El presidente de Estados Unidos afirmó que su país tomará el control del gobierno venezolano hasta que se logre una transición segura. Esto ocurre tras la captura de Nicolás Maduro en la madrugada del sábado.
Trump declaró: “Vamos a dirigir el país hasta que se pueda llevar adelante una transición adecuada, sensata y segura. No queremos que llegue otra persona y se repita la misma situación que hemos visto durante años”. Aunque no especificó cómo ni por cuánto tiempo su gobierno administrará Venezuela, aseguró que su objetivo es alcanzar “paz, libertad y justicia para el pueblo venezolano”, incluidos los ciudadanos que actualmente residen en Estados Unidos y desean regresar a su país.
Inversiones en infraestructura petrolera
El presidente también mencionó que empresas petroleras estadounidenses llegarán a Venezuela para invertir miles de millones de dólares en la recuperación de una infraestructura petrolera que ha sido dañada. Afirmó: “A Estados Unidos no le costará dinero, porque hay muchas compañías interesadas en invertir”. Además, enfatizó: “No podemos permitir que alguien más tome el control de Venezuela sin pensar en el bienestar del pueblo venezolano durante las próximas décadas”.
Acusaciones contra el régimen de Maduro
Trump acusó al régimen de Maduro de enviar pandillas criminales a Estados Unidos, especialmente al Tren de Aragua, a quienes responsabilizó de asesinatos y torturas contra ciudadanos estadounidenses. Según Trump, estas organizaciones fueron enviadas deliberadamente para “sembrar terror” y aseguró que Maduro “nunca más volverá a amenazar” a Estados Unidos ni al pueblo venezolano.
Durante su intervención, el presidente evocó casos emblemáticos como el de Jocelyn Nungaray, una joven de Houston que fue asesinada por miembros del Tren de Aragua. También reiteró que el régimen venezolano habría vaciado cárceles y asilos para enviar criminales a territorio estadounidense. Trump sostuvo: “Los atrapamos a todos”.
Robo de activos petroleros
Finalmente, Trump acusó a Venezuela de apropiarse de activos petroleros estadounidenses e infraestructura construida con capital y tecnología de Estados Unidos. Esto habría generado pérdidas por miles de millones de dólares. Calificó estas acciones como un robo ejecutado “por la fuerza” y criticó a administraciones anteriores por no haber actuado frente a ello.













