Una sargento de la Policía ha sido enviada a prisión con detención preventiva tras ser acusada de recibir un soborno para no arrestar a un grupo de personas en La Paz.
Su cómplice, otro sargento, está a la espera de su audiencia judicial. Ambos están siendo procesados por el delito de concusión, después de haber exigido dinero a ciudadanos que estaban consumiendo alcohol en la vía pública.
Detalles del incidente
El incidente se inició cuando los uniformados interceptaron a 6 personas que estaban infringiendo la norma que prohíbe beber en las calles. Al revisar las pertenencias del grupo, los policías se dieron cuenta de que una de las mujeres tenía dinero en su mochila.
En ese momento, los sargentos les exigieron el pago de 3,000 bolivianos para evitar que cumplieran las 8 horas de arresto que la ley establece.
Negociación y pago
Después de una negociación en el lugar, los policías aceptaron reducir el monto a 1,500 bolivianos. Lo más sorprendente de este caso es que el sargento varón proporcionó un código QR para que la víctima pudiera realizar la transferencia bancaria en ese mismo instante.
Una vez que se realizó el pago, el grupo fue dejado en libertad. Sin embargo, la mujer decidió acudir inmediatamente a la Policía para denunciar el abuso que había sufrido.
Presión y denuncia
A pesar de que los acusados intentaron presionar a la víctima a la salida de su declaración para que retirara la denuncia, la investigación continuó su curso.
La transferencia electrónica se convirtió en la prueba principal ante la Fiscalía Anticorrupción, lo que llevó a la captura de los efectivos y al encarcelamiento preventivo de la sargento involucrada en este caso.













