Ficha informativa
La Corte Suprema de Justicia de la Provincia de Buenos Aires responsabiliza a la empresa Atanor por la contaminación irreversible del río Paraná en San Nicolás, cerrando un proceso judicial de 12 años. El fallo exige al Estado una investigación ambiental integral.
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Contexto:
La Asociación Civil Cuenca Río Paraná denunció irregularidades de Atanor y la inacción del Estado. La planta opera en el corazón urbano de San Nicolás, exponiendo a miles a riesgos neurológicos y respiratorios. La justicia criticó a la Autoridad del Agua y al Ministerio de Ambiente por falta de control.
El abogado Fabián Maggi enfatizó la necesidad de una investigación ambiental integral. Este fallo establece un precedente en el país sobre la responsabilidad estatal en el control de industrias de alto riesgo.
Por qué importa:
El fallo obliga al Estado a investigar el impacto ambiental, el tiempo de persistencia de contaminantes y establecer un plan de contingencia para proteger a los vecinos. Se exige desmantelamiento y limpieza del predio bajo monitoreo ambiental.
Datos clave:
- Fallo histórico
- 12 años de proceso judicial
- 2026: año crítico con nuevos episodios de contaminación
- Decenas de vecinos con afecciones respiratorias
- Glifosato, AMPA, Atrazina, Atrazina-Hidroxi en concentraciones elevadas detectadas por Greenpeace y Conicet
Fallo histórico sobre la contaminación del río Paraná
La Corte Suprema de Justicia de la Provincia de Buenos Aires, Argentina dictó un fallo histórico al dejar firme la sentencia que responsabiliza a la empresa Atanor por la contaminación irreversible del río Paraná en San Nicolás. Este fallo clausura un proceso judicial de 12 años impulsado por la Asociación Civil Cuenca Río Paraná, que denunció sistemáticas irregularidades de la firma y la preocupante inacción del Estado.
Contexto crítico de contaminación
El fallo llega en un año crítico: en lo que va de 2026 se registraron nuevos episodios de contaminación, sumados a la explosión de un reactor hace unos meses que obligó a evacuar barrios linderos y dejó a decenas de vecinos con afecciones respiratorias. La planta de Atanor opera en pleno corazón urbano de San Nicolás, exponiendo a miles de personas a riesgos neurológicos y respiratorios, además de provocar una severa degradación de la biodiversidad y una contaminación histórica acumulada en agua, suelo y aire.
Responsabilidad del Estado y las autoridades
La justicia no solo apuntó a la empresa; también fustigó con dureza a la Autoridad del Agua (ADA) y al Ministerio de Ambiente bonaerense por no controlar los compuestos específicos de la actividad y omitir fiscalizaciones básicas. Incluso se detectó una conexión clandestina en la planta. Al respecto, el abogado Fabián Maggi, representante de la asociación denunciante, remarcó la gravedad del escenario y la necesidad de una investigación ambiental integral, independiente y transparente.
Declaraciones sobre el impacto ambiental
“La sentencia obliga a preguntarse por la verdadera extensión territorial y temporal de la contaminación, y por las medidas concretas que se adoptarán para proteger a la población”, citó Noticias Ambientales. A partir de este fallo, el Estado queda obligado a explicar formalmente hasta dónde llegó el impacto, cuánto tiempo persistió, qué sustancias siguen en el ecosistema y qué plan de contingencia se aplicará para resguardar a los vecinos.
Resultados de peritajes ambientales
Peritajes recientes de Greenpeace Argentina y el Conicet resultaron determinantes al detectar agroquímicos en los desagües pluviales que Atanor descarga directamente al río. Entre las sustancias halladas, que exponen la insuficiencia de los tratamientos de la empresa, se destacan:
- Glifosato y su metabolito AMPA.
- Atrazina y sus metabolitos asociados.
- Atrazina-Hidroxi en concentraciones extremadamente elevadas.

Acciones futuras tras el fallo
Actualmente, y por orden de la Justicia, la empresa se encuentra en proceso de relocalización tras la suspensión definitiva de su producción de agroquímicos en la ciudad. Desde Greenpeace y el Foro Medioambiental San Nicolás (Fomea) ya exigen que tanto el desmantelamiento como la limpieza del predio se realicen bajo un riguroso y estricto monitoreo ambiental.
Un precedente fundamental para el país
Este fallo marca un precedente fundamental en el país: la degradación del Paraná ya no es solo un reclamo vecinal, sino una verdad jurídica que obliga a replantear los controles del Estado sobre las industrias de alto riesgo.

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