Ficha informativa
La danza de los chunchos mineros, originaria de Oruro, representa la fusión de tradiciones ancestrales y la historia de los trabajadores mineros. A lo largo de más de un siglo, esta comparsa ha evolucionado y se ha institucionalizado, convirtiéndose en un símbolo cultural del altiplano boliviano.
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Contexto:
La comparsa se originó con trabajadores mineros de la mina La Colorada. En el siglo XX, Mateo y Leocadio Escalera Bravo reorganizaron las comparsas existentes. Se destaca que muchos danzantes eran descendientes de esclavos traídos del Chaco. La danza fue vagamente conocida hasta el siglo XXI cuando se realizaron investigaciones que revelaron su historia.
Los chunchos utilizan atuendos elaborados con plumas y lanzas, simbolizando su conexión con la naturaleza y sus ancestros. La música que acompaña su danza evoca tanto melancolía como alegría, reflejando su historia de sufrimiento y resistencia. Las festividades son un homenaje a la Virgen madre y a sus antepasados.
Por qué importa:
La danza ha logrado ser reconocida como parte integral de la identidad cultural orureña y boliviana. Su inclusión en festividades ha permitido a los chunchos mineros obtener respeto y reconocimiento dentro de la comunidad, fortaleciendo su legado cultural.
Datos clave:
- Origen: Siglo XIX, aproximadamente 1835.
- Año de reorganización: 1911.
- Nombre actual: Conjunto Folklórico Tobas Zona Central.
- Primer mención en prensa: 1 de marzo de 1868.
- Participación en festividades: Candelaria (carnaval del 1913).
LOS CHUNCHOS, ORIGEN MINERO Y SÍMBOLO DE LA EXPRESION ALTIPLÁNICA EN HONOR A LOS HOMBRES DEL CHACO. Esta comparsa (la de los chunchos de la mina La Colorada), tiene su origen aproximadamente en el siglo XIX (allá por el año 1835) integrada en su mayoría por trabajadores mineros de la Zona de la Colorada, adentrándonos en el siglo XX, Mateo y Leocadio Escalera Bravo y algunos trabajadores mineros más, el año 1911 reunifican las comparsas existentes en nuestra ciudad y una vez organizados nuevamente en una sola, reorganizan la misma y de una variedad diezmada de comparsas de danzantes chunchos, dan origen a la comparsa de chunchos mineros de la mina La Colorada, de la cual con el cambio de los años darián como nombre propio al Conjunto Folklórico Tobas Zona Central (nombre con el cual son conocidos en la actualidad).
EL AMANECER DE UNA DANZA, LOS CHUNCHOS MINEROS. Durante casi una mitad del siglo XX, esta danza conocida como la de los tobas, fue vagamente conocida en sus orígenes y quienes en ese entonces la interpretaban daban vagas supuestos orígenes referente a la misma, no fue hasta bien entrado el siglo XXI cuando en base a exhaustivas investigaciones se descubrió muchos documentos, periódicos y fotografías, mismos que dieron la verdadera luz referente a esta agrupación o comparsa y que en base a la misma se la pudo posicionar en el lugar que hoy le corresponde, a un conjunto que desde hace muchos años, debido a breves espacios en su participación en la entrada devocional de Oruro, fue ocupada por otro que si bien también tiene una cronología bien definida, no puede quitarle el lugar que le pertenece a los primigenios, ya que si hablamos de los Chunchos Mineros y el hoy conocido Conjunto Folklorico Tobas Zona Central, los documentos y datos de familiares, investigadores y descendientes, claramente nos dan como resultado la unión del eslabón faltante entre los primeros y los últimos, como los verdaderos iniciadores de esta danza.
Estas referencias nos ponen en contexto para empezar a conocer una danza que a raíz de los mitos y creencias mineras, dejaría una profunda huella, huella que hasta nuestros días permanece imborrable y que marca a una danza como muy propia de nuestro departamento y nuestra ciudad, ya que fue originada en estos parajes mineros, especialmente en esta mina que ya era conocida con el nombre de “la Colorada” y según las investigaciones profundizadas, fueron descendientes de un grupo étnico traído desde las lejanas tierras del chaco quienes en remembranza a sus antepasados deciden llevarla a las calles de Oruro, haciendo en algunos casos remembranza a otra tradición oral transmitida por sus mismos compañeros de labor que también hacían mención a antepasados que un día subieron a las altas y frías tierras altiplánicas y allí al fusionarse con las mujeres de esos lugares, dejaron una descendencia y tradiciones religiosas transmitidas de forma oral que forjarían un estilo de baile y atuendos propios de nuestra ciudad, algo que en ningún lugar de Bolivia se podría decir que tuvo su origen.
