El Tribunal de Sentencia Penal Cuarto de La Paz ha dictado una pena máxima de 30 años de prisión para Alejandra Q. R., de 22 años, quien fue hallada culpable del asesinato de Jhonatan, de 29 años.
Este trágico hecho ocurrió en junio de 2024, cuando un efectivo policial, en lugar de proceder con una denuncia por agresión sexual, indujo a la joven a buscar “venganza”. El policía le proporcionó la ubicación de la víctima en la zona de Achachicala, en la ciudad de La Paz.
La sentencia fue emitida el lunes 2 de febrero y también incluyó a una amiga de Alejandra, quien fue condenada a 15 años de cárcel en rebeldía por complicidad. Además, dos policías que presenciaron el crimen recibieron penas de 2 años de privación de libertad por encubrimiento. Uno de ellos envió el mensaje “Ven, venganza, está aquí”, mientras que el segundo omitió denunciar el asesinato a pesar de conocer la cercanía de los retenes policiales.
El origen del conflicto
El conflicto se inició el 10 de junio, cuando Alejandra denunció haber sido violada y estrangulada por Jhonatan tras una fiesta. Según el relato de su madre, la valoración médico-legal fue deficiente, ya que se realizó 12 días después del incidente. Los forenses solo registraron hematomas en el cuello, ignorando la agresión sexual.
El fiscal del caso, Fabio Maldonado, indicó que dicha agresión nunca fue formalizada como denuncia, por lo que no fue considerada como evidencia durante el juicio.
El desenlace fatal
El desenlace trágico ocurrió 6 días después de la presunta violación, cuando el policía amigo de Alejandra le reveló que Jhonatan se encontraba bebiendo. Alejandra acudió al lugar y, según la acusación fiscal, atacó al hombre con un arma blanca, lo que provocó su muerte por shock hipovolémico.
La víctima falleció mientras era trasladada a un hospital por un familiar, ya que los presentes, incluidos los uniformados, no prestaron el auxilio correspondiente ni reportaron el suceso.
La defensa de Alejandra
A pesar de la condena, la familia de Alejandra sostiene su inocencia respecto al asesinato. Argumentan que ella solo golpeó al sujeto y que existen graves contradicciones en el proceso judicial.
Denuncian que el arma nunca fue hallada y que tres testigos clave no fueron llamados a declarar. Ante estas presuntas irregularidades y la falta de valoración de la agresión sexual previa, la defensa de la joven ha anunciado que apelará la determinación judicial.
