El centro de la sede de Gobierno se convirtió este lunes en un escenario de alta tensión. Pasadas las 15:30 horas, una masiva movilización de la Central Obrera Boliviana (COB) protagonizó fuertes enfrentamientos con efectivos policiales, luego de que fracasara el intento de consenso sobre el Decreto Supremo 5503.
El conflicto estalló apenas minutos después de que el máximo ejecutivo de la COB, Mario Argollo, abandonara la reunión convocada por el Gobierno en la Casa Grande del Pueblo. Al no registrarse avances en la demanda de abrogación del decreto de ajuste económico, la dirigencia dio paso a la presión de las bases que aguardaban en las calles aledañas.
Marcha y gasificación
Al grito de “abrogación”, los marchistas intentaron romper los cercos policiales para ingresar al kilómetro cero. Ante la presión, las fuerzas del orden respondieron con una intensa gasificación para dispersar a la multitud y proteger los accesos al palacio de Gobierno.

Detonaciones y caos
La confrontación alcanzó niveles de peligro cuando los manifestantes, integrados en gran medida por el sector minero, comenzaron a detonar cachorros de dinamita y proyectiles de pirotecnia dirigidos contra las líneas policiales. Los uniformados, protegidos con escudos, tuvieron que maniobrar para esquivar las explosiones mientras lanzaban gases lacrimógenos que inundaron las calles del casco viejo paceño.
Impacto en la ciudad
La densa humareda y las constantes detonaciones provocaron el cierre inmediato de comercios y la paralización total del transporte en el centro de la ciudad.
Situación inestable
Hasta el cierre de esta edición, la situación en las inmediaciones de la Plaza Murillo sigue siendo inestable. La COB ha ratificado que no retrocederá en sus medidas de presión, mientras que el contingente policial mantiene una vigilancia estricta para evitar la toma de instituciones públicas.