LOS CHUNCHOS MINEROS DE ORURO. Siglo XIX y Principios del siglo XX (hoy Los Tobas Zona Central”) Esta danza ya aparece a principios del siglo XIX, en su mayoría componentes y trabajadores de las minas de Oruro, descendientes directos de los esclavos traídos desde las zonas calientes del chaco, una gran mayoría por carecer de educación, desde muy jóvenes se dedicaban al trabajo de la minería, los más grandes o aquellos que no tenían acceso a las mismas, se dedicaban a transportar sobre sus espaldas cargas de hortalizas que traían los campesinos a la ciudad. Este género de baile que a mediados del siglo XIX formaban la comparsa más numerosa, lo representaban los infatigables mineros y trabajadores de fuerza humana. Con todas estas aclaraciones se debe decir que, nadie puede atribuirse la fundación ni la creación de esta danza, por la primera década del siglo XX se reorganiza la primera comparsa que reunifico a las varias que al igual que Diablos, Morenos, Incas y Kullawas, subían desordenadamente rumbo a la ermita del socavón, una comparsa que en sus inicios era conocida como lo chunchos de “la Colorada”, y que adentrado el siglo XX llego a convertirse en el Conjunto Folklorico Tradicional Tobas Central, es por eso que es bueno aclarar que quienes dicen ser fundadores, en realidad el único gran privilegio que tuvieron fue el de REORGANIZAR E INSTITUCIONALIZAR esta danza. El conjunto Folklorico tradicional Tobas Zona Central durante este más de siglo y medio de su iniciación o fundación, tuvo luces y sombras. Sus reorganizadores el señor Cristóbal Franco, y los señores Pallares, mineros por excelencia y que a inicios del siglo XX ya trabajaban en muchas ocasiones en el país vecino de Chile, durante los primeros meses de cada año, solían recabar las autorizaciones correspondientes para poder participar no solo en Bolivia (Oruro) sino también en la tirana (Chile) lugar donde trabajaban por situaciones económicas y familiares, es por eso que aparte d exportar esta danza hicieron crecer y forjar con más fuerza la misma en la festividad devocional popular recién creciente en esos años, esta comparsa participo en muchas otras festividades devocionales que se solían organizar en la mina San José y La Colorada, fueron estos señores y muchos más ya olvidados que tuvieron la iniciativa de reorganizar una comparsa que estaba siendo diezmada por las muchas falencias económicas de esas épocas y tomaron como base a la más antigua de todas para así fortalecer y reunificar a esos danzarines que en su totalidad eran trabajadores mineros y algunas más allegadas a los mismos. Cronológicamente los registros históricos de la participación de los Tobas Zona Central en el Carnaval de Oruro, se puede decir que conforme a los datos referenciales que maliciosamente fueron ocultados y en otros casos distorsionados, se puede indicar que una vez que esta comparsa fue aglutinada e institucionalizada, siguió su camino devocional. Es así que esta centenaria institución se constituye en la más antigua en su género de danza. Durante el siglo XIX es cuando ya se les hace una mención más clara y bien determinada, el 1 de Marzo de 1868, el periódico El republicano, un especie de gacetilla, escribió de una forma más detallada acerca de esta agrupación de danzantes a los cuales claramente se les identificaba como CHUNCHOS (palabra quechua que era empleada como una forma popular para identificar no solo a esta danza, sino a todos los habitantes de la selva y del chaco, ya que en las mismas crónicas que en muchas oportunidades Guamán Poma de Ayala escribía en la época colonial, los habitantes altiplánicos la empleaban para dar o identificar a estos hombres como “emplumados”, de ahí este denominativo muy peculiar).
