Coronavirus Oruro

Fumigación de calles despierta curiosidad y emoción de la ciudadanía

La máquina y personeros en pleno trabajo / LA PATRIA

Escuchar el ruido del hidrojet, que incluye toda una “ceremonia” de las personas que están a cargo de la fumigación de las calles para prevenir el contagio del coronavirus, provoca curiosidad y emoción de la ciudadanía que tiene que ver desde sus hogares, el paso de la cuadrilla de trabajadores del municipio orureño.

En pocos casos, los habitantes salen de sus casas para ser bañados en esa combinación “mágica” de hipoclorito de sodio, D-50 y agua en la proporción de un uno por ciento, que no es tóxica, ni dañina para la salud, pero sí logra el objetivo de la desinfección para evitar cualquier rastro de vida del Covid-19.

Hoy por la tarde no fue la excepción, ese interés de los ciudadanos se vio reflejado cuando escucharon el ruido de la máquina, gritos de los trabajadores como una especie de orquesta, destinada a cumplir una misión, no era imposible, pero sí delicada por cuidar la salud de los habitantes.

Mientras tanto desde los balcones como de las mismas puertas de calle de los hogares, la población observaba con beneplácito el trabajo que realizaba el personal del Gobierno Autónomo Municipal de Oruro, cuya labor se inició la semana anterior, como una de las actividades más de prevención para vencer a ese virus.

Son entre 5.000 y 7.000 litros de ese compuesto que se utilizan cada siete cuadras en función a su anchura para dejar limpia la urbe orureña del coronavirus que mata al mundo. Para cerrar con broche de oro el paso de la cuadrilla, está un vehículo del municipio con un parlante instalado, desde allí se emiten mensajes de prevención y recomendaciones que los ciudadanos deben tener para evitar el contagio, pero el principal es el más repetido a nivel mundial: “Quédate en casa”.

TAREA

El secretario municipal de Infraestructura Pública, Walter Soto, manifestó este viernes, que una de las cuadrillas estuvo en el centro de la ciudad, cuya tarea empezó en el sector del colegio Anglo Americano y siguió por la calle Murguía para terminar en la zona del Hospital General “San Juan de Dios” y calles adyacentes.

Una segunda cuadrilla estuvo operando en el Plan 500, avenida Dehene y parque Inti Raymi. La misma cuadrilla debía dirigirse a Vinto y Socamani. Una tercera cuadrilla se iba a encargar de Milenio e Itos, y una cuarta en Villa Challacollo.

Esta labor de desinfección es sujeta a un cronograma establecido con anterioridad y que por hoy culmina su objetivo. Los trabajadores continuarán con esta actividad el lunes de la semana que se avecina.


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