El Senamhi ha emitido una alerta naranja debido a la posibilidad de desbordes de ríos en 203 municipios de Bolivia. Esta situación se debe al aumento de los cauces en 9 cuencas principales, entre las que se encuentran el río Beni y el Chapare. La alerta abarca 8 departamentos, siendo La Paz, Cochabamba y Santa Cruz los más afectados, ante la continuidad de intensas lluvias que se prevé seguirán durante enero de 2026.
Según un informe del Ministerio de Defensa, a través del Viceministerio de Defensa Civil, el departamento de La Paz tiene 50 municipios en alerta naranja. En Cochabamba hay 45 municipios, mientras que en Santa Cruz son 39. Además, Potosí cuenta con 27 municipios en alerta, Beni con 17, Chuquisaca con 10, Pando con 8 y Tarija con 7.
Las intensas lluvias que han comenzado el año han llevado a que el norte paceño se encuentre en emergencia. El desborde de alcantarillas y cunetas ha inundado decenas de viviendas en localidades como Tipuani, Guanay, La Asunta, Coroico y Palos Blancos.
Vigilancia máxima en La Paz
La Gobernación de La Paz ha activado la vigilancia máxima en el norte paceño y Sud Yungas debido a la amenaza de desbordes por las lluvias. Jorge Cahuapaza, director de Gestión de Riesgos, ha advertido que el monitoreo será riguroso durante el primer trimestre de 2026, con el fin de evitar que se repita el desastre de enero de 2025, cuando 56 municipios se declararon en emergencia. También se ha declarado alerta en el trópico de Cochabamba por la inminente amenaza de desbordes.
Precipitaciones extremas en enero
Después de un diciembre caracterizado por fuertes lluvias, el Senamhi ha advertido que las precipitaciones extremas continuarán durante todo enero en los tres pisos ecológicos de la región. El Servicio de Encauzamiento del Río Piraí (Searpi) ha activado la vigilancia en el departamento tras confirmar niveles de “pequeña crecida” en los ríos Grande e Ichilo. José Antonio Rivero, director del Searpi, ha precisado que los suelos en las cuencas altas ya están saturados.
Se espera que las lluvias se intensifiquen en las primeras semanas de enero con la llegada de un frente frío. “Los ríos no son lugares de recreación ni de trabajo en este momento”, ha advertido la autoridad técnica, instando a la población a no poner en riesgo sus vidas. Las zonas que requieren mayor vigilancia son Cordillera, los valles cruceños y el norte integrado. Los departamentos de Tarija, Potosí, Chuquisaca y Beni tienen alerta meteorológica debido a las precipitaciones moderadas y la presencia de tormentas eléctricas.
Impacto en carreteras y mercados
En Tarija, una lluvia persistente ha afectado la Región Autónoma del Chaco, deteriorando el estado de las carreteras. En Potosí, una torrencial lluvia ha inundado calles y ha causado daños en el mercado Uyuni. Para hoy se prevén heladas por la madrugada, así como cielo nuboso con lluvias y tormentas eléctricas. Las lluvias continúan sin tregua en el Beni, donde el sistema de alerta permanece activo ante el avance de los ríos Maniqui, Hondo y Beni.
Riesgo de desbordes en Bolivia
Bolivia se enfrenta a una crecida de ríos con un alto riesgo de desbordes en varias cuencas. Por esta razón, las autoridades han solicitado a los municipios activar sus comités de operaciones de emergencia y planes de contingencia las 24 horas. De acuerdo con el Senamhi, las cuencas se mantienen en máxima cautela debido al riesgo inminente que representan las lluvias persistentes, que amenazan con provocar crecidas críticas.
Alerta hidrológica en vigor
La alerta naranja es un nivel medio que puede afectar a la población. El Senamhi ha anunciado una alerta hidrológica desde el 3 hasta el 6 de enero, recomendando a la población mantenerse alejada de las riberas hasta esa fecha debido a las lluvias continuas. Esta advertencia coincide con un inicio marcado por una fuerte dualidad climática: un occidente gélido y un oriente dominado por calor húmedo.