En aquellas épocas dependían mucho del pasante (preste) que se hacía cargo de la atención del danzante y ejecutantes y lamentablemente los carreritos erraron en dar su fiesta a personas que les fallaron y tuvieron que dejar de participar en las festividades de la Candelaria (carnaval del 1913), luego de una breve ausencia en 1914, en las cercanías de la Mina Colorada de San José en las Orillas de la ciudad de Oruro, reorganizaron nuevamente su Entidad Folklórica, con el denominativo de COMPARSA CENTRAL DE CHUNCHOS, CAMBAS y TOBAS, denominativo adquirido por que la mayoría fungían el trabajo de carreritos en el “Tambo Central” y que luego efectuaron esporádicas presentaciones, en festividades de centros mineros y diferentes provincias del departamento de Oruro, los mineros de la mina colorada recorrían a diario el cerro que los separaba del “Tambo Central” el cerro Cerrato ahora ese cerro es donde se encuentra el Corazón de Jesús, y se escuchaba sus melodías por esas rocosas sendas. La danza empezó a gustar y muchos intentaron ser parte de la misma, (tómese muy en cuenta que se los denominaba “CARREROS” NO PORQUE ERAN CARGADORES DE VERDURAS COMO AFIRMAN QUIENES NUNCA INVESTIGARON A PROFUNDIDAD ESTA DANZA, SINO ERAN CARGADORES DE MINERAL Y QUE SU PRINCIPAL FUNCION ERA EMPUJAR LOS CARROS DE MINERALES, DE AHÍ SU DENOMINATIVO. Otra gente que no correspondía a este grupo minero, llegaron inclusive a ser benefactores de esta comparsa pretendiendo ser guías y cuando quisieron apropiarse de la misma no se los permitieron los carreritos mineros del Tambo Central y luego de un par de años aparecieron estos con una nueva comparsa de tobas.
Es así, tratando de resumir su larguísima historia, que se puede comprender y deducir la historia de este conjunto, nacieron en las minas y ahora son una danza que si bien representa a toda la cultura del chaco y del oriente, tuvo el privilegio de nacer en el altiplano, más propiamente en nuestra ciudad de Oruro, y como una forma de comprender mas esta danza, a continuación tenemos el agrado de transcribir el famoso relato de los chunchos, un relato que al igual que la de los morenos, de los diablo y los incas, tiene sus propias particularidades.
EL RELATO DEL ORIGEN DE LOS CHUNCHOS “Inicio o fase del relator y luego del dialogo”. (Siglos XX e Inicios del siglo XX)
INTRODUCCION O FASE DEL RELATOR
“sus cuerpos robustos y gruesos brazos, demuestran su esencia ancestral de esa gente traída desde las tierras que están ubicadas más allá de donde nace el sol”, así indicaba la crónica del periódico “El Republicano” allá por el año 1864. su música en sus inicios era melancólica combinada con saltos agiles y a veces hasta muy agresivas, sus figuras, sencillas y humiles, sus atuendos elaborados en base a telas que van acorde a las posibilidades del danzarín están compuestas por pañoletas en el cuello, símbolo del agradecimiento al capataz que cada carnaval suele entregarles sendas t´hinkas, llevan desde sus inicios lanzas, arcos y flechas, y sendos atavíos de plumas teñidas de gallina, multicolores, máscaras de arcilla y estuco, tienen también su escena dramática que conjunciona el fin religioso en homenaje a las deidades religiosas del monte, para una escena complicada entra en acción hombres mujeres, soldados, demonios reyes y recoletos“ así se resume el largo y excelente reportaje que en ese siglo se hacía acerca de esta danza, así nació la danza de los tobas, con una forma sencilla y que hasta la fecha es un simple homenaje, a la virgen madre de los mineros y a los “towas” u hombres llegados desde lejos y traídos a trabajar por la codicia del hombre, sus atuendo cambiaron de manera muy significativa. Nadie puede atribuirse la fundación ni la creación de esta danza, por la primera década del siglo XX se reorganiza la primera comparsa que reunifico a las varias que al igual que Diablos, Morenos, Incas y Kullawas, subían desordenadamente rumbo a la ermita del socavón, una comparsa que en sus inicios era conocida como lo chunchos.
