Ficha informativa
La Contraloría General del Estado realizó dos supervisiones al Hospital Isaías en 2025, revelando deficiencias en la ejecución de la obra y alertando sobre riesgos para los recursos públicos. Los informes destacan el incumplimiento del cronograma y la falta de información técnica adecuada.
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Contexto:
La Contraloría realizó supervisiones en el Hospital Isaías, una obra crítica para la salud en Oruro, financiada con recursos públicos. Se identificaron deficiencias en los informes del Supervisor y Fiscal de Obra, así como en las inspecciones realizadas.
La población debe conocer los hallazgos de la Contraloría para garantizar transparencia. La discusión sobre el Hospital Isaías no debe limitarse a posturas políticas; es crucial que la ciudadanía esté informada sobre las observaciones documentadas.
Por qué importa:
Las deficiencias pueden afectar la detección oportuna de incumplimientos por parte del contratista, lo que podría resultar en desembolsos no acordes al avance real y pérdidas económicas para el Estado por trabajos no ejecutados o de baja calidad.
Datos clave:
- Informes: Informe K4/GP614/S25-G1 (19 de noviembre de 2025), Informe IX/GP792/N25-G1 (29 de diciembre de 2025)
- A octubre de 2025: Ejecución no conforme al cronograma
- Días adicionales otorgados: 163 días mediante Orden de Cambio N.º 1
La población de Oruro debe conocer qué observó el máximo órgano de control del Estado sobre una de las obras hospitalarias más importantes del municipio, dos supervisiones realizadas durante 2025 analizaron la ejecución física, la supervisión y la fiscalización del Hospital de Segundo Nivel Isaías.
El Hospital de Segundo Nivel Isaías fue objeto de dos actuaciones de supervisión de la Contraloría General del Estado (CGE) durante la gestión 2025, cuyos resultados adquieren especial importancia por tratarse de una obra destinada a la salud de la población orureña y financiada con recursos públicos.
El primer antecedente corresponde al Informe K4/GP614/S25-G1, de 19 de noviembre de 2025, referido específicamente a las actividades de control desarrolladas por la supervisión y fiscalización sobre la ejecución física del proyecto, posteriormente, el 29 de diciembre de 2025, la Contraloría emitió el Informe IX/GP792/N25-G1, correspondiente a la supervisión de la ejecución de la obra “Construcción y Equipamiento Hospital de Segundo Nivel Isaías – Municipio de Oruro”.
No son documentos menores, las observaciones alcanzan precisamente a los mecanismos que deberían permitir conocer si una obra pública avanza conforme al contrato, cronograma y condiciones técnicas establecidas.
LA CONTRALORÍA ADVIRTIÓ QUE LA OBRA NO AVANZABA CONFORME AL CRONOGRAMA
Uno de los principales elementos identificados fue el desfase existente en la ejecución de la obra,
la documentación examinada por la Contraloría evidenció que, a octubre de 2025, la ejecución no se desarrollaba conforme al cronograma establecido,
este aspecto resulta fundamental porque el cronograma no constituye una simple formalidad administrativa, permite controlar si los recursos desembolsados y el tiempo transcurrido guardan relación con la ejecución física alcanzada.
ÍTEMS QUE DEBÍAN ESTAR AL 100% NO HABÍAN ALCANZADO ESE NIVEL
Otro elemento particularmente relevante aparece al confrontarse la Planilla de Avance N.º 21 con el cronograma de ejecución,
la Contraloría identificó ítems que, conforme a la programación, deberían haber alcanzado el 100% de ejecución, pero que no presentaban ese nivel de avance, esta diferencia constituye una señal importante para el control de cualquier obra pública y debía ser objeto de evaluación y seguimiento.
OBSERVACIONES A LOS INFORMES DE SUPERVISIÓN Y FISCALIZACIÓN
La Contraloría también examinó los informes elaborados por quienes tenían responsabilidades directas de seguimiento sobre la construcción,
encontró deficiencias en la información contenida en determinados informes del Supervisor y Fiscal de Obra, señalando que no incorporaban toda la información mínima requerida para realizar un adecuado seguimiento,
la importancia de esta observación es evidente; las autoridades que toman decisiones administrativas y financieras necesitan información técnica completa y confiable sobre lo que efectivamente está ocurriendo en la obra,
si esa información es insuficiente, también se debilita la capacidad institucional para detectar oportunamente desviaciones e incumplimientos.
INSPECCIONES SIN SUFICIENTE RESPALDO TÉCNICO
Otro aspecto observado corresponde a las inspecciones efectuadas en el proyecto,
la Contraloría identificó valoraciones sobre el avance que no estaban suficientemente respaldadas mediante una confrontación técnica con el cronograma, los volúmenes efectivamente ejecutados y los informes correspondientes, una inspección física no debería limitarse a constatar visualmente que existe actividad en una obra,
su verdadera utilidad está en determinar técnicamente cuánto se ejecutó, qué calidad presenta, si corresponde a lo contratado y si guarda relación con aquello que posteriormente será certificado.
MODIFICACIONES CONTRACTUALES TAMBIÉN FUERON OBSERVADAS
La supervisión alcanzó además a modificaciones efectuadas durante la ejecución, respecto de la Modificación de Contrato N.º 3, la Contraloría observó deficiencias en el análisis realizado sobre modificaciones de cantidades y creación de nuevos ítems, también examinó una Orden de Cambio N.º 1, mediante la cual se otorgaron 163 días adicionales de plazo, y formuló observaciones relacionadas con la verificación de los eventos que sustentaron esa ampliación.
Las modificaciones contractuales son especialmente sensibles porque pueden alterar cantidades, costos, características y plazos originalmente establecidos.
LA ADVERTENCIA MÁS IMPORTANTE: EL RIESGO PARA LOS RECURSOS PÚBLICOS
Probablemente este sea el elemento que la población de Oruro debe conocer con mayor claridad, la Contraloría advirtió que las deficiencias identificadas podían afectar la capacidad de detectar oportunamente incumplimientos del contratista, de la supervisión y de la fiscalización, asimismo, alertó sobre el riesgo de que pudieran producirse desembolsos que no correspondieran al avance real de la obra y sobre la consecuente exposición del Estado a pérdidas económicas por trabajos no ejecutados o de baja calidad.
Debe hacerse una precisión indispensable; una advertencia de riesgo no equivale jurídicamente a afirmar que ya existe daño económico ni determina por sí misma responsabilidad penal, civil o administrativa, pero precisamente por eso los informes de control son importantes, permiten identificar deficiencias antes de que un riesgo pueda transformarse en un perjuicio efectivo.
DOS INFORMES QUE ORURO DEBE CONOCER
La discusión sobre el Hospital Isaías no debe reducirse a posiciones políticas ni a versiones contrapuestas,
existen documentos emitidos por la Contraloría General del Estado y esos documentos deben ser conocidos por la ciudadanía.
La población tiene derecho a saber qué encontró el órgano de control respecto de la ejecución, supervisión y fiscalización de una infraestructura construida con recursos públicos y destinada a garantizar un derecho fundamental como la salud, la transparencia comienza precisamente allí, conociendo los documentos, entendiendo las observaciones y evitando que las alertas de los órganos de control terminen archivadas sin conocimiento de la sociedad.
En una segunda etapa corresponderá establecer qué medidas adoptaron las instituciones involucradas frente a estas observaciones,
pero primero Oruro debe conocer qué dijo la Contraloría,
los informes existen, las observaciones están documentadas y la población tiene derecho a conocerlas.
Después de leer
Esta sección propone una forma distinta de interactuar con la información y comprobar qué tan clara quedó la nota.

