquinas no se detengan. Sin embargo, si no hay diésel hoy, se compromete la siembra de invierno. Esto crea un efecto dominó que afectará la producción de:
- Leche y derivados
- Carne de cerdo y pollo
- Logística de transporte de alimentos a las ciudades
Responsabilidad de YPFB
Klaus Frerking actúa como el portavoz principal del sector agropecuario. Los productores, tanto pequeños como medianos y grandes, son los afectados directos por esta situación. Especialmente aquellos en las provincias de Santa Cruz (San Ignacio de Velasco y San Ramón) y el Beni, quienes al no hallar combustible en los surtidores terminan recurriendo al mercado negro.
YPFB (Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos) es el ente estatal responsable de la importación y distribución del diésel. Este organismo es el blanco de las exigencias del sector agropecuario ante la crisis actual.
El papel del mercado negro
El “mercado negro” funciona como un protagonista “invisible” pero omnipresente. Son revendedores que aprovechan la escasez para vender el litro de diésel a precios que duplican o triplican el oficial.
Cifras alarmantes
El sector agropecuario consume anualmente entre 360 y 380 millones de litros, lo que representa apenas un 15% o 16% del total importado por el Estado. Para los productores, este volumen no debería generar tanto conflicto; sin embargo, la falta de una asignación clara por zonas está generando un caos operativo.
Demandas al gobierno
La queja ya ha sido enviada formalmente a YPFB con un mensaje directo: sin diésel no hay producción y sin producción, la seguridad alimentaria del país queda en riesgo. El agro necesita certidumbre, no promesas, para seguir alimentando a Bolivia.
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