La actividad minera en el Norte de La Paz ha provocado movimientos de tierra que ponen en peligro la existencia de las localidades de Tipuani, Guanay y Teoponte en un plazo de tres años. Esta advertencia fue realizada por el alcalde del municipio de Tipuani, Fernando Vera.
Las intensas lluvias han causado inundaciones severas en Tipuani, donde el 82% de su superficie quedó bajo el agua tras una reciente riada. Este desastre ha dejado un saldo de tres personas fallecidas y ha afectado a al menos 450 domicilios. Ante esta situación crítica, la Defensoría del Pueblo exige un estudio medioambiental y planes de contingencia para abordar la crisis.
Riesgos por movimientos de tierra
Los municipios del Norte de La Paz no solo enfrentan el riesgo de desbordes de ríos, sino también los movimientos de tierra que son consecuencia de la actividad minera en la región. “Tipuani ha sido afectada por tercera vez; esta vez no solo por el desborde de ríos debido a las lluvias, sino también por el sedimento que ha caído producto del movimiento de tierras”, comentó el viceministro de Defensa Civil, Juan Carlos Calvimontes, a los medios.
Calvimontes explicó que Tipuani ha sufrido daños no solo por el desborde de ríos, sino también por el sedimento acumulado. “No hay un sistema de drenaje y es difícil hacer la evacuación del agua debido al gran sedimento que ha caído”, añadió.
Comunidades afectadas
Después de la nueva riada registrada el fin de semana, otras 5 comunidades (Chima, La Rinconada, Cangallí, Gritado y La Loma) también han sido afectadas. Se estima que al menos 450 domicilios han quedado inundados, sin contar las unidades educativas y edificios municipales que también sufrieron daños.
Amenaza ambiental por minería
La Defensoría del Pueblo sostiene que Tipuani enfrenta una grave amenaza ambiental debido a la minería descontrolada. El periodista Martín Colque informó que la explotación aurífera a cielo abierto ha provocado un cambio en el curso del río y un aumento del nivel del agua, dejando a la población por debajo del cauce del río. Esto incrementa el riesgo de deslizamientos e inundaciones en toda la región.
Ante esta situación alarmante, la Defensoría del Pueblo exige un estudio medioambiental y planes de contingencia que frenen la crisis actual.