El índice de mora del sistema financiero boliviano se situó en 3,1% al finalizar noviembre de 2025, según la información proporcionada por la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI). Esta cifra indica que, de cada 100 bolivianos que se otorgan en créditos, poco más de tres enfrentan dificultades para su pago.
A pesar de que el nivel de mora se mantiene en línea con el promedio regional, que es de 3,2%, los datos muestran una tendencia de aumento constante desde 2020.
Histórico de la mora
Entre 2013 y 2019, la mora se mantuvo cerca del 1,5%, en un contexto de crecimiento económico y mejores condiciones de ingresos para hogares y empresas. Sin embargo, esta situación comenzó a cambiar con la desaceleración económica provocada por la pandemia, que redujo la capacidad de pago de los prestatarios.
Desde ese momento, la mora comenzó a aumentar de manera gradual. En 2020, alcanzó aproximadamente el 2,2%. Luego, subió a 2,9%, superó el 3% en 2023 y llegó al 3,1% en noviembre de 2025. Aunque no se ha registrado un deterioro abrupto, los datos reflejan una presión constante sobre el sistema crediticio.
Reservas de las entidades financieras
Al mismo tiempo, las entidades financieras han incrementado sus previsiones para cubrir posibles pérdidas. A noviembre de 2025, estas reservas alcanzaron Bs 9.630 millones, en comparación con una cartera en mora de Bs 7.136 millones. Esto representa una cobertura del 135%.
No obstante, este nivel de previsiones afecta los márgenes de ganancia y limita la capacidad de otorgar nuevos créditos, especialmente si la mora sigue en aumento.

Composición de la cartera crediticia
La cartera total del sistema financiero llegó a Bs 228.389 millones. El microcrédito representó el 30,9% del total, seguido por el crédito empresarial con 24,5% y el crédito de vivienda con 24%. Este último se vio impulsado principalmente por programas de vivienda social y tasas reguladas. El crédito destinado a pequeñas y medianas empresas fue del 10,7%, mientras que el crédito de consumo alcanzó el 9,9%.
Concentración geográfica del crédito
Los datos también muestran una notable concentración geográfica del crédito. Santa Cruz concentró el 46,7% de la cartera total, seguida por La Paz con 24,9% y Cochabamba con 17,2%.
Impacto del diferimiento de créditos
En este contexto, la ASFI indicó anteriormente que el proyecto de ley de diferimiento de créditos beneficiaría a más de 1,4 millones de prestatarios. Este proyecto tendría un impacto limitado en el sistema financiero, equivalente a alrededor del 3% de la cartera total, según las estimaciones oficiales divulgadas en septiembre de 2025.













