Ficha informativa
WCS Bolivia alerta sobre el riesgo de extinción del lucachi rojizo y cenizo, primates endémicos del Beni, debido a la pérdida de hábitat.
Toca para ver el contexto completo
Contexto:
Los primeros registros de los primates fueron realizados en 1938 por los hermanos Olalla. En 2002, WCS localizó nuevamente a estas especies en el Beni tras más de seis décadas sin información científica.
Ambas especies son parte de la identidad local y están protegidas en las Áreas Municipales Protegidas Rhukanrhuka y Pampas del Yacuma, que albergan entre el 85% y el 90% del territorio donde viven.
Por qué importa:
La pérdida de hábitat afecta la diversidad genética y la salud de las poblaciones de ambos primates, lo que podría llevar a su extinción.
Datos clave:
- Especies endémicas: 2 (lucachi rojizo y lucachi cenizo)
- Población lucachi rojizo: 2.855 individuos
- Población lucachi cenizo: 20.072 ejemplares
- Superficie lucachi rojizo: 383,4 kilómetros cuadrados
- Superficie lucachi cenizo: 9.073,9 kilómetros cuadrados
- Territorio lucachi rojizo: 7,2 hectáreas
- Territorio lucachi cenizo: 9,7 hectáreas
- Año de registro inicial: 1938
Situación crítica de los primates en Bolivia
La organización Wildlife Conservation Society (WCS) Bolivia emitió una alerta sobre la situación de amenaza que enfrentan los únicos dos primates exclusivos del país: el lucachi rojizo (Plecturocebus olallae) y el lucachi cenizo (Plecturocebus modestus). Ambas especies habitan de forma exclusiva en los bosques del departamento del Beni y enfrentan el riesgo de desaparecer debido a la pérdida y división de su hábitat natural.
Datos sobre las especies endémicas
De acuerdo con los datos difundidos, Bolivia cuenta con 23 especies de monos, de las cuales solo estas dos son endémicas, es decir, no existen en ninguna otra parte del mundo. El lucachi rojizo figura en la categoría de “en peligro crítico” dentro del Libro Rojo de Vertebrados de Bolivia 2026, con una población calculada en 2.855 individuos que ocupan una superficie reducida de 383,4 kilómetros cuadrados, principalmente en los municipios de Reyes, Santa Rosa del Yacuma y San Borja.
Por su parte, el lucachi cenizo se encuentra clasificado “en peligro”, con una población estimada de 20.072 ejemplares distribuidos en 9.073,9 kilómetros cuadrados en el occidente del Beni.
Causas de la disminución poblacional
La disminución de sus espacios se debe a factores como la ganadería de gran extensión, las quemas agrícolas anuales, los incendios forestales y el avance de nuevos asentamientos humanos vinculados a proyectos viales en la región. En el caso del lucachi cenizo, la separación de los bosques ha provocado además que los grupos familiares queden aislados, lo que deriva en una reproducción entre animales emparentados y reduce la diversidad genética necesaria para la salud de la población.
Características físicas y comportamiento
Ambos primates pesan alrededor de un kilo y forman grupos de hasta cinco miembros. El lucachi rojizo se caracteriza por su pelaje de tonos rojos y pelos blancos en la cara, utiliza territorios de unas 7,2 hectáreas y consume frutos y hojas. Por otro lado, el lucachi cenizo combina tonos marrones y grises, requiere territorios de aproximadamente 9,7 hectáreas e incluye en su alimentación frutos, flores e insectos.
Importancia cultural y conservación
Los nombres de ambos monos fueron propuestos por estudiantes de Reyes y Santa Rosa, y actualmente sus imágenes forman parte de la identidad local y de la protección en las Áreas Municipales Protegidas Rhukanrhuka y Pampas del Yacuma, las cuales albergan entre el 85% y el 90% del territorio donde viven estas especies.
Historia y esfuerzos por su conservación
Los antecedentes indican que los primeros registros de estos primates fueron realizados en 1938 por los hermanos Olalla. Posteriormente, transcurrieron más de seis décadas sin información científica sobre su estado en la naturaleza, hasta que en 2002 una expedición de WCS volvió a localizarlos en el Beni. A partir de estos hallazgos y de las investigaciones desarrolladas desde entonces, WCS Bolivia inició una serie de publicaciones educativas para dar a conocer las costumbres de estos animales y promover la conservación de los bosques del departamento.
Después de leer
Esta sección propone una forma distinta de interactuar con la información y comprobar qué tan clara quedó la nota.