Este es su relato, simple, hermoso ficticio, extraído de los más humildes recuerdos de esa gente que viniendo de tan lejos, se quedó en nuestras tierras, la alta tierra de los urus, es corto, pero muy significativo. En el presente relato se muestra y explica quiénes son, de donde vienen y cuál es la razón del porque participan activamente en la gran festividad de los orureños, con sus atuendos llamativos, ropa de tierras bajas en una fiesta del altiplano, he aquí este relato…
“Al ritmo de pequeños tambores y bombos, acompañados de flautas y quenas con ritmos a ratos melancólicos y a ratos agiles, evocando tierras lejanas, música que no es conocida en este lugar, viene una comparsa de hombres adornados de plumas y lanzas, giran saltan, gritan y al son de un estruendoso silbato, cambian de repente sus movimiento, son los chunchos que bajan de la mina van rumbo a la ermita del Socavón, van a ofrendar su baile a la patrona de los mineros”, “Todo parece normal, pero de repente por otra calle sube la primera comparsa de diablos, quienes al verlos se detienen y es su diablo mayor quien se pone al frente y mostrando sorpresa se acerca a ellos y es ahí donde empieza su dialogo o relato…”
EL RELATO, CONVERSACION DE LOS PRINCIPALES DANZANTES.
DIABLO MAYOR, (subían danzando la primera comparsa de diablos rumbo a la ermita del Socavón, pero de repente, por una de las calles subía una comparsa de chunchos, ellos asombrados, siendo los fundadores de la gran festividad, deciden parar su música y es ahí donde el diablo mayor, sorprendido por tan peculiares personajes empieza esta conversación) quienes sois vosotros señores que bajan tan bien ornamentados al compás de tan melodiosa música?
CAPORAL MAYOR (el que iba a la cabeza de la comparsa, haciendo un ademan de respeto y humildad hace alto a sus músicos y a sus danzarines y se acerca al diablo mayor, y le responde) buenas tardes señor mío y grandes iniciadores de nuestra festividad, permítanos presentarnos, somos los towas, recuerdo de nuestros antepasados que ahora nos acoplamos a vuestra festividad.
DIABLO MAYOR. (Haciendo el ademan de sorpresa y alegría) Ah!!! Son ustedes a quienes la gente les llama “los chunchos”, los hombres emplumados, de ustedes el pueblo mucho comenta, ahora pues les ruego presentarse…
PRIMER CHUNCHO (saltando haciendo ademan de guerra grita) a nuestros padres y abuelos los trajeron de lejos, de tierras calientes donde nace el sol, donde ellos vivían libremente y comían y bebían a su gusto.
SEGUNDO CHUNCHO (haciendo reverencia frente al diablo mayor) perdona la irreverencia de mi compadre, pero nuestro baile es esencia d muchos años de sufrimiento a manos del hombre que trayendo a nuestros ancestros de lejos, no conforme a ello les obligo a trabajar desde que el sol salía, hasta que el mismo moría en la tarde, pero no nos vean con aspecto de salvajes, solo es una forma de reverenciar a nuestros antepasados por favor…
CAPORAL MAYOR. Haciendo gestos a sus danzantes para que retornen a sus puestos) Permítanos relatarles señor nuestro, contarles de donde venimos y que hacemos en estas frías tierras de donde el hombre saca el metal del tyu.
Haca muchísimos años, de los cuales ya no sabemos cuándo fue con certeza, en las tierras ancestrales de nuestros abuelos padres, el hombre que vino a buscar tesoros, con feroz irreverencia a plan de fuego y de látigo atraparon a muchos de nuestros antepasados, todo para traerlos a trabajar en estos lares, los trajeron atados, peor que animales, para ellos no valían mas que la cantidad de trabajo que podían realizar, los metieron en casas de barro y paja, y con el paso de los años simplemente fuero para ellos simples salvajes y nada más…
TERCER CHUNCHO. (Apuntando su lanza al público y haciendo ademanes de guerra) Mi abuelo era jefe, era lo que en estos lares llaman capitán, pero no respetaron su real posición e igual lo trajeron, el murió de la forma más horrible, sus pulmones se llenaron de agua, esa rara enfermedad traída por los españoles, que de a poco fue exterminando a nuestros ancestros en estos lugares, que tristes recuerdos nos transmitían en las noches de luna nuestros padres.
