Ficha informativa
El ‘Tren Fantasma’ de Machacamarca, una locomotora histórica, enfrenta deterioro y vandalismo. Juan Luis Soliz Mercado pide a las autoridades actuar para preservar este patrimonio. La situación requiere intervención urgente para evitar su destrucción.
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Contexto:
Juan Luis Soliz Mercado denunció el deterioro del ‘Tren Fantasma’ en Tik Tok. Los pobladores impidieron su traslado a Chile en el pasado. La locomotora se encuentra en un espacio deteriorado detrás del Museo Ferroviario de Machacamarca.
El tren ha sido parte de trabajos periodísticos y cinematográficos, incluyendo la película boliviana ‘Carga Sellada’. Este film utilizó una antigua locomotora del museo como escenario principal. Leyendas locales sugieren que la locomotora avanzaba sola, lo que dio origen a su nombre.
Por qué importa:
La falta de conservación puede llevar a la pérdida de un patrimonio histórico importante. La intervención de las autoridades es crucial para proteger la locomotora y evitar su deterioro continuo.
Datos clave:
- Locomotora: número 10
- Año del hecho relacionado: 1994
- Ubicación: Machacamarca, Bolivia
El llamado Tren Fantasma de Machacamarca
El llamado “tren fantasma” de Machacamarca, la locomotora número 10, representa una parte significativa de la historia ferroviaria y minera de Bolivia. Sin embargo, actualmente enfrenta un acelerado deterioro y permanece expuesto a las inclemencias del tiempo, así como a actos de vandalismo y sustracción de piezas. Esta situación fue denunciada por Juan Luis Soliz Mercado, quien solicitó mediante su cuenta de Tik Tok que las autoridades tomen acciones para preservar esta parte de la memoria histórica del municipio.
Un patrimonio en peligro
Soliz destacó que los pobladores de Machacamarca lograron impedir en el pasado que este patrimonio fuera trasladado a otro país. Ahora, corresponde a las autoridades garantizar su conservación. “Los pobladores de Machacamarca han salvado a este tren de las manos chilenas. Ahora toca a las autoridades salvar este tren de su destrucción y su deterioro”, manifestó.

Condiciones actuales del tren
Según explicó a LA PATRIA, la locomotora se encuentra en un espacio posterior al Museo Ferroviario de Machacamarca, dentro de una estructura que presenta serios daños. El techo está deteriorado y permite el ingreso de agua, mientras que las ventanas también fueron destruidas, dejando el lugar expuesto al ingreso de personas.
Esta situación ha facilitado que algunos visitantes ingresen para pintar o rayar la locomotora, además de sustraer accesorios y otras piezas. Ante esta problemática, Soliz propuso como medida provisional cerrar o cubrir el espacio hasta que se pueda gestionar una intervención integral. “Hace un tiempo ya había dicho, por lo menos que se tape con calamina para que la gente no entre hasta que haya recursos o la forma de ver cómo salvar este tren”, señaló.
Llamado a las autoridades
El llamado se extiende a la Alcaldía de Machacamarca, la Gobernación de Oruro y el Gobierno nacional, para que definan responsabilidades y mecanismos de protección para esta pieza ferroviaria.
Valor histórico del Tren Fantasma
El valor histórico del denominado “tren fantasma” también ha sido recogido en trabajos periodísticos, culturales y filmográficos. Según una publicación de La Patria, citada en materiales sobre la película boliviana “Carga Sellada”, la historia del “tren fantasma” se relaciona con un hecho ocurrido en 1994. En ese año, un tren atravesó el altiplano boliviano e inspiró la producción cinematográfica dirigida por Julia Vargas-Weise.
La película tuvo como uno de sus principales escenarios a Machacamarca y utilizó una antigua locomotora del museo ferroviario local para recrear parte de aquella historia. El Diario también destacó que esta producción permitió recuperar paisajes y pueblos del departamento de Oruro, recordando el pasado ferroviario de la región.
Museo Ferroviario y leyendas locales
Antecedentes sobre el Museo Ferroviario de Machacamarca indican que varias reliquias, incluyendo el llamado tren fantasma, permanecían bajo dependencia de la Empresa Nacional de Ferrocarriles (ENFE) mientras se buscaba avanzar en su transferencia y ampliación del espacio museístico. Leyendas locales apuntan a que esta locomotora solía avanzar sin nadie adentro, lo que explica su nombre.
Responsabilidad patrimonial
Para Soliz, más allá de su denominación popular y las historias que rodean al tren, esta pieza representa parte crucial de la historia económica y ferroviaria de Bolivia. Por lo tanto, su conservación debería ser asumida como una responsabilidad patrimonial. “Por nuestra historia boliviana, por nuestra historia del estaño, rescatemos al tren fantasma”, insistió al advertir que aún existe la posibilidad de evitar que la locomotora continúe deteriorándose.
Después de leer
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