Una auditoría ambiental integral realizada al botadero de K’ara K’ara ha llegado a la conclusión de que este sitio no cumple con las condiciones mínimas de seguridad ambiental ni sanitaria. Por lo tanto, se recomienda su cierre técnico inmediato.
Este informe fue elaborado por la consultora Servidema SRL, a solicitud de la Gobernación de Cochabamba y la Contraloría. La auditoría también destaca deficiencias en la gestión del botadero, que está a cargo del Gobierno Autónomo Municipal de Cochabamba, la Empresa Municipal de Servicios de Aseo y la empresa operadora Colina.
Hallazgos de la auditoría
El dictamen forma parte del Informe Final – Fase III. La auditoría advierte que la información proporcionada por las instancias responsables fue insuficiente para identificar y cuantificar plenamente los impactos ambientales.
Por esta razón, se recomienda llevar a cabo una auditoría técnica y financiera al contrato de concesión, debido a presuntos incumplimientos.
Inestabilidad estructural
Uno de los hallazgos más preocupantes es la inestabilidad estructural de las macroceldas 2 y 3. Según el especialista en residuos sólidos de Servidema, Marcelo Guerra, “existe una sobrecarga y riesgo de desestabilización de las macroceldas 2 y 3, lo que representa un peligro serio”.
Este problema se suma al desborde y filtración de lixiviados, que son líquidos contaminantes generados cuando el agua de lluvia atraviesa los residuos.

Contaminación del agua y salud
Las aguas superficiales y subterráneas presentan una contaminación severa, superando los límites de la clase D. Esta situación tiene impactos directos en la salud de la población. La auditoría informó sobre altas concentraciones de arsénico en el suelo, un metal tóxico que puede tener efectos nocivos a largo plazo.
Además, se reportó la proliferación masiva de perros, roedores y aves en el área.
Problemas atmosféricos
En cuanto al componente atmosférico, se evidenció la emisión de olores ofensivos que alcanzan hasta 2 kilómetros alrededor del botadero. Las emisiones superan los límites permisibles, y se detectó una alta presencia de partículas biológicas que clasifican la calidad del aire como “muy contaminado”.
Asimismo, se encontraron emisiones fugitivas de metano con concentraciones que oscilan entre 1% y 23%, lo que se encuentra dentro del rango de riesgo de explosión o inflamabilidad.
Plazo para observaciones
Se otorgó un plazo de 15 días para que 120 instituciones y ciudadanos acreditados presenten observaciones sobre el informe.













