El Gobierno de Suiza ha tomado la decisión de congelar los activos del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, así como de personas cercanas a él. Esta medida, anunciada el 5 de enero de 2026, se implementa por un periodo de 4 años. El objetivo es evitar que salgan del país bienes que se presume han sido adquiridos de manera ilícita.
En un comunicado emitido, el Consejo Federal suizo explicó que, si se comprueba que el origen de estos bienes es ilícito, los activos serán destinados para el beneficio del pueblo venezolano. Es importante destacar que esta decisión no afecta a otros miembros del Gobierno venezolano que continúan en funciones tras la caída de Maduro.
Contexto político en Venezuela
Las autoridades suizas han señalado que, dado el clima político inestable en Venezuela y la posibilidad de diferentes desenlaces, se ha optado por esta medida preventiva. El propósito es impedir que activos de origen ilegal sean transferidos fuera de Suiza.
Suiza también aclaró que la congelación de activos no está relacionada con la legalidad de la salida de Maduro del poder en términos de Derecho Internacional.
Posibles procesos legales
El aspecto clave de esta decisión es la posibilidad de que en el futuro se inicien procesos legales en Venezuela respecto a bienes que se hayan adquirido de manera ilícita. “El congelamiento de activos busca garantizar eventuales procedimientos de cooperación judicial internacional”, indicó el Consejo Federal.
Además, si se confirma que los fondos tienen un origen ilegal, Suiza se compromete a hacer los esfuerzos necesarios para que estos sean utilizados en beneficio del pueblo venezolano.
Preocupaciones sobre la corrupción
Esta medida refleja las crecientes preocupaciones sobre la corrupción y el uso indebido de recursos públicos en Venezuela. Desde 2018, Suiza ha mantenido sanciones contra Maduro y su círculo cercano debido a acusaciones de violaciones a los derechos humanos y corrupción.













