Ficha informativa
Concluyó el rodaje del documental ‘Sin rostro y en silencio’, que aborda la trata de personas en Bolivia. La obra busca concientizar y provocar acción en la sociedad sobre esta problemática.
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Contexto:
El documental se centra en las dinámicas humanas y emocionales relacionadas con las desapariciones y delitos de trata. Se busca un enfoque preventivo, destacando la importancia de educar a jóvenes en colegios y universidades sobre el tema.
El proyecto incluirá proyecciones en espacios culturales, universidades e instituciones educativas para fomentar encuentros sobre prevención, institucionalidad y derechos humanos.
Por qué importa:
La producción tiene como objetivo generar conciencia social y diálogo público, además de ofrecer herramientas para que las familias reconozcan situaciones de riesgo y actúen ante ellas.
Datos clave:
- Años de rodaje: 2023 a 2026
- Director: Okie Cárdenas
- Productoras: Cinecéfiro, Rosevalley Productions, Amadora Cine y Asafavittp
‘Sin Rostro y en Silencio’ lleva el debate de la trata al cine
Tras un periodo de rodaje desarrollado entre 2023 y 2026, concluyó la etapa de filmación del largometraje documental Sin rostro y en silencio. La obra, dirigida por el cineasta boliviano Okie Cárdenas, adentra al espectador en las dinámicas humanas y emocionales que rodean las desapariciones y los delitos de trata y tráfico de personas en Bolivia. La producción es el resultado de un trabajo conjunto de coproducción entre Cinecéfiro, Rosevalley Productions, Amadora Cine y la Asociación de Apoyo a Familiares Víctimas de Trata y Tráfico de Personas (Asafavittp). También contó con la colaboración del Centro de Cinematografía de los Andes y el Colectivo Los Viscarra Cine.
Un enfoque distante del sensacionalismo
En lugar de estructurarse como un reportaje policial o sobre crimen organizado, la propuesta cinematográfica opta por retratar la travesía emocional de madres, padres y familiares que enfrentan la incertidumbre en la búsqueda de sus seres queridos. Desde el ámbito formal, la dirección visual propone sustituir el impacto gráfico por la exploración de espacios vacíos, objetos personales y fotografías familiares. Por su parte, la propuesta sonora utiliza ambientes reales y pausas en los relatos para articular una atmósfera donde el silencio funciona como un recurso narrativo central. El montaje entrelaza testimonios mediante asociaciones temáticas y emocionales, buscando configurar una memoria colectiva sobre el problema.
Voces del proyecto: cultura, memoria y acción
A diferencia de otras producciones enfocadas únicamente en el diagnóstico o la denuncia, los realizadores y representantes de la sociedad civil coinciden en que el filme busca incidir en la sociedad mediante la concientización y el diálogo público. Sobre el propósito central de la obra, el director Okie Cárdenas señala: “Lo que buscamos va más allá de la reflexión. Queremos que la película provoque acción. Que las autoridades asuman su responsabilidad, pero también que la población conozca el problema, identifique situaciones de riesgo y sepa que puede hacer algo”.

Importancia del enfoque preventivo
Por su parte, Enrique Rosenthal, productor ejecutivo del proyecto, resalta la importancia de dar a la obra un enfoque preventivo: “No queremos mostrar solamente el lado sensible de esta problemática. Queremos trabajar sobre la prevención. El documental tiene que servir para que una persona pueda reconocer una situación de peligro y para que una familia tenga más opciones de reacción frente a este delito”. Desde la perspectiva de las familias afectadas, Rita Hurtado, directora de Asafavittp, destaca el impacto emotivo y comunitario de llevar estas historias a la pantalla grande: “Para las familias que han perdido a alguien, esta película significa que sus historias no han quedado en el olvido. Queremos que sus voces sean escuchadas y que esta producción sirva para que otras familias no tengan que atravesar el mismo dolor. Si conseguimos que una persona esté más alerta, que alguien reconozca una situación de riesgo o que una desaparición pueda evitarse, entonces todo este esfuerzo habrá tenido sentido”.
Vinculación con procesos formativos
Asimismo, el productor y compositor Edward Rosenthal plantea vincular la producción cultural con los procesos formativos en la sociedad: “Tenemos que dejar de hablar de la prevención solamente cuando desaparece una persona. La prevención debería comenzar mucho antes. Sería importante que estos temas puedan formar parte de la currícula oficial de escuelas y colegios… La prevención también se construye desde la cultura”. En esa misma línea, la productora Carla Rivera subraya el valor educativo de la etapa que inicia: “Esta película puede convertirse en una herramienta fundamental para llegar a la población. Queremos empezar por los colegios y las universidades, porque la prevención también significa acercarse y hablar con los jóvenes, generar preguntas y entregar información antes de que una situación de riesgo se convierta en una tragedia”.
Proyección e itinerancia en espacios educativos
Con el término del rodaje, el proyecto entra en la fase técnica de postproducción y en la estructuración de su estrategia de exhibición. La producción contempla un recorrido que irá más allá de las salas comerciales de cine, abriendo proyecciones en espacios culturales, universidades e instituciones educativas para fomentar encuentros públicos sobre prevención, institucionalidad y derechos humanos.
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