Ficha informativa
La minería ilegal de oro se ha consolidado como la segunda economía ilícita en Sudamérica, superando al narcotráfico en atractivo para el crimen organizado. Los volúmenes de extracción ilegal son alarmantes y generan múltiples delitos conexos.
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Contexto:
El informe del Grupo de Delincuencia Organizada Transnacional (GI-TOC) revela que la minería aurífera ilegal se ha vuelto más atractiva para las redes criminales debido a los riesgos y menor rentabilidad del narcotráfico. Esta actividad está vinculada con delitos como la deforestación, el uso de mercurio y el desplazamiento forzado.
La actividad aurífera nacional en Bolivia se concentra principalmente en pequeñas cooperativas, donde solo una mínima parte opera con licencia ambiental regulada.
Por qué importa:
El crecimiento de la minería ilegal impacta negativamente en el medio ambiente y la sociedad, generando problemas como la deforestación, trabajo forzoso y trata de personas. Además, crea un entorno propicio para la extorsión y el control por parte del crimen organizado.
Datos clave:
- Producción ilegal de oro en Perú: 77 toneladas
- Producción ilegal de oro en Venezuela: 75 toneladas
- Producción ilegal de oro en Colombia: 72 toneladas
- Producción ilegal de oro en Brasil: 60 toneladas
- Producción ilegal de oro en Bolivia: 46 toneladas
- Producción ilegal de oro en Ecuador: 27 toneladas
- Año del informe GI-TOC: 2023
- Puntuación de Bolivia en el índice global de criminalidad: 5,12
- Calificación delictiva de minería ilegal y recursos no renovables en Bolivia: 8,0 sobre 10
La minería ilegal de oro en Sudamérica
La minería ilegal de oro se ha consolidado como la segunda economía ilícita en la región sudamericana. Los volúmenes estimados de extracción en los países sudamericanos y los factores económicos que impulsan el interés de las estructuras delictivas en este sector generan que esta actividad crezca día a día.
Producción ilegal de oro en la región
Según datos del Grupo de Delincuencia Organizada Transnacional (GI-TOC), con su informe “Criminality and multi-crime dynamics in Latin America”, las cifras de producción ilegal de oro son encabezadas por Perú con 77 toneladas, seguido de Venezuela con 75 toneladas y Colombia con 72 toneladas. En puestos posteriores se ubican Brasil con 60 toneladas, Bolivia con 46 toneladas y Ecuador con 27 toneladas. Estos números corresponden al año 2023, aunque el informe del GI-TOC es de noviembre de 2025.
Mecanismos operativos del crimen organizado
El análisis señala que el atractivo de esta actividad para el crimen organizado responde a diversos mecanismos operativos y financieros. Entre ellos, se destaca el lavado de dinero proveniente del narcotráfico, que se mezcla con oro legal previo a su ingreso en el mercado formal. Además, la actividad genera recursos mediante la extorsión a través de cobros irregulares y el control directo de minas y plantas de procesamiento.
Riesgos y delitos conexos
El informe también indica que la minería aurífera ilegal ganó atractivo para las redes criminales en un contexto donde el narcotráfico presenta mayores riesgos operativos y una menor rentabilidad relativa. Esta actividad ilícita se vincula con delitos e impactos conexos como la deforestación, el uso de mercurio, el desplazamiento de poblaciones, el trabajo forzoso y la trata de personas.
Situación en Bolivia
En el caso de Bolivia, el país ocupa el puesto 94 de 193 en el índice global de criminalidad (con una puntuación de 5,12). Dentro de los indicadores delictivos, la minería ilegal y los recursos no renovables alcanzan una calificación de 8,0 sobre 10. El informe destaca que la actividad aurífera nacional se concentra principalmente en pequeñas cooperativas, de las cuales solo una mínima parte opera con licencia ambiental regulada.
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