El Colegio de Ingenieros Mecánicos de Bolivia, representado por su presidente Guido Moreno, ha expresado serias preocupaciones sobre la efectividad de los controles de calidad implementados por el Gobierno. Esto surge tras la revelación de que se han encontrado residuos en los tanques de almacenamiento de combustible.
Moreno señaló que si Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) asegura que sus laboratorios garantizan la calidad del producto, resulta contradictorio que no se hayan detectado antes los sedimentos que actualmente están perjudicando los motores de los vehículos.
Contaminantes en combustibles
El presidente del Colegio de Ingenieros afirmó que las muestras enviadas a los laboratorios por las autoridades no eran “representativas”. Según él, si hubieran sido adecuadas, la presencia de contaminantes como la carbonilla debería haberse identificado y reportado antes de que el combustible fuera distribuido.
Esta crítica se produce en un contexto en el que el Gobierno ha responsabilizado a la gestión anterior por la “mala calidad” de la gasolina, asegurando que el problema ya está siendo controlado.
Daños mecánicos en vehículos
Moreno explicó que los daños mecánicos que están experimentando los vehículos son causados por la “carbonilla”, que es un polvo fino de carbón. Este material es resultado de una combustión incompleta y genera residuos que se adhieren al sistema del motor.
Como una solución estructural, los ingenieros han propuesto llevar a cabo un “flushing” o lavado profundo de los tanques de almacenamiento. Este procedimiento es esencial para evitar que el nuevo combustible se contamine, aunque advirtieron que requiere tiempo y una planificación adecuada.
Recomendaciones para conductores
Para los conductores que ya están enfrentando problemas mecánicos, el Colegio de Ingenieros ha recomendado realizar limpiezas correctivas en las válvulas y en la culata de los motores. Esto es crucial para prevenir un mayor deterioro de los vehículos.
Mientras tanto, el Gobierno continúa insistiendo en que los combustibles importados en la actualidad cuentan con todas las certificaciones de calidad necesarias para su consumo en el país.













