Ficha informativa
Las interpelaciones en la Asamblea Legislativa Plurinacional generan debate entre legisladores sobre su impacto en el trabajo legislativo. Mientras algunos defienden su necesidad, otros argumentan que perjudican la aprobación de leyes.
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Contexto:
La senadora Tomasa Yarhui argumenta que las interpelaciones son necesarias para fiscalizar temas importantes del país. Critica la falta de voluntad política para tratar propuestas legislativas, como la reforma parcial a la Constitución. El diputado Diego Brañez sostiene que las interpelaciones afectan el trabajo del Parlamento y pide un filtro previo.
Yarhui menciona que hay muchas iniciativas esperando ser tratadas, pero señala que no hay prioridad por parte del gobierno. Brañez enfatiza que las interpelaciones deben ser la última instancia y propone informes escritos como alternativa.
Por qué importa:
Las interpelaciones pueden obstaculizar el trabajo legislativo, afectando la aprobación de leyes necesarias. Esto genera un dilema entre fiscalización y efectividad legislativa, lo que podría impactar en la percepción pública sobre el desempeño del Parlamento.
Datos clave:
- Fecha: 31 de agosto de 2026
- Número de interpelaciones en las últimas dos semanas: 4
- Interpelaciones realizadas: 8 de agosto (Gabriel Espinoza), 19 de agosto (Mauricio Zamora), 25 de agosto (Marcelo Blanco), 26 de agosto (Marco Antonio Oviedo)
- Preguntas repetidas a Marcelo Blanco: 6
Las constantes interpelaciones en la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) han despertado criterios divergentes entre los parlamentarios este lunes 31 de agosto. Mientras algunos defienden que se ejerce el rol fiscalizador en el Parlamento, otros consideran que se descuida el resto del trabajo legislativo.
Defensa de interpelaciones
La senadora de Libre, Tomasa Yarhui, consideró que sería erróneo priorizar las interpelaciones sobre la aprobación de leyes o viceversa. Según su criterio, las atribuciones de los legisladores son legislar, gestionar y fiscalizar, y es precisamente en este tercer punto donde se enmarcan las interpelaciones.
Yarhui declaró que estos actos son necesarios debido a la importancia de los temas que atraviesa al país. En ese sentido, Libre presentó dos nuevas interpelaciones: una al ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, y otra al ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, para que respondan por las supuestas implicaciones de Fernando Cerimedo con el gobierno.
Ante las observaciones de que el Parlamento no está trabajando leyes debido a las interpelaciones, Yarhui aseguró que hay muchas iniciativas, pero que no existe voluntad política para tratar estas propuestas, especialmente si surgen desde la oposición. “Por ejemplo, la ley de reforma parcial a la Constitución la cual estamos esperando; ya el gobierno ha manifestado que no es su prioridad. Entonces, ¿cómo podemos aprobar el paquete de leyes cuando no hay voluntad política? Otras iniciativas nuestras también están ingresando”, aseguró Yarhui.

Descuido del trabajo legislativo
Sin embargo, el diputado de Autonomía Para Bolivia (APB-Súmate), Diego Brañez, consideró que las numerosas interpelaciones perjudican especialmente al trabajo de las distintas comisiones y al mismo pleno del Parlamento. La siguiente semana se tienen previstas tres interpelaciones.
Brañez afirmó que esto impide un buen desenvolvimiento de la Asamblea y pidió que las interpelaciones pasen un filtro antes de ser programadas. Mencionó que al ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, se le hicieron al menos seis preguntas que ya se habían planteado previamente a su antecesor, Mauricio Medinaceli.
“No sirve de nada hacer ese tipo de interpelaciones; tienen que entender que las interpelaciones son la última instancia y no la primera para iniciar un proceso investigativo. Si se puede obviar la interpelación a través de un informe escrito, lo tienen que hacer; no directamente pedir interpelación y con preguntas repetidas”, declaró el legislador.

Interpelaciones recientes en la Asamblea Legislativa
En las últimas dos semanas, se realizaron cuatro interpelaciones en la Asamblea Legislativa. El 8 de agosto fue citado Gabriel Espinoza, exministro de Economía, quien fue censurado tras no asistir; el 19 de agosto fue el turno del ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, quien recibió el voto de confianza; el 25 de agosto acudió Marcelo Blanco, titular de Hidrocarburos y Energías, quien respondió sobre el abastecimiento de combustibles y mantuvo su cargo; finalmente, el 26 de agosto fue interpelado Marco Antonio Oviedo por el caso narco maletas y logró evitar la censura.
Tras estos actos, comenzó a cuestionarse si el Parlamento boliviano está priorizando los cuestionamientos a ministros en lugar de trabajar en leyes que deben ser aprobadas en esta instancia.
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