Ficha informativa
La Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) proyecta una disminución en la producción de soya para la campaña 2025-2026, pasando de 3 millones a 2,6 millones de toneladas debido a lluvias extremas.
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Contexto:
El presidente de Anapo, Abraham Nogales, confirmó que el exceso de precipitaciones ha impactado severamente al sector. La campaña comenzó en noviembre y concluyó en enero, enfrentando un ciclo climático mixto con sequía seguida por exceso de humedad.
El reporte técnico indica que el 60% de la superficie sembrada se concentra en Pailón, Cuatro Cañadas y San Julián, las zonas más afectadas. Otros municipios impactados incluyen El Puente, San Pedro, Santa Rosa del Sara y Yapacaní.
Por qué importa:
A pesar de la reducción en la producción, Anapo aseguró que el abastecimiento del mercado interno está garantizado. La cifra final es similar a la campaña anterior (2024-2025), lo que permite mantener un saldo exportable considerable.
Datos clave:
- Producción proyectada: 2,6 millones de toneladas
- Producción inicial: 3 millones de toneladas
- Pérdida estimada: 400.000 toneladas
- Hectáreas sembradas: 1,3 millones
- Hectáreas afectadas: 300.000
- Pérdida total: 30.000 hectáreas
- Lluvias en febrero y marzo: más de 200 milímetros por metro cuadrado en 48 horas
- Demanda nacional de soya: aproximadamente 800.000 toneladas
Producción de soya afectada por lluvias extremas
La Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) informó que la producción de soya para la campaña de verano 2025-2026 sufrirá una importante disminución debido a factores climáticos adversos. Se estima que la cosecha caerá de los 3 millones de toneladas proyectados inicialmente a solo 2,6 millones.
Impacto de las lluvias en la cosecha
Tras una evaluación técnica, el presidente de Anapo, Abraham Nogales, confirmó que el exceso de precipitaciones ha golpeado severamente al sector. De las 1,3 millones de hectáreas sembradas, se prevé que 300.000 hectáreas resultarán afectadas, de las cuales 30.000 ya se consideran pérdida total.
Condiciones climáticas adversas
Nogales explicó que, durante los meses de febrero y marzo, las lluvias superaron los 200 milímetros por metro cuadrado en apenas 48 horas. Este fenómeno impidió el ingreso de maquinaria a los campos listos para la cosecha y deterioró considerablemente el peso y la calidad del grano, reduciendo el rendimiento por hectárea.

Zonas más afectadas
El reporte técnico identifica que el 60% de la superficie sembrada se concentra en las zonas de Pailón, Cuatro Cañadas y San Julián, las cuales fueron las más golpeadas por el agua. Otros municipios afectados incluyen El Puente, San Pedro, Santa Rosa del Sara y Yapacaní.
Ciclo climático mixto
La campaña, que inició su siembra en noviembre y concluyó en enero, enfrentó un ciclo climático mixto: primero una sequía entre diciembre y enero, seguida por el actual exceso de humedad que ha frenado las operaciones agrícolas.
Abastecimiento garantizado a pesar de la merma
A pesar de la reducción de 400.000 toneladas, Anapo aclaró que la cifra final de 2,6 millones de toneladas es similar a la obtenida en la campaña de verano anterior (2024-2025). “Esta producción es suficiente para garantizar el abastecimiento del mercado interno”, señaló la institución, recordando que la demanda nacional es de aproximadamente 800.000 toneladas, lo que deja un saldo exportable considerable para el país.
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