Ficha informativa
El fiscal general del Estado de Bolivia, Róger Mariaca, calificó como injerencia la revocación de su visa por parte de Estados Unidos, basada en acusaciones de corrupción y narcotráfico. Afirmó que no detendrá las investigaciones en curso y exigió respeto a la independencia judicial boliviana.
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Contexto:
Mariaca mencionó antecedentes históricos donde medidas externas afectaron la política interna boliviana, como la cancelación de visa al expresidente Jaime Paz Zamora y el deterioro diplomático en 2008 tras la expulsión del embajador estadounidense. Atribuyó la revocación a incomodidades por investigaciones con repercusión internacional.
Mariaca enfatizó que su gestión no se someterá a presiones externas y que continuará con los procesos judiciales sin temor. Rechazó cualquier interferencia en las instituciones nacionales y destacó la importancia del respeto mutuo en las relaciones internacionales.
Por qué importa:
La decisión estadounidense puede afectar las relaciones diplomáticas entre Bolivia y Estados Unidos. Además, podría influir en la percepción pública sobre la independencia judicial y generar tensiones políticas internas debido a las acusaciones contra el fiscal.
Datos clave:
- Fecha: 28 de septiembre de 2026
- Nombre del fiscal: Róger Mariaca Montenegro
- Fecha de cancelación de visa al expresidente Jaime Paz Zamora: 16 de enero de 1996
El Fiscal General del Estado de Bolivia, Róger Mariaca Montenegro, calificó este lunes como un acto de “injerencia” la decisión del Gobierno de los Estados Unidos de revocarle la visa de ingreso a ese país.
Esta declaración se dio, debido a que el Departamento de Estado de Estados Unidos declaró al fiscal Mariaca, inelegible para ingresar a su territorio. Esta decisión se basa en acusaciones de que, desde su cargo, “solicitó y aceptó sobornos para facilitar el narcotráfico” y ayudó a delincuentes violentos a evadir la justicia, según EE.UU.

Durante un mensaje difundido por la noche desde la sede de la Fiscalía General en Sucre, la autoridad afirmó que la medida estadounidense obedece a decisiones políticas motivadas por las investigaciones que lleva adelante el Ministerio Público contra diversos sectores, y ratificó que no detendrá el curso de los procesos judiciales bajo su gestión.
Mariaca manifestó su sorpresa por las restricciones impuestas por la administración estadounidense hacia su persona y otros ciudadanos bolivianos.
Si bien señaló que Bolivia respeta de manera soberana las normas migratorias de cada país, exigió el mismo respeto para la independencia institucional de la justicia boliviana.
En su pronunciamiento, el fiscal aseveró que no aceptará que la labor constitucional para la que fue elegido sea puesta en duda por pronunciamientos externos, ni que su trayectoria profesional y los miembros de su familia resulten afectados por decisiones provenientes del exterior.
En su intervención, la autoridad atribuyó el veto de Washington a la incomodidad causada por procesos de investigación con repercusión internacional y política.
Entre los casos específicos que citó figuran el denominado caso “Cerimedo” relacionado con presuntos delitos de legitimación de ganancias ilícitas y vínculos con el narcotráfico, las averiguaciones por presunta corrupción conocidas como “Combustible basura” y “El crudo”, el caso “Narcomaderas” en coordinación con autoridades de Chile, además de investigaciones por presunto intento de feminicidio.
Mariaca explicó que la función de la Fiscalía General consiste en investigar para buscar la verdad y no en condenar de manera anticipada. Manifestó que su gestión no trabaja para agradar a dirigentes políticos ni a grupos económicos, remarcando que la función pública no puede estar condicionada por el temor.
Asimismo, en cuanto al marco de las relaciones diplomáticas, la autoridad fijó la posición institucional bajo el principio de solicitar cooperación internacional sobre la base del respeto mutuo, rechazando cualquier tipo de interferencia o imposición en las instituciones nacionales.
Para poner en contexto la situación, el fiscal evocó antecedentes históricos en las relaciones entre Bolivia y Estados Unidos donde medidas externas influyeron en la política interna.
Recordó la cancelación de la visa estadounidense al expresidente Jaime Paz Zamora el 16 de enero de 1996 por supuestos nexos con el narcotráfico, así como el deterioro diplomático de 2008 tras la expulsión del embajador de ese país. Mariaca señaló que estos precedentes demuestran la necesidad de situar la dignidad de los Estados por encima de las coyunturas políticas.
Finalmente, el fiscal general aseguró a la población boliviana que no retrocederá “ni un centímetro” en la conducción de las causas judiciales a su cargo. Concluyó señalando que asumirá la responsabilidad de enfrentar presiones o represalias en la defensa de la soberanía nacional y la independencia institucional, garantizando que todos los casos bajo investigación continuarán su curso hasta el esclarecimiento de los hechos conforme a ley.
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