Tras 18 años de relaciones limitadas, el canciller boliviano Fernando Aramayo confirmó en Washington el inicio de una nueva etapa diplomática bajo la gestión del presidente Rodrigo Paz.
El gobierno de Bolivia y la administración de los Estados Unidos están coordinando formalmente el restablecimiento de sus respectivos embajadores. Esto pone fin a un vacío diplomático de máximo nivel que ha persistido desde septiembre de 2008.
Intercambio de embajadores
Aramayo aseguró este jueves que la intención de ambas naciones es concretar el intercambio de representantes diplomáticos “a la brevedad posible”. Este anuncio marca un giro radical en la política exterior del país sudamericano.
El anuncio se realizó en el marco de una visita oficial de la delegación boliviana a la capital estadounidense. Aramayo cumplió una agenda de alto nivel que incluyó reuniones estratégicas con el secretario de Estado Marco Rubio y el subsecretario Christopher Landau.
Compromiso de asociación
Desde el Departamento de Estado, Landau reafirmó mediante un comunicado el compromiso de Washington con una “asociación sólida”. Además, reconoció explícitamente el liderazgo del presidente Rodrigo Paz en la región.
Además de la agenda política, la misión boliviana participó en el Critical Minerals Ministerial 2026, un foro clave para la cadena de suministro de minerales estratégicos donde Bolivia busca posicionarse.
Un cambio de rumbo
Esta apertura representa un quiebre con la línea mantenida durante casi 20 años por los gobiernos de Evo Morales y Luis Arce. Estos gobiernos priorizaron alianzas con China, Rusia, Venezuela y Cuba, alejándose de las potencias occidentales.
Es importante recordar que la ruptura del nivel de embajadores ocurrió en 2008, cuando Morales expulsó al diplomático estadounidense bajo cargos de conspiración. Esto provocó una respuesta recíproca de la Casa Blanca.
Normalización con Chile
En el marco de esta nueva estrategia diplomática, el canciller Aramayo confirmó que el gobierno de Paz también buscará normalizar los vínculos con Chile. Este país no comparte embajadas con Bolivia desde 1978.
“Tenemos toda la voluntad para hacerlo”, afirmó el canciller, tras haber mantenido encuentros en Santiago con el gobierno de Gabriel Boric y el presidente electo José Antonio Kast.
No obstante, Aramayo fue enfático al aclarar que este acercamiento no implica una renuncia a la demanda histórica boliviana de un acceso soberano al Océano Pacífico, pendiente desde la guerra de 1879.













