El gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) ha hecho un llamado este sábado a la movilización “inmediata” de toda su militancia. Este anuncio se produce tras el ataque que Estados Unidos llevó a cabo en la madrugada en el país suramericano. El PSUV exigió al presidente Donald Trump que devuelva de “manera inmediata” a su homólogo venezolano, Nicolás Maduro, quien fue capturado junto a su esposa, Cilia Flores, en medio de esta ofensiva.
Movilización de la militancia
El PSUV, en un comunicado que fue publicado en su página web, expresó que ante este grave atentado a la soberanía nacional, se requiere la movilización inmediata de toda su militancia. Esto incluye a los comandos de comunidad, equipos de calle, las Unidades de Batalla Bolívar-Chávez (UBCH), las estructuras del partido y a todo el pueblo noble de Venezuela que ama la paz.
Además, el PSUV reafirmó su compromiso de cerrar filas “hoy más que nunca” con el Ejecutivo venezolano, manifestando su “lealtad absoluta” a Nicolás Maduro.
Condena a la acción militar
El partido también hizo un llamado a todos los Gobiernos y pueblos del mundo para que expresen su condena total a esta acción militar, la cual consideran grotesca. Aseguran que esta acción viola la Carta de Naciones Unidas y pisotea el derecho internacional.
Confirmación del ataque
En un mensaje publicado en la red social Truth Social, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que su país ha llevado a cabo “con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder, el presidente Nicolás Maduro”. Según Trump, Maduro y su esposa fueron capturados y sacados por aire del país.
Reacciones en Venezuela
Durante la madrugada, se escucharon varias detonaciones en Caracas y en estados vecinos. Por otro lado, el Partido Comunista de Venezuela (PCV), que ha sido intervenido por el Tribunal Supremo de Justicia y se ha distanciado del Ejecutivo chavista, también condenó este ataque. En un comunicado publicado en X, el PCV calificó la agresión como “imperialista” y afirmó que confirma la escalada belicista del Gobierno de Estados Unidos, así como su “desprecio absoluto” por el derecho internacional.













