Ficha informativa
El alcalde de La Paz, César Dockweiler, anunció que los vehículos con deudas tributarias serán dados de baja del Registro Único para la Administración Tributaria (RUAT) en aproximadamente diez días. Esta medida busca recuperar obligaciones impositivas y afectará a los vehículos que no hayan completado el cambio de nombre en el registro.
Toca para ver el contexto completo
Contexto:
Dockweiler explicó que muchos vehículos vendidos mediante minutas de transferencia continúan registrados a nombre del antiguo propietario, lo que genera deudas impositivas no saldadas. Afirmó que hay personas que vendieron sus autos hace años y ahora se enteran que siguen a su nombre.
La Alcaldía coordinará con la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) para aplicar restricciones en el abastecimiento. Se habilitarán mecanismos para regularizar las deudas y completar el proceso de transferencia.
Por qué importa:
Los vehículos dados de baja no podrán cargar combustible, lo que afectará a los actuales poseedores. La Alcaldía busca recuperar recursos necesarios para garantizar la continuidad de servicios municipales y evitar nuevos ‘perdonazos’ tributarios.
Datos clave:
- Fecha: 25 de septiembre de 2026
- Tiempo para dar de baja: aproximadamente diez días
- Deuda acumulada: superior a 3.000 millones de bolivianos
- Déficit municipal: 248 millones de bolivianos para cerrar la gestión 2026
- Planes de pago: entre dos y tres años
El alcalde de La Paz, César Dockweiler, ratificó este viernes 25 de septiembre que los vehículos con deudas tributarias pendientes serán dados de baja del Registro Único para la Administración Tributaria (RUAT) en aproximadamente diez días. Esta acción forma parte de las medidas municipales para recuperar obligaciones impositivas. La medida implicará que los motorizados afectados no podrán cargar combustible mientras permanezcan fuera del registro.
Objetivo de la disposición
La Alcaldía explicó que esta disposición busca atender especialmente los casos de vehículos que fueron vendidos mediante minutas de transferencia, pero cuyos propietarios no completaron el cambio de nombre en el RUAT. En esas situaciones, las deudas continúan vinculadas al titular que figura en los registros municipales, aunque el motorizado se encuentre en manos de otra persona.
“Vamos a dar de baja esos vehículos del RUAT, al dar de baja del RUAT no van a poder cargar combustible”, afirmó Dockweiler al explicar la medida. El municipio prevé coordinar con la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) para aplicar la restricción de abastecimiento a los motorizados que sean retirados temporalmente del registro.
Proceso para regularizar deudas impositivas
De acuerdo con la explicación municipal, los actuales poseedores deberán apersonarse ante la Administración Tributaria Municipal (ATM), verificar la situación tributaria del vehículo y coordinar con el titular registrado para regularizar la deuda y completar el proceso de transferencia. Una vez saneada la obligación, el vehículo será rehabilitado en el RUAT.
Dockweiler señaló que existen casos de personas que vendieron sus vehículos hace años y posteriormente descubrieron que estos continuaban registrados a su nombre.
“Hay personas que tenían un auto hace 20 años, lo vendieron, pero como aquí se vende solo con una minuta de transferencia y no pasó nada, sigue a su nombre y ahora después de 20 años se enteran de que sigue a su nombre y tiene que pagar los impuestos”, explicó.
Planes de pago y recuperación tributaria
El alcalde indicó que la medida será aplicada luego del plazo anunciado para que los contribuyentes regularicen su situación. El municipio también habilitó planes de pago de entre dos y tres años y gestiona con entidades del sistema financiero alternativas de crédito para que los deudores puedan cubrir sus obligaciones tributarias.
Contexto financiero municipal
La disposición forma parte de un plan municipal de recuperación de la cartera tributaria. Según datos de la Alcaldía, los contribuyentes mantienen una deuda acumulada superior a 3.000 millones de bolivianos por impuestos de inmuebles, vehículos y actividades económicas, mientras el municipio enfrenta un déficit de 248 millones para cerrar la gestión 2026.
Dockweiler también ratificó que la actual gestión municipal no prevé nuevos “perdonazos” tributarios y pidió a los contribuyentes acogerse a los mecanismos de pago habilitados. La Alcaldía sostiene que la recuperación de estos recursos es necesaria para garantizar la continuidad de servicios municipales.
Después de leer
Esta sección propone una forma distinta de interactuar con la información y comprobar qué tan clara quedó la nota.
