El Mercado Común del Sur (Mercosur) y la Unión Europea firmaron este sábado 17 de enero de 2026 un acuerdo de asociación que establece la zona de libre comercio más grande del mundo. Este hito se logró tras casi 25 años de negociaciones. La ceremonia tuvo lugar en el Gran Teatro José Asunción Flores del Banco Central de Paraguay, en Asunción, un lugar simbólico donde se fundó el Mercosur en 1991.
En el evento de firma del acuerdo, estuvieron presentes la mayoría de los presidentes de los países del bloque sudamericano. Sin embargo, el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula Da Silva, no pudo asistir debido a compromisos oficiales en su país. Este acuerdo abarca un mercado que se estima en 720 millones de personas y representa cerca del 25% del Producto Interior Bruto mundial.
Eliminación de aranceles
El pacto contempla la eliminación gradual de aproximadamente el 90% de los aranceles al comercio entre ambos bloques en un periodo que puede extenderse hasta 15 años. En particular, para las exportaciones agropecuarias del Mercosur hacia la Unión Europea, se prevé la eliminación de tarifas sobre el 77% de estos productos en un plazo de 10 años. Sin embargo, se mantendrán cuotas y mecanismos de control para ciertos bienes sensibles, como carne, azúcar y arroz.
Por otro lado, los países del Mercosur se comprometen a abrir progresivamente sus mercados a productos industriales europeos. Esto incluye maquinaria, automóviles, equipos eléctricos y fármacos, que actualmente enfrentan altos aranceles.
Ahorros significativos para exportadores
Una vez que el acuerdo se implemente en su totalidad, se estima que los exportadores europeos podrán ahorrar miles de millones de dólares anuales en tarifas aduaneras. A pesar de las expectativas económicas positivas, el acuerdo ha generado una fuerte oposición en varios países europeos.
Oposición en Europa
Organizaciones de agricultores y ganaderos, especialmente en Francia, Polonia, Irlanda, Austria y Hungría, han expresado su rechazo al pacto. Argumentan que enfrentarán una competencia desleal por parte de productos sudamericanos, cuyos costos de producción son más bajos debido a diferencias en normas laborales, sanitarias y ambientales. Estas preocupaciones han llevado a protestas en distintas capitales europeas en los días previos a la firma.
Impacto desigual del acuerdo
Analistas coinciden en que el impacto del acuerdo será desigual. Habrá beneficios para sectores industriales europeos, mientras que el sector agrícola enfrentará mayores desafíos. Además, se señala que el pacto tiene un componente estratégico para la Unión Europea, ya que fortalece su presencia en Sudamérica y diversifica sus fuentes de minerales críticos como litio, grafito y níquel, recursos que son abundantes en los países del Mercosur.
Bolivia y su adhesión
En relación a Bolivia, el Ministerio de Relaciones Exteriores destacó la importancia histórica del acuerdo. Subrayó que el país se encuentra en la fase final de su adhesión como miembro pleno del Mercosur. Según la Cancillería, esta incorporación permitirá a Bolivia fortalecer su posición estratégica y prepararse para aprovechar las oportunidades de comercio, inversión y cooperación que ofrece el nuevo marco de integración entre ambos bloques.