CUARTO CHUNCHO. (Al momento de hablar, saca una chuspa de coca y masticando unas hojas, con voz tranquila explica mirando al diablo mayor) Según mi padre contaba en las noches donde el frio no pelaba tanto, mi abuelo podía ver el destino de nuestro pueblo en las plantas, en la forma que los animales morían, o cuando el sol se levantaba cada día, era muy respetado por su forma de ver la vida, aquí lo trataron de manera atrevida, indicando que solamente era como los del pueblo suelan decir a quienes realizan esos trabajos, unos le llamaban pakpaku, otros le decían brujo, nuestros ancestros le decían en nuestra lengua “paye” o “ipaye”, los jefes le decían “caray opy gua”, pero en estas tierras, todo eso no valía nada, fue simplemente esclavo de fuerza hasta que más no resistió y sucumbió a manos del español esclavizador…
QUINTO CHUNCHO. (Empujando suavemente al tercer chuncho y hablando de forma más amistosa, le explica al diablo mayor) Perdona si solo escuchas lamentos de parte nuestra señor, pero tu nos preguntaste quienes somos y te estamos contando, de dónde venimos y a quienes representamos, mi abuelo era un Guasú ñaré o gran guerrero, era grande y hábil en la caza y en la guerra, tal vez eso fue lo que le sirvió para convertirse en uno de los favoritos del señor capataz, pero ni eso le salvo de caer ante el frio asesino de este lugar.
(Estaba a punto de seguir alargando su alocución el quinto chuncho pero el caporal mayor hace sonar su silbato a lo cual los chunchos nuevamente se forman en fila… atónito el diablo mayor nuevamente le cuestiona al caporal mayor)
DIABLO MAYOR. (Haciendo ademan de desagrado y tapándose los oídos, con voz fuerte grita) Apiádate de mí caballero, ¿Qué es ese objeto que hiciste sonar tan fuerte que casi me destroza los oídos? Nunca lo había escuchado y es muy agudo…
CAPORAL MAYOR. Este el símbolo de autoridad mi señor, nuestros ancestros lo llamaban PUKUNA, con el mismo se solía ordenar a los guerreros y se lo usaba para aterrorizar a nuestros adversarios, con ellos se daba indicaciones a los grupos de hombres, así como también a las mujeres, el que tenían nuestros antepasados estaba hecho de takuara, una especia de caña que no se encuentra en el altiplano, lo uso para poder ordenar y cambiar algunos pasos dentro de nuestro baile, es nuestro homenaje a la autoridad del jefe mayor. (Al momento de decir todo esto, se saca el silbato de la boca lo enseña al público y al diablo mayor y acabando su alocución nuevamente lo hace sonar)
“Es el momento en el cual los chunchos se ponen en línea, como queriendo continuar su recorrido, pero es el diablo mayor que inquisitivo, desea abordarles y hacerles una preguntas más, y por esta razón nuevamente se dirige al caporal para seguirle interrogando…”
DIABLO MAYOR. (Levantando las manos en alto y frente al caporal mayor grita con voz autoritaria y a la vez respetuosa) Antes de que sigan con su baile, quiero preguntarles algo más, no es intención nuestra perjudicarles, saben hacia donde marchan y en honor a quien es esta festividad?
CAPORAL MAYOR. Una vez más señor mío, déjame nuevamente decirte, bajamos de la mina, somos mineros, nuestro lugar donde vivimos bajo ese cobijo, es la mina LA COLORADA, ahí vivimos y desde ahí bajamos.
TERCER CHUNCHO. Trabajamos tirando de los carros, somos en su mayoría CARREROS, sacamos mineral desde lo más profundo de la mina, por eso nos reconoceréis, nuestra fuerza humana es la que nos permitió sobrevivir a lo largo de todos estos años señor mío.
SEGUNDO CHUNCHO. Nuestra música aunque a veces lastimera, simboliza el lugar del cual nuestros antepasados, un día fueron traídos, danzamos honrando la memoria de nuestros guerreros, en honor a nuestros antepasados, a nuestras deidades, bailamos para olvidarnos del diario sufrimiento dentro la mina, evocamos a nuestra añorada cultura…pero sabemos que de lejos fuimos traídos y que ya a nuestras tierras jamás ya volveremos…
CUARTO CHUNCHO. (Acercándose al diablo mayor y como queriendo dejar hacer entenderse al hablarle y explicarle)… mucha gente nos mira bailando, algunas se ríen, otros quedan asombrados por nuestra vestimenta, los del pueblo nos llaman CHUNCHOS, y es verdad, bailamos cubiertos de plumas, pero no hacemos por vanidad ni por llamar la atención, estas plumas en nuestras tierras, significan honor, guerra, imitan la rudeza del monte, imitamos los colores de las aves y de los animales, cada color significa una advertencia para nuestros enemigos, mientras que para unos es la gloria y la sabiduría del monte, para otros era el símbolo de la destrucción en tiempos de guerra, así es como nos contaron nuestros ancestros y ahora nosotros estamos en la misión de poder hacerlo mediante nuestro baile y nuestras tradiciones…
DIABLO MAYOR. (Mirando a la gente y haciendo ademanes de asombro, con una sonrisa les exclama) Ahora si les estoy comprendiendo, ustedes son towas, representan a sus antepasados, pero porque aceptan que la gente les llame chunchos? ¿Que acaso eso no es ofensivo a la cultura a quien representan? ¿Porque aceptan tan humildemente todo esto?
