Ficha informativa
La tripulación de Artemis II realizó un estudio significativo de la cuenca Oriental de la Luna, revelando información sobre su formación hace 3.800 millones de años y sentando las bases para futuras exploraciones.
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Contexto:
El estudio se centró en la cuenca Oriental, formada durante el Bombardeo Intenso Tardío (LHB). Kelsey Young, jefa de Ciencia y Exploración de la NASA, destacó la importancia del estudio para comprender los impactos en planetas. Jacob Bleacher, científico jefe de exploración, mencionó lo extraordinario de las descripciones realizadas por la tripulación.
La misión también incluyó observaciones de Reiner Gamma, un sitio potencial para aterrizajes futuros, y los cráteres Ohm y Glushko. Se espera que el módulo Orión regrese el próximo viernes al océano Pacífico frente a California.
Por qué importa:
Los hallazgos permitirán a la NASA entender mejor la geología lunar y establecer una presencia permanente en la Luna, además de preparar futuras misiones tripuladas a Marte.
Datos clave:
- 3.800 millones de años – Formación de la cuenca Oriental.
- 950 kilómetros – Diámetro del cráter Mare Orientale.
- 64 kilómetros – Diámetro del asteroide que impactó la Luna.
- 135 veces – Volumen del material expulsado en comparación con los Grandes Lagos de EE. UU.
- 100 kilómetros – Altura máxima alcanzada por el material expulsado.
- 11 veces – Altura del monte Everest en comparación con el material que ascendió.
- 50 gigabytes – Datos transmitidos por la misión.
- 650 kilómetros – Ancho del cráter Hertzsprung.
- 43 kilómetros – Ancho del cráter Glushko.
Avance significativo de Artemis II en la exploración lunar
La tripulación de Artemis II logró un avance significativo al realizar un estudio directo de la cuenca Oriental de la Luna. Este estudio brindará valiosa información sobre esta estructura, formada hace unos 3.800 millones de años durante un periodo en el que se cree que la Luna y la Tierra sufrieron una intensa lluvia de asteroides y cometas.
Objetivos científicos de la misión
El estudio de la llamada Mare Orientale y sus tres anillos encabezó la lista de objetivos científicos de la nave Orión. Esta nave orbitó la Luna durante siete horas, permitiendo así la primera investigación humana de este cráter, que tiene aproximadamente 950 kilómetros de diámetro y se ubica en el hemisferio sur del satélite natural.
Importancia del estudio lunar
Kelsey Young, jefa de Ciencia y Exploración de la NASA para esta misión, subrayó que el estudio de esta formación es de “gran importancia”. Esto se debe a que permitirá comprender mejor cómo se forman los cráteres en diversos planetas debido a impactos producidos por movimientos del Sistema Solar.
Creación por impacto y su relevancia
La cuenca Oriental es la mayor y más reciente formada al final del hipotético Bombardeo Intenso Tardío (LHB). Este fenómeno postula que un cambio repentino en las órbitas de los planetas gigantes -Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno- desestabilizó el cinturón de asteroides. Como resultado, varias formaciones se estrellaron contra los planetas interiores y sus satélites naturales, incluyendo la Tierra y la Luna.
Formación de los anillos concéntricos
Se cree que los tres anillos concéntricos de la cuenca se formaron cuando un asteroide de aproximadamente 64 kilómetros de diámetro impactó la Luna. Este impacto expulsó una gran cantidad de material hacia el espacio, alrededor de 135 veces el volumen combinado de los Grandes Lagos de EE. UU. Posteriormente, este material colapsó sobre la superficie lunar, generando fallas profundas que atravesaron la corteza hasta alcanzar el manto lunar.
Observaciones directas y descubrimientos
Aunque la cuenca ya había sido fotografiada por misiones no tripuladas, esta es la primera vez que su “magnificencia” fue vista directamente por el ojo humano. La tripulación empleó el método de observación directa, lo que permitió detectar colores y texturas sutiles que pasan desapercibidos ante las cámaras.
Descripciones científicas por parte de los astronautas
Jacob Bleacher, científico jefe de exploración de la NASA, calificó como “extraordinario” escuchar a los astronautas describir las impresionantes vistas durante el sobrevuelo del lunes. Se espera que hayan captado “miles de imágenes” de la cuenca Oriental. La misión transmitió más de 50 gigabytes de imágenes y otros datos este martes.
Otros objetivos en el estudio lunar
Entre otros objetivos estudiados por la tripulación estuvo la cuenca Hertzsprung, un cráter erosionado en la cara oculta de la Luna. Este cráter ofrece información valiosa sobre cómo evolucionan las formaciones lunares con el tiempo. Además, los astronautas observaron Reiner Gamma, un “remolino lunar” considerado como un posible sitio para futuras misiones debido a su anomalía magnética.
Preparación para futuras misiones
Las descripciones y nuevas imágenes ayudarán a la NASA a comprender mejor la geología lunar. Esto servirá como base para futuras misiones científicas y exploratorias, sentando así los cimientos para establecer una presencia permanente en la Luna antes de emprender misiones tripuladas a Marte.
Se espera que el módulo Orión regrese el próximo viernes cuando se zambulla en el océano Pacífico frente a las costas de California.
*Con información de EFE
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