La tarde de este domingo, 1 de febrero, llegaron al país los cuerpos de las cuatro menores de edad, de entre 5 y 15 años, que fallecieron el 1 de enero de 2026 en un incendio en Chile, causado por un incidente eléctrico.
Los féretros arribaron a la ciudad de La Paz a las 14:20 horas, en un vuelo regular de Boliviana de Aviación (BoA). Este momento culminó un trayecto profundamente doloroso, desarrollado bajo criterios de respeto y dignidad, según un comunicado de la Cancillería.
Tras su llegada, los cuerpos fueron trasladados a la comunidad de El Choro, ubicada en los Yungas, al norte de La Paz. Allí, familiares y miembros de la comunidad esperan para dar el último adiós a las niñas.
Apoyo a la familia
La Cancillería informó que Lidia Zepita, la madre de las niñas, quien trabajaba en el vecino país para sustentar a su familia, recibió “la oferta de regularizar su situación migratoria en ese país, como parte del acompañamiento posterior a la tragedia”.
El canciller Fernando Aramayo, citado por la agencia estatal ABI, afirmó: “Hemos brindado, desde el momento del suceso, toda la colaboración desde la Cancillería, incluso para poder concretar esta repatriación”.
La tragedia del 1 de enero
El primer día de 2026 se convirtió en una tragedia para la familia de Lidia Zepita. La mujer boliviana perdió a sus cuatro hijas en un incendio que ocurrió en su vivienda, situada en la zona de Melipilla, en Chile.













