Minutos antes de las 12:00 horas de este miércoles 7 de enero, el líder de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, llegó a la Casa Grande del Pueblo. Su llegada se produjo en medio de protestas y bloqueos de caminos en contra del Decreto Supremo 5503. Mientras tanto, el Gobierno había convocado a un diálogo con los representantes sindicales.
“Estamos dispuestos al diálogo”, declaró Argollo al ingresar al edificio gubernamental. Luego, agregó: “Tenemos que tener humo blanco, tiene que ganar Bolivia”. Un par de horas después dejó el lugar tras declararse un cuarto intermedio.
En la mañana, el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, había anunciado una nueva convocatoria a la dirigencia de la COB, aunque no proporcionó detalles específicos sobre el encuentro. Además de Lupo, también estaban presentes en la reunión los ministros de Economía, José Gabriel Espinoza; de Gobierno, Marco Antonio Oviedo; y de Obras Públicas, Mauricio Zamora.
Bloqueo nacional de caminos
La tarde del lunes, Argollo decidió abandonar el diálogo con el Gobierno debido a la controversia en torno al Decreto Supremo 5503. Después de un ampliado de emergencia, la COB convocó a un bloqueo nacional de caminos, que se llevó a cabo en varias rutas troncales del país.
El martes, el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, intentó nuevamente convocar al diálogo, pero la dirigencia de la COB no asistió a la cita. Horas antes de esta convocatoria, la Policía realizó un operativo en el hotel de la COB en busca de explosivos que podrían ser utilizados en las marchas.

Operativo policial y respuesta del COB
Oviedo explicó que la requisa en el hotel fue parte de una labor habitual de la fuerza del orden. A pesar de estos esfuerzos, la COB mantiene su solicitud de anular el Decreto Supremo 5503, un planteamiento que ha sido rechazado por el Gobierno. Sin embargo, el Ejecutivo se ha mostrado abierto a mejorar el contenido de la norma.