CAPORAL MAYOR. Déjeme ser bien claro por vez ultima, nosotros, las generaciones que dejaron nuestros ancestros, ya nacimos en esta tierra, somos ahora de esta ciudad, trabajamos en sus minas, somos carreritos, porque nuestro trabajo consiste en empujar los carros de minerales, nuestros abuelos en el pasado al ver que jamás retornarían a sus lugares de origen se unieron a las mujeres de esta tierra y de ahí ahora nosotros existimos, nuestro baile simboliza y honra a nuestros abuelos, representa la vida diaria allí donde nace el sol. Cuando bailamos, ejecutamos algunas facetas de la vida diaria, o al menos así nos lo imaginamos, si saltamos es porque así es la vida en el monte, todo se hace en armonía con la tierra, con los animales, con la memoria de nuestros ancestros, por lo menos durante la festividad, nos imaginamos la libertad que todo hombre debería tener en todas partes, no venimos a ofender a la virgen madre, al contrario, venimos a ofrendar lo mejor de nosotros, ya que humildes somos, pero nuestras almas y nuestro corazón es lo más valioso que tenemos en esta vida.
SEGUNDO CHUNCHO, disculpe mi caporal mayor pero déjeme decirle a nuestro señor diablo, (mirando frente a frente al diablo mayor y luego de hacer un suspiro lleno de tristeza y humildad, y exclama) no nos miren como a seres extraños Tatay, somos como ustedes del mismo pueblo, somos compañeros de tristezas y desgracias, trabajamos en las mismas pavores de ustedes, no somos raros tatituy, no somos de otro lugar, bajamos bailado de la mina LA COLORADA japarticipa pe fiesta –pe karai (déjennos participar en la fiesta señor), llevamos lanzas, pero no es para dañar a las personas, solo es el símbolo de nuestra raza de guerreros, las botas son nuestro principal elemento de trabajo y con ellas bailamos, si nuestros pies suenan es porque llevamos ta-yi 8semillas) amarradas a nuestros tobillos. La faja de monedas es una ofrenda a nuestra virgen madre, por la bondad de permitirnos extraer mineral del lugar donde ella domina con su bendita presencia, el pañuelo de nuestra garganta es el agradecimiento a nuestros capataces que años tras año en estas fiestas no regalan en la thinka, bebidas símbolo de su aprecio por nuestra lealtad, si nos miras bien Tatay, somos iguales a ustedes, somos esencia de nuestros ancestros, somos trabajadores del mismo gremio… déjanos bailar tatay. Te lo imploramos…
DIABLO MAYOR, (profundamente conmovido, casi entre llanto y sorpresa, una vez que escucha las últimas palabras del chuncho, haciendo el gesto de humildad y agrado dirigiéndose a la tropa de chunchos y después a toda la gente, voz en cuello sentencia) he aquí, ya habéis escuchado los argumentos de estos hombres, que son igual que nosotros, hermanos de esta tierra de mineral y Copajira, mineros en su más pura esencia, ya no hay duda alguna, ellos bajan también de la mina y de la más antigua de nuestra ciudad, díganme señores y señoras, ¿acaso a ellos también no les pertenece esta nuestra festividad? ¿Acaso debemos juzgarlos por llevar una diferente vestimenta? Nosotros no podemos impedirlos en su baile y muchísimo menos aislarlos de nuestra fiesta, esta festividad la forjamos la gente propia del pueblo, el minero, el comerciante, el lustrabotas, el aparapita, el sastre, en fin, todos los que por muchos años fuimos invisibilizados, nuestra virgen nunca nos discriminaría, ella también al fin y al cabo es morena, he aquí tenemos el agrado de bendecirlos e invitarles de manera formal y de frente a toda la multitud… BIEN VENIDOS SEAN A NUESTRA FIESTA, DE AQUÍ EN ADELANTE SOIS BENDITOS POR NUESTRA MADRE PATRONA Y BIEN ACOGIDOS POR NUESTRA GENTE, AHORA SOIS PARTE DE NUESTRA VENERACION… UNA VEZ MAS, BIEN VENIDOS SEÑORES MIOS…PASAD QUE ESTA FIESTA AHORA TAMBIEN ES VUESTRA Y MOSTRAD TODA VUESTRA ESENCIA DE AQUÍ HASTA LOS TIEMPOS INMEMORIABLES HACIA ADELANTE. PASAD MIS QUERIDOS CHUNCHUS. Y BAILAD…
CAPORAL MAYOR. Muchas gracias tatay, gracias gente querida, ya no hay más que hablar, dejadnos mostrar nuestro baile, nuestra cultura, nuestra danza ahora también es de vosotros, y por vosotros ahora bailaremos y mostraremos el significado de nuestra tradición (haciendo el ademan de agradecimiento se lleva el silbato a sus labios y hace la señal para empezar a bailar)
“Los chunchos se ganaron el cariño y el respeto de la gente, ahora son parte de esta festividad, ahora son parte de Oruro, ahora son parte de la identidad minera, esencia ancestral que llego desde lejos, pero que se forjo en esta gélida tierra altiplánica, son los chunchos, los Chunchos Mineros señores”…..
