Ficha informativa
La Planta Industrial Pulacayo se destaca en la Feria Internacional de Minería, Energía y Medio Ambiente (FIFEM 2026) por su capacidad productiva y su impacto en la minería nacional. Ubicada en Potosí, esta planta opera desde hace 16 años, fabricando insumos y repuestos clave para el sector minero.
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Contexto:
La planta combina tradición y tecnología, produciendo insumos para molienda, trituración y maquinaria completa. Históricamente, Pulacayo fue un importante centro minero desde el primer milenio d.C., convirtiéndose en la segunda mina de plata más importante del mundo en el siglo XIX. Tras la nacionalización en 1952, las operaciones fueron cerradas en 1958, pero reactivadas como planta industrial hace 16 años.
El personal está compuesto por trabajadores locales cuya economía depende del centro industrial. La planta realiza visitas a terreno para evaluar necesidades operativas y diseñar soluciones específicas. A pesar del uso de maquinaria antigua, se mantienen altos estándares de entrega y precisión.
Por qué importa:
La Planta Industrial Pulacayo busca consolidarse como motor de desarrollo tecnológico e industrial en el sudoeste potosino. La modernización de equipos industriales es vital para garantizar fuentes de empleo sostenibles y evitar el despoblamiento de la localidad.
Datos clave:
- Ubicación: 18 kilómetros de la ciudad de Uyuni, departamento de Potosí
- Tiempo de operación: 16 años
- Capacidad de fundición: 300 kilos
- Tiempo para desarrollar un carro metalero: aproximadamente 10 días
- Lote entregado a cooperativa minera: 20 carros metaleros
- Altura sobre el nivel del mar: 4.300 metros
En el marco de la Feria Internacional de Minería, Energía y Medio Ambiente (Fimem) 2026, la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) destacó en su stand la capacidad productiva de la Planta Industrial Pulacayo, un complejo que combina tradición, metalúrgica, tecnología y fuerza laboral para abastecer de insumos y repuestos clave a la minería del país.
Ubicada a 18 kilómetros de la ciudad de Uyuni, Potosí siendo la primera localidad de la carretera Uyuni – Potosí, la planta opera hace 16 años bajo una estructura integral dividida en dos grandes secciones: la fundición y la maestranza. Ambos sectores se complementan para fabricar equipos e insumos de alta precisión indispensables para las operaciones mineras e ingenios del país; la materia prima es la chatarra ya sea de hierro fundido o acero en la sección fundición y en la sección maestranza la materia prima son las placas (planchas) laminadas de diferentes espesores adquiridos por procesos de contratación según planificación del POA (Plan Operativo Anual).
La Planta Industrial Pulacayo produce una variedad de repuestos para minería. Entre sus productos principales destacan:
- Insumos para molienda y trituración: Muelas para trituración, placas para molinos y campanas para chancadoras cónicas.
- Equipos de procesamiento: Camisas para bombas lameras, componentes para mesas concentradoras y celdas de flotación.
- Línea de maquinaria completa: Molinos, trituradoras a mandíbulas y carros mineros (metaleros).

Los técnicos de la planta explicaron que el desarrollo de un carro metalero toma aproximadamente 10 días de trabajo, siempre que se disponga del material necesario. Asimismo, la capacidad de fundición de sus hornos —que alcanza los 300 kilos— permite procesar piezas de diversas dimensiones según la complejidad requerida por los proyectos. “Nosotros como planta industrial Pulacayo realizamos industria en apoyo a la minería”, declaró a LA PATRIA el técnico de planta Saúl Chávez e indicó: “Tenemos diferentes clientes en diferentes departamentos de Bolivia, ya que tenemos la capacidad de cumplir el trabajo”.
Cobertura nacional y soporte técnico en terreno
Aunque radicada en el departamento de Potosí, la Planta Industrial Pulacayo provee servicios a nivel nacional, atendiendo la demanda de cooperativas mineras, la empresa estatal y compañías privadas de distintos departamentos.
Como parte de su modelo de atención, el equipo técnico realiza visitas a terreno para evaluar las necesidades operativas de los ingenios y diseñar soluciones específicas a la medida del cliente. Recientemente, la planta concretó compromisos de relevancia, entre ellos la entrega de un lote de 20 carros metaleros destinados a una cooperativa minera potosina.
A pesar de operar en parte con maquinaria de antigua data, el personal de la planta —compuesto por trabajadores locales cuya economía depende directamente de este centro industrial— ha logrado mantener altos estándares de entrega y precisión gracias al trabajo combinado entre los procesos de fundido y el acabado de maestranza mediante tornos y fresadoras. “Como Planta Industrial Pulacayo esperamos seguir trabajando en beneficio de muestro país, que no falte el material y que la gente pueda visitar nuestra planta para adquirir nuestros productos”, sostuvo el técnico de Planta Eddy Bravo.


Pulacayo: Un legado milenario y de vanguardia en la historia minera
El protagonismo actual de la Planta Industrial Pulacayo se asienta sobre uno de los yacimientos con mayor trayectoria histórica de los Andes. Ubicado a 4.300 metros sobre el nivel del mar, el asentamiento de Pulacayo cuenta con antecedentes de actividad minera y metalúrgica que se remontan al primer milenio de nuestra era.

Raíces prehispánicas y coloniales
Estudios arqueológicos y etnohistóricos desarrollados a partir de hallazgos funerarios y vestigios de fundiciones indígenas en zonas contiguas como Escaramayu han demostrado que en el área habitaron sociedades complejas con una clara vocación minera y textil entre los siglos III y IX d.C. Durante la época colonial, las vetas del cerro Huanchaca fueron explotadas por los españoles hasta el estallido de las rebeliones indígenas de 1780.
El esplendor del siglo XIX
Tras la fundación de Bolivia, la creación de la Compañía Minera Huanchaca de Pulacayo impulsó la modernización del sector. Hacia fines del siglo XIX, bajo la gestión de figuras como Aniceto Arce, Gregorio Pacheco y Avelino Aramayo, Pulacayo se convirtió en la segunda mina de plata más importante del mundo (solo superada por Broken Hill, en Australia). Fue en este centro minero donde se introdujo la primera red de ferrocarril del país para conectar la producción minera con el puerto de Antofagasta.
Transición y reactivación
Tras la Nacionalización de las Minas en 1952, la administración del yacimiento pasó a manos de la Comibol. En 1958, debido a la caída de las reservas, las extremas condiciones del trabajo subterráneo y la bajada de la productividad, las operaciones industriales directas de extracción fueron cerradas. Posteriormente, en 1961, ex-trabajadores constituyeron la Cooperativa Minera “Pulacayo” Ltda. para dar continuidad a la extracción a pequeña escala.
Mirada al futuro y desarrollo local
Reactivada operativamente como planta industrial hace 16 años bajo la dependencia de la Comibol, la Planta de Pulacayo busca consolidarse como un motor de desarrollo tecnológico e industrial para el sudoeste potosino y el sector metalúrgico nacional.
Con el dinamismo generado por la demanda de insumos para la minería y el respaldo de la inversión estatal, sus trabajadores apuestan a la modernización de los equipos industriales para garantizar fuentes de empleo sostenibles y evitar el despoblamiento de esta histórica localidad minera.

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