Ficha informativa
La eliminación del margen fijo en el dólar, aprobada por el Banco Central de Bolivia, busca estabilizar la cotización de la divisa, pero también plantea riesgos de especulación en el sector financiero. La medida podría beneficiar a los bancos y requiere controles técnicos para evitar efectos negativos.
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Contexto:
José Peñaranda, gerente de la Cámara de Industria de Oruro, analizó los efectos y riesgos de la nueva regulación cambiaria en una entrevista con La Patria Radio. La norma elimina un método anterior que inflaba artificialmente el precio del dólar mediante un promedio aritmético.
La efectividad de la Resolución 142/26 dependerá del nivel de reservas operativas en divisas disponibles que tenga el Banco Central de Bolivia. La falta de liquidez en el sistema financiero afecta la capacidad operativa de los bancos.
Por qué importa:
La eliminación del margen fijo puede llevar a un aumento en las comisiones bancarias si no se implementan controles técnicos. Además, podría restringir el acceso a divisas para el sector productivo y las empresas importadoras si las instituciones financieras comienzan a especular con los valores adicionales.
Datos clave:
- Resolución de Directorio N° 142/26
- Norma derogada: 88/26
- Cotización del dólar: alrededor de 12 bolivianos
- Montos en caja de los bancos: entre 50.000 y 70.000 dólares
- Reservas Internacionales Netas (RIN): cerca de 900 millones de dólares
- Umbral necesario para estabilización: más de 1.600 millones de dólares
- Economía gris estimada: entre 6.000 y 7.000 millones de dólares
Impacto de la nueva regulación cambiaria en Bolivia
La aprobación de la Resolución de Directorio N° 142/26 por parte del Banco Central de Bolivia (BCB) —que deroga la norma 88/26— ha comenzado a mostrar un primer impacto positivo con la estabilización en la cotización del dólar, situándolo en torno a los 12 bolivianos. Sin embargo, el sector industrial advierte que la medida es de doble filo: si bien otorga flexibilidad al sistema financiero, también abre la puerta a un nuevo escenario de especulación en las comisiones bancarias si no existen controles técnicos.
En entrevista con La Patria Radio, el gerente de la Cámara de Industria de Oruro (CIO), José Peñaranda, analizó los efectos, beneficios y riesgos que esta nueva regulación cambiaria imprime sobre la economía nacional y el sector productivo.

Eliminación de distorsiones en el cálculo del TCO
Uno de los puntos clave de la nueva resolución es la abrogación del método anterior de cálculo del Tipo de Cambio Oficial (TCO). Según Peñaranda, la fórmula sustituida aplicaba un promedio aritmético que incluía operaciones extraordinarias de gran magnitud —como transacciones puntuales de entre 15 y 32 millones de dólares—, lo que terminaba inflando artificialmente el precio del dólar y empujando su cotización al alza. Con el nuevo modelo de promedio ponderado y la exclusión de esas operaciones atípicas, la divisa estadounidense ha mostrado un comportamiento a la baja durante sus primeros días de aplicación, pasando de picos elevados a bordear los 12 bolivianos, iniciando una fase de relativa estabilidad.
Libertad de cotización bancaria: ¿Incentivo o nuevo foco especulativo?
La norma suprime el tope fijo que obligaba a las entidades financieras a vender dólares con un margen máximo de 10 centavos sobre el TCO. El beneficio potencial es que al liberar la cotización, los bancos ya no tienen el incentivo de rechazar operaciones argumentando falta de divisas. Ahora pueden adaptar su tipo de venta a la realidad del mercado (por ejemplo, ofertando a 12,20 o 12,50 bolivianos).
No obstante, el riesgo inminente es que, al ser Bolivia un mercado altamente especulativo, existe el peligro de que las propias instituciones financieras comiencen a especular con los valores adicionales cobrados al cliente. Para evitar que el acceso a divisas se vuelva inaccesible para el sector productivo y las empresas importadoras, Peñaranda enfatizó la necesidad de implementar una regulación técnica sobre las comisiones y márgenes bancarios.
Problemas estructurales en la economía boliviana
La economía gris y el colchón banca
Más allá de la norma, el análisis realizado por la Cámara de Industria pone en evidencia un problema estructural: la conducta previsora y acumulativa del ciudadano boliviano. Impulsados por la desconfianza acumulada hacia las políticas gubernamentales y el recuerdo de episodios de restricción de fondos en moneda extranjera, los ciudadanos tienden a retirar del circuito financiero pequeñas sumas de dólares para guardarlas. Peñaranda afirmó: “Estimamos que la denominada ‘economía gris’ —el dinero acumulado informalmente fuera del sistema bancario, bajo el ‘colchón banca’— gira en torno a los 6.000 y 7.000 millones de dólares. Son recursos de resguardo que las personas retiran del mercado y que no vuelven a circular, lo que restringe dramáticamente la liquidez del sistema”.
La clave del éxito: La liquidez del BCB
Para José Peñaranda, representante industrial, la efectividad de la Resolución 142/26 dependerá en última instancia del nivel de Reservas Internacionales Netas (RIN) con que cuente el Ente Emisor. Aunque el BCB ha reportado una disponibilidad de divisas cercana a los 900 millones de dólares, Peñaranda señaló que para lograr una estabilización duradera y una distribución fluida hacia los bancos —que actualmente operan con montos reducidos en caja (entre 50.000 y 70.000 dólares)— se requiere que las reservas operativas en divisas disponibles superen los 1.600 millones de dólares. Solo alcanzando ese umbral se podrá satisfacer la demanda real del sector productivo y frenar definitivamente la especulación.
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