El vicepresidente de Bolivia, Edmand Lara, compartió un video en sus redes sociales donde expresa su deseo de postularse a la Presidencia del país. En este mensaje, no dudó en criticar al actual mandatario, Rodrigo Paz, a quien calificó de “loco” por intentar gobernar a través de internet.
Lara, en su mensaje, hizo un llamado a su fe religiosa y aseguró que está convencido de que llegará a la Presidencia. “Tengo mucha fe en Dios y sé que Él me dará la oportunidad de ser presidente de este país, le cueste a quien le cueste y le duela a quien le duela”, afirmó. Además, expresó su confianza en que “la vida, Dios y el pueblo” le permitirán asumir el cargo para “poner orden en el país”.
Mano dura contra la corrupción
En el mismo contexto, el vicepresidente indicó que, si llegara a gobernar, sería estricto en la lucha contra la corrupción, el narcotráfico y los abusos de poder. “Tiene que haber mano dura con los corruptos, con los narcotraficantes y con quienes usan el uniforme y la ley para aprovecharse de la gente”, declaró. Resaltó que sin una acción firme contra la corrupción “absolutamente nada va a cambiar”.
Defensa ante críticas
Lara también se refirió a quienes lo consideran “loco”, afirmando que esas calificaciones carecen de fundamento. “No sé bajo qué argumento me dicen loco; en realidad, los desubicados son otros”, expresó, haciendo una comparación directa con la administración actual.
Cuestionamientos a Rodrigo Paz
El vicepresidente no se detuvo ahí y cuestionó al presidente Rodrigo Paz, acusándolo de actuar al margen de la Constitución Política del Estado. “Tanto criticaban a Evo Morales diciendo que le metía nomás, pero ahora Rodrigo Paz le mete nomás. Creo que ha batido todos los récords”, señaló.
Denuncias sobre el Ejecutivo
Finalmente, Lara denunció que el Ejecutivo estaría vulnerando la Constitución y dejando de lado a la Asamblea Legislativa. Según sus afirmaciones, el Gobierno toma decisiones por decreto, aprueba créditos sin pasar por el Legislativo y autoriza la entrega de recursos naturales sin la debida autorización. Además, criticó la falta de voluntad del Gobierno para escuchar y analizar si esas medidas son correctas.













