El líder político y empresario Samuel Doria Medina afirmó que el argumento de culpar a la gestión anterior por la crisis de los carburantes “ya no tiene credibilidad”. Exigió que la estatal petrolera asuma los costos de reparación de los vehículos afectados por la gasolina de mala calidad.
Crítica a la narrativa gubernamental
A casi 90 días de haberse iniciado el nuevo mandato, Samuel Doria Medina descalificó este jueves la narrativa gubernamental que atribuye la responsabilidad del combustible defectuoso a la administración pasada.
Según el empresario, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) es la única responsable desde el momento en que sus actuales directivos asumieron sus cargos. Señaló que “todos los funcionarios públicos son responsables de sus actos” y que el pretexto de la herencia recibida resulta cada vez menos convincente para la población.
Responsabilidad de YPFB
Doria Medina calificó como “lamentable” que YPFB no fuera cuidadosa en el manejo de los hidrocarburos. Acusó a la empresa de realizar “experimentos y pruebas” que terminaron dañando el parque automotor.
Ante esta situación, sugirió una solución concreta: que la empresa estatal contrate de manera inmediata talleres mecánicos para reparar los daños ocasionados en los vehículos de los ciudadanos, asumiendo así el costo de su negligencia técnica.
Relación con el Gobierno
Respecto a su vínculo con el actual Gobierno, el líder de Unidad Nacional (UN) aclaró que no existe una alianza política formal, sino una “comunidad de objetivos”. Explicó que apoya las medidas que fortalezcan la democracia y la economía de mercado libre.
Señaló que el Ejecutivo ha adoptado cerca del 60% de las propuestas económicas que él planteó en su campaña electoral. Pese a estas coincidencias en el modelo económico, subrayó que mantiene una postura crítica frente a la gestión de problemas operativos inmediatos.
Preocupaciones sobre transparencia
Finalmente, el empresario expresó su preocupación por la falta de transparencia en otras áreas del Estado. Citó como ejemplo la proliferación de pasaportes diplomáticos durante la gestión del Movimiento Al Socialismo (MAS), donde la cifra de beneficiarios subió de 30 a más de 300.
Según Doria Medina, esta irregularidad no tenía fines diplomáticos reales, sino que era utilizada como una herramienta para facilitar el contrabando. Por lo tanto, instó a las autoridades a investigar y corregir estos privilegios.













