Las lluvias que han caído en Bolivia desde octubre de 2025 hasta hoy, 21 de enero de 2026, han dejado un saldo trágico de 33 personas fallecidas, 11 desaparecidas y alrededor de 56.000 familias damnificadas. Esta información fue proporcionada por el Gobierno en un reporte difundido el día de hoy.
El viceministro de Defensa Civil, Alfredo Troche Machicado, comunicó que las precipitaciones han afectado de manera significativa a varios departamentos del país, incluyendo Santa Cruz, La Paz, Potosí, Chuquisaca y Oruro.
Troche destacó que el cierre de 2025 y el inicio de 2026 han estado marcados por eventos climáticos adversos, que han tenido consecuencias tanto humanas como materiales.
Datos alarmantes sobre pérdidas
“Tenemos datos que lamentablemente indican que hay 33 muertes y 11 desaparecidos a nivel nacional. El final del año pasado y el comienzo de este ha sido muy complicado para Santa Cruz, La Paz, Potosí, Sucre y Oruro”, afirmó Troche, según reportó Unitel.
Además, el Gobierno ha informado que las lluvias han causado daños en aproximadamente 60,000 hectáreas productivas, lo que agrava el impacto económico en las zonas afectadas.
Familias damnificadas y sus pérdidas
Troche explicó que las familias damnificadas están enfrentando pérdidas significativas, que incluyen viviendas, cultivos y medios de subsistencia, debido a inundaciones, deslizamientos y desbordes de ríos.
La autoridad también mencionó que el Gobierno se encuentra en estado de preparación para atender emergencias relacionadas con fenómenos climáticos. Se dispone de la Unidad Militar de Defensa y Ecología, así como del apoyo de las Fuerzas Armadas para realizar intervenciones por tierra, aire y agua ante situaciones de emergencia.
Estado de alerta y recomendaciones
Troche aclaró que, hasta el momento, el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) no ha emitido alertas naranjas vigentes; sin embargo, recomendó mantener la vigilancia ante la persistencia de las lluvias en varias regiones.
Las precipitaciones más intensas se han registrado en Santa Cruz, donde se han reportado emergencias en zonas como Achiras, Samaipata y El Torno. En Cochabamba, comunidades del trópico han quedado anegadas, afectando viviendas, mientras que en La Paz se ha observado un aumento en el caudal de los ríos en las últimas semanas, elevando el riesgo de desbordes.












