Ficha informativa
Un estudio de la Universidad de Harvard revela que los elefantes utilizan su oído interno y huesos de las patas para comunicarse a larga distancia mediante ondas sísmicas. Este sistema les permite captar vibraciones del suelo hasta diez kilómetros.
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Contexto:
El estudio fue publicado el D de julio de 2026 en la revista Frontiers in Audiology and Otology. Sunil Puria, profesor asociado en Harvard, lidera la investigación. Caitlin O‘Connell-Rodwell también participó en el estudio.
El equipo utilizó tecnología láser para medir vibraciones en los huesos temporales. La cóclea fue drenada de fluidos durante el experimento, lo que puede haber afectado los resultados.
Por qué importa:
La investigación podría mejorar la comprensión del comportamiento auditivo de los elefantes y abrir nuevas vías para estudios sobre su sensibilidad auditiva. Sin embargo, se advierte sobre la dificultad en la obtención de muestras y posibles subestimaciones en los resultados.
Datos clave:
- Distancia de comunicación: hasta 10 kilómetros.
- Frecuencia óptima del oído humano: 1,2 kHz.
- Frecuencia óptima del oído de elefante: 400 Hz.
- Tamaño del tímpano de elefante: siete veces más grande que el humano.
- Peso de los huesos del oído medio de elefante: nueve veces más pesado que los humanos.
- Mejora en audición por conducción ósea: hasta 30 veces al escuchar frecuencias infrasónicas (10 a 20 Hz).
El secreto de la comunicación de los elefantes
Los elefantes se comunican golpeando el suelo, generando ondas que alcanzan hasta diez kilómetros de distancia. Hasta ahora, nadie sabía cómo funciona este sistema de comunicación ni cómo logran estos animales convertir las ondas en información.
Estudio de Harvard sobre la comunicación sísmica
Según un estudio de la Universidad de Harvard, publicado en la revista Frontiers in Audiology and Otology, estos inmensos mamíferos usan los huesos de las patas para canalizar las ondas sísmicas. Estas ondas conducen los mensajes desde el suelo hasta el cráneo y el oído interno, donde los descodifican. El secreto reside en una combinación de anatomía gigante y un truco muscular equivalente a la cancelación del sonido de los auriculares modernos.
Metodología del estudio
Para llevar a cabo el estudio, el equipo empleó huesos temporales (la parte del cráneo que alberga el oído medio e interno) de elefantes y humanos. Mediante tecnología láser, midieron cómo vibraban los pequeños huesos del oído medio ante estímulos de distintas frecuencias. Los resultados demostraron que los humanos escuchamos mejor en alta frecuencia, mientras que el oído medio de los elefantes está diseñado para captar mejor las frecuencias graves.
Diferencias en la sensibilidad auditiva
El oído medio de los elefantes vibra con mayor eficacia a una frecuencia de unos 400 Hz. Por debajo de este umbral, el estribo del elefante se mueve entre tres y cuatro veces más que el de un humano. Además, sus tímpanos son siete veces más grandes y los huesos de su oído medio son nueve veces más pesados que los de un humano, lo que les otorga una sensibilidad sin parangón para captar vibraciones profundas.
Optimización del sonido por parte de los elefantes
Gracias al tamaño de sus orejas, los elefantes pueden transmitir mejor sonidos de baja frecuencia a la cóclea. Esta especialización se debe a que la cóclea se adapta a esta mayor entrada de información y genera respuestas neuronales que el cerebro puede usar e interpretar para la comunicación.
Un “AirPods” biológico
La verdadera revelación del estudio es cómo optimizan esta señal. Cuando los humanos usamos auriculares intrauditivos o nos tapamos los oídos, experimentamos el “efecto de oclusión”. Sin embargo, los elefantes han convertido este inconveniente en su mayor ventaja. Gracias a un músculo especial, pueden cerrar voluntariamente el canal auditivo externo mientras producen vocalizaciones infrasónicas en el rango de frecuencia de 10 a 20 Hz.
Limitaciones y futuras investigaciones
Aunque el estudio abre nuevas vías para la investigación en este fascinante campo, el equipo advierte que la cóclea fue drenada de fluidos durante el proceso de obtención y preparación prolongado. Esto podría haber llevado a una subestimación de los resultados reportados. Además, el tejido de elefante es difícil de obtener, lo que limita el número de muestras disponibles.
Conclusiones del estudio
“Hay pocas criaturas más majestuosas que los elefantes. Sus características de comportamiento podrían comprenderse mejor a través de su capacidad auditiva”, concluye Sunil Puria, autor principal del estudio. “Necesitamos mejores datos sobre su sensibilidad auditiva absoluta en todas las frecuencias”, añade.
/ Con información de EFE
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