Fuentes;
• Investigación realizada tomando como fuentes principales al
• Archivo histórico ABNB y casa de la Libertad.
• Julia Elena Fortun “Carnaval De Oruro”.
• Periódicos “La Patria” A.B.N.B
• Periódico “El Republicano” perteneciente al ABNB.
• Augusto Beltrán Heredia “El carnaval de Oruro”.
• Alberto Guerra Gutiérrez “Antología del carnaval de Oruro”.
• Beltrán Heredia Augusto. “Los Tobas: Antiguo Conjunto Folklórico de Oruro”.
• La Patria, 10 de Febrero de 1954.
• Recortes periodísticos de los periódicos, “La Mañana”, Periódico “Hoy”, periódico “Presencia”, periódicos “el Diario de Oruro”, “El Diario” de la ciudad de La Paz.
• Biblioteca de la Casa de La Libertad de Sucre.
• Hijos del Pilcomayo. Los últimos tobas de Bolivia, 240 p.; (Colección “Scripta Autochtona”, 23) ISBN: 978-99974-343-4-0
• Reseña de los Tobas Zona Central, Gustavo Paredes Cossio.
• Combès, I. (2017a). ¿Quién mató a Crevaux? Un asesinato en el Pilcomayo en 1882. Santa Cruz de la Sierra: El País/CIHA.
• Combès, I. (2017b). “La mentira toba de Monsieur Thouar”. Boletín del Instituto francés de Estudios Andinos, 46(2): 331351.
• Combès, I. (2019). Hijos del Pilcomayo. Los últimos tobas de Bolivia. Cochabamba: Itinerarios (en prensa).
• Cordeu, E., A. Fernández, C. Messineo, E. Ruiz & P. Wright (2003). Memorias etnohistóricas del Gran Chaco. Buenos Aires: PICT/BID.
• Gianelli, J. (1863) Relación de la exploración del Pilcomayo y fundación de San Antonio, 1863, Archivo Franciscano de Tarija 2-912. Manuscrito.
• Groff Greever, J. (1987). José Ballivián y el oriente boliviano. La Paz: Siglo Ltda.
• 10. Langer, E. (1996). “Indígenas y exploradores en el Gran Chaco: relaciones indio-blancas en la Bolivia del siglo XIX”. Anuario ABNB, 1996: 309-330.
• Langer, E. & Z. Bass Werner de Ruiz (eds.) (1988). Historia de Tarija. Corpus documental tomo V. Tarija: Universidad autónoma Juan Misael Saracho.
• Pratt, M. L. (2010). Ojos imperiales. Literatura de viajes y transculturación. México: FCE.
• Rivas, A. (1882). Expedición al Gran Chaco de Bolivia en 1864. La Paz: Imp. De la Unión Americana.
• Suárez, J. M. (1844). “Carta al ministro de guerra y marina”. Tarija, 10.10.1844. Gaceta del Gobierno, 29.10.1844: 2.
• Thouar, A. (1884). À la recherche des restes de la mission Crevaux. Le Tour du Monde, XLVIII: 209-272.
(Recopilado y reescrito por el Hist. investigador y documentalista: Arturo Fernando Solíz Chavarría)
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