Ficha informativa
El gobierno de Bolivia busca reactivar el proyecto hidroeléctrico El Carrizal, generando controversia por su impacto ambiental y social. Comunidades indígenas y expertos se oponen, advirtiendo sobre consecuencias negativas para el ecosistema local.
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Contexto:
El proyecto data de la década de 1980. El pueblo indígena weenhayek ha expresado su rechazo y convocado una asamblea. Ludmila Pizarro, bióloga, destacó la falta de un diseño final y estudios adecuados sobre el impacto ambiental. Iván Arnold cuestionó la consideración de problemas relacionados con sedimentación.
La represa no está en el cauce principal del Pilcomayo pero afecta un afluente. Los científicos internacionales firmaron un documento mencionando que el proyecto alterará significativamente la integridad ecológica del río. La Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) no respondió a solicitudes de información.
Por qué importa:
Los expertos advierten que la construcción podría afectar el desove de peces vitales para la economía local y disminuir los volúmenes de agua del Pilcomayo. Francisco Nazario alertó sobre la reducción del caudal del río, mientras que desde la Brigada Parlamentaria se promueven beneficios energéticos sin considerar adecuadamente los impactos ambientales.
Datos clave:
- Fecha: 13 de mayo de 2026
- Ubicación: Entre los departamentos de Tarija y Chuquisaca
- Generación eléctrica: 1842,8 GWh
- Inversión estimada: Entre 900 millones y 1300 millones de dólares
- Aguas alimentadoras: Río Camblaya
- Tierra afectada: Inundación de tierras cultivables de cuatro comunidades agrícolas
- Sedimentos anuales arrastrados por el río Pilcomayo: Más de 200 millones de toneladas
Controversia por el proyecto hidroeléctrico El Carrizal
El 13 de mayo de 2026, el gobierno de Bolivia, bajo la administración de Rodrigo Paz, busca reactivar el proyecto hidroeléctrico El Carrizal, ubicado entre los departamentos de Tarija y Chuquisaca. Este plan, que data de la década de 1980, ha generado controversia debido a su potencial impacto ambiental y social. La iniciativa cuenta con el apoyo de parlamentarios y entidades cívicas, además de un préstamo internacional.
Rechazo del pueblo indígena weenhayek
El pueblo indígena weenhayek, que habita en el Gran Chaco, expresó su rechazo al proyecto y anunció una asamblea para buscar una posición unificada. Expertos advierten que la construcción de la hidroeléctrica podría arrastrar sedimentos hasta la cuenca del Pilcomayo, afectando tanto el territorio de las comunidades como la fauna local. Además, se señala que la zona donde se planea construir la hidroeléctrica es crucial para el desove de peces como el sábalo, vital para la economía local.
Cinco datos clave sobre el proyecto
- La planta se ubicará en la garganta del río Pilaya.
- Se prevé una generación eléctrica de 1842,8 gigavatios por hora (GWh).
- La inversión estimada oscila entre 900 millones y 1300 millones de dólares.
- La represa será alimentada con aguas del río Camblaya.
- Se estima que inundará tierras cultivables de cuatro comunidades agrícolas.
Opiniones de expertos sobre el impacto ambiental
Ludmila Pizarro, bióloga y miembro fundadora de la Fundación BioChaco, explicó a Mongabay Latam que este proyecto no cuenta con un diseño final ni estudios adecuados sobre su impacto ambiental. Pizarro destacó que “si bien este proyecto no está directamente en el cauce principal del Pilcomayo, sí agarra uno de los afluentes que es parte de la cuenca del Pilcomayo: el río Pilaya”. Esto podría disminuir los volúmenes de agua del Pilcomayo y afectar el área donde los peces desovan.
La bióloga también advirtió sobre los impactos negativos que incluye el bloqueo físico para los peces migratorios y cómo las represas pueden alterar la temperatura del agua, afectando así a los huevos fecundados. Según Pizarro, “las represas actúan como barreras inquebrantables” que impiden que los peces lleguen a sus zonas naturales para desovar.
Consecuencias ambientales y opiniones divergentes
Iván Arnold, director de Naturaleza, Tierra y Vida (Nativa), coincidió en que El Carrizal podría contribuir a la desaparición del cañón del Pilaya debido a las modificaciones necesarias para su construcción. Arnold cuestionó si se están considerando adecuadamente los problemas relacionados con sedimentación en ríos como el Camblaya y Pilaya.
Los científicos advierten sobre las consecuencias ambientales: “El río Pilcomayo arrastra más de 200 millones de toneladas de sedimentos anualmente”, lo cual plantea interrogantes sobre la viabilidad del embalse a largo plazo. En un documento firmado por veinte científicos internacionales se menciona que este proyecto alterará significativamente la integridad ecológica del río.
Francisco Nazario, capitán grande de la Organización de Capitanías del Pueblo Weenhayek, enfatizó que “la reducción del caudal del río Pilcomayo es una realidad alarmante” y alertó sobre cómo esto podría llevar al río a niveles similares a una quebrada seca.
Argumentos a favor del proyecto
Desde la Brigada Parlamentaria de Tarija se promueve el proyecto argumentando beneficios energéticos y productivos para las regiones involucradas. El diputado Rodrigo Fuenzalida afirmó que tienen documentación lista para demostrar que no afectará al medioambiente ni a la pesca local. Sin embargo, Pizarro contradijo esta afirmación al señalar que si se utiliza agua del Pilcomayo para riego “ya no quedará agua para el Pilcomayo”.
Silencio oficial ante las inquietudes planteadas
Finalmente, Mongabay Latam solicitó información a la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) sobre este proyecto pero no recibió respuesta antes del cierre de esta nota.
Después de leer
Esta sección propone una forma distinta de interactuar con la información y comprobar qué tan clara quedó la nota.
