Ráfagas de disparos y fuertes explosiones resonaron la noche del lunes en las cercanías del Palacio de Miraflores, en Caracas. Esto ocurrió tras la juramentación de Delcy Rodríguez como presidenta encargada de Venezuela, luego de la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, en una operación militar estadounidense.
Contexto de fragilidad institucional
Este incidente se produce en un contexto de inestabilidad institucional. Horas antes de los disparos, Delcy Rodríguez asumió el control tras la detención del mandatario Nicolás Maduro. Mientras Maduro comparecía ante un juez en Nueva York, las calles de Caracas mostraban movimientos inusuales de grupos de motoristas que circulaban a alta velocidad cerca de los puntos de control gubernamentales.
Videos en redes sociales
En diversas plataformas digitales, varios usuarios compartieron videos donde se pueden escuchar ráfagas de armas de fuego y observar trazas de disparos en el cielo de Caracas. Las imágenes mostraron a civiles caminando rápidamente y buscando refugio ante la posibilidad de un enfrentamiento a gran escala.
A pesar de la viralidad de estos reportes y la alarma social generada, el nuevo equipo de Gobierno no ha emitido un comunicado oficial que aclare el origen de los disparos o la identidad de los grupos involucrados.
Reacción internacional
Cadenas internacionales han calificado la situación como “delicada y bajo vigilancia”. Señalan que la falta de información oficial alimenta versiones sobre posibles fracturas en los mandos de seguridad o la resistencia de grupos armados leales al anterior mando presidencial.
La presencia de motoristas en los alrededores ha sido históricamente un factor de presión política en el país, lo que incrementa el temor a una escalada de violencia.
Tensa calma en la zona
Al cierre del reporte, la zona central permanece bajo una tensa calma. Hay un despliegue reforzado de fuerzas de seguridad, pero no se ha confirmado oficialmente la existencia de bajas o heridos. La comunidad internacional observa con cautela este primer desafío al orden público que enfrenta la gestión interina.
Incertidumbre en la población
La situación actual refleja una etapa crítica para la seguridad interna del país. El repliegue inmediato de ciudadanos que transitaban por el casco histórico indica una respuesta rápida ante el riesgo percibido.
La falta de información oficial podría contribuir a aumentar la incertidumbre entre la población respecto a su seguridad y estabilidad política.













