Área de UTI Covid-19 en el Hospital General de Oruro no tiene pacientes ni personal

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El interior de UTI del Área Covid del Hospital General, permanece abandonada. LA PATRIA

Han pasado dos meses desde la entrega de la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) del Área Covid-19 del Hospital General “San Juan de Dios”, cuyo costo fue de 22 millones de bolivianos aproximadamente entre infraestructura y equipamiento, sin embargo, hoy sólo es un lugar desolado sin la presencia de pacientes ni personal de salud, en cuyo interior se escucha el eco de los ruidos exteriores, en medio del abandono de las autoridades que a la fecha no solucionaron el problema que se suscitó por falta de oxígeno hace casi un mes después de haber sido estrenado.

Los problemas que aquejan a la UTI se remontan al 16 de julio, donde mediante un mensaje de WhastApp se hacía público en las redes sociales, las falencias que existían en dicho lugar, calificado antes de su estreno “como un lujo” por el ministro de Obras Públicas, Iván Arias, por observar un lugar digno de una ciudad, con capacidad de 20 camas para pacientes Covid y una adicional para quien tenga necesidad de hemodiálisis. Pero a la postre se convertiría en una especie de “sala de ejecución” para los pacientes que se infectaron con el virus.

Sin embargo, más que el problema del virus, se presume, era la falta de un trabajo adecuado del personal de salud, que a un inicio no sabía el manejo de los equipos sofisticados con los cuales fue equipado.

“Les escribo para hacer de su conocimiento que, ante la falta de previsión y el exceso de ignorancia, la UTI Covid-19 y la Terapia Intermedia han quedado desabastecida de O2 (oxígeno), como resultado se han perdido tres vidas en el transcurso de la noche y es posible que se vayan perdiendo más”, afirmó el responsable de terapia intensiva, Roberto Selaya Flores.

Según investigación hecha por el matutino LA PATRIA, horas después de ese anuncio, el lugar fue cerrado y permanece así hasta la fecha, situación ratificada por el gobernador Edson Oczachoque y el mismo director del Servicio Departamental de Salud (Sedes), Henry Tapia.

Según Oczachoque, la unidad no está funcionando por aspectos técnicos y administrativos.

“Se ha diseñado una unidad de terapia intensiva con un volumen de oxígeno de una tonelada el cual no ha sido sostenible en el tiempo de uso”, añadió.

Por tal motivo, manifestó que dicha unidad fue trasladada al Hospital Oruro-Corea que tiene 14 camas UTI y donde la capacidad de oxígeno es de 2,5 toneladas.

Asimismo, afirmó que se analiza la posibilidad de convertir la “mejor unidad de terapia intensiva del país”, en una unidad de terapia intermedia.

Añadió que casi hace un mes el tanque de oxígeno del área Covid del Hospital General no fue recargada debido a un tema administrativo, porque no se canceló a la empresa.

“La traba está en el mismo Hospital General, en la parte dirigencial que no dejan que un administrador entre a su oficina, no dejan que se nombre a un interino y si se nombra a un interino, no lo dejan trabajar”, manifestó.

Por su parte, Tapia señaló que se pidió un informe técnico al respecto; mientras que el asambleísta Zenón Pizarro señaló que se hará una inspección al lugar para conocer en qué condiciones dejaron el lugar, luego de su inauguración.

/DEA/