Ficha informativa
El ferrobús de Ferroviaria Oriental regresa a la Chiquitania el 27 de febrero de 2025, tras seis años de ausencia. Este servicio busca reactivar el turismo y comercio regional, aunque su continuidad dependerá de la rentabilidad del proyecto.
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Contexto:
La reactivación del ferrobús es resultado de un esfuerzo conjunto entre el Gobierno nacional, Ferroviaria Oriental y comités cívicos. Cynthia Aramayo, directora de la UTF, enfatizó que la permanencia del servicio dependerá de la respuesta del mercado. Se realizarán evaluaciones cada tres meses.
El ferrobús ha sido acondicionado como transporte de ‘altísima gama’. La estructura tarifaria busca atraer viajeros que priorizan seguridad y experiencia diferenciada. El éxito del proyecto podría abrir puertas a reinstaurar trenes de pasajeros de gran capacidad.
Por qué importa:
El regreso del ferrobús puede dinamizar la economía informal y hotelera en destinos clave como San José de Chiquitos, Roboré y Aguas Calientes. Sin embargo, factores externos como inestabilidad social podrían afectar el proyecto.
Datos clave:
- Fecha de reactivación: 27 de febrero de 2025
- Tiempo de ausencia: Seis años
- Capacidad del ferrobús: 42 pasajeros
- Salidas desde Santa Cruz: Viernes a las 18:00 horas
- Retorno desde Puerto Quijarro: Domingos a las 16:00 horas
- Número de estaciones intermedias: 18
- Costo viaje en bus cama: Hasta Bs 250
- Costo viaje en ferrobús: Entre Bs 120 y Bs 150
El icónico servicio de ferrobús retoma sus operaciones este viernes 27 de febrero de 2025, después de seis años de ausencia en las vías del oriente boliviano. Esta iniciativa resulta de un esfuerzo coordinado entre el Gobierno nacional, la empresa Ferroviaria Oriental (FO) y los comités cívicos regionales.
Objetivos del servicio ferroviario
El objetivo principal del ferrobús es reconectar físicamente a las poblaciones entre Santa Cruz y Puerto Quijarro. Además, se posiciona como un pilar fundamental para reactivar el turismo en la Chiquitania y el comercio en la región. Este retorno marca el inicio de una fase de prueba crucial para el futuro del transporte ferroviario en Bolivia.
A pesar del entusiasmo regional, la reactivación del servicio depende de un estricto esquema de rentabilidad y sostenibilidad. Cynthia Aramayo, directora de la Unidad Técnica de Ferrocarriles (UTF), enfatizó que la permanencia del ferrobús dependerá directamente de la respuesta del mercado.
Evaluaciones periódicas
Según el plan de operaciones, se realizará una evaluación técnica y financiera cada tres meses para monitorear los niveles de ocupación. Solo al cumplirse el sexto mes de servicio se tomará una decisión definitiva sobre su continuidad. Esto se debe a que operar unidades con baja demanda resulta económicamente insostenible tanto para el Estado como para la empresa privada.
En cuanto a logística, el ferrobús ha sido acondicionado como un transporte de “altísima gama” con capacidad para 42 pasajeros, priorizando el confort y la seguridad. El itinerario establece salidas desde la capital cruceña los viernes a las 18:00 horas, con retorno desde Puerto Quijarro los domingos a las 16:00 horas.
Estrategia para captar turistas
Este cronograma ha sido diseñado estratégicamente para captar el flujo turístico de fin de semana, permitiendo paradas en 18 estaciones intermedias. Entre estas destacan destinos clave como San José de Chiquitos, Roboré y Aguas Calientes, lo que dinamizará la economía informal y hotelera de estas zonas.
Competitividad económica
Desde una perspectiva técnica y tarifaria, Ferroviaria Oriental ha sometido al ferrobús a pruebas rigurosas para asegurar su funcionamiento óptimo tras el largo periodo de inactividad. En términos económicos, el ferrobús ingresará al mercado con una ventaja competitiva frente al transporte por carretera. Mientras que un viaje en bus cama puede costar hasta Bs 250, el tren ofrecerá tarifas entre Bs 120 y Bs 150.

Apertura a futuros proyectos
Esta estructura de precios, que debe ser avalada por la ATT, busca atraer a un segmento de viajeros que busca seguridad y una experiencia diferenciada a un costo menor. El éxito de este proyecto piloto abrirá la puerta a planes más ambiciosos, como reinstaurar trenes de pasajeros de gran capacidad.
No obstante, las autoridades advierten que factores externos, como la inestabilidad social y los bloqueos de rutas, podrían frenar estas inversiones. Los líderes cívicos y el sector empresarial coinciden en que el ferrobús es un símbolo de progreso y que su funcionamiento ininterrumpido es vital para recuperar el brillo de la ruta ferroviaria oriental como eje de integración y desarrollo para la Chiquitania.
